miércoles, 8 de noviembre de 2017

La otra actualidad


Aunque parecía que la Gurtel había sido fagocitada por el problema de Catalunya y que todo estaba saliendo para el PP de manera muy favorable a causa de  este inexplicable silencio, la verdad es que los acontecimientos han ido siguiendo  su curso y ayer, veíamos al Comisario Jefe de la UDEF compareciendo ante una comisión en el Parlamento y respondiendo todas las preguntas que tuvieron a bien hacerle sus Señorías, sobre este caso de corrupción, cuyos hilos se extienden por todo el territorio nacional y del que tanto hemos hablado, a lo largo del tiempo.
La intervención alcanzó su punto álgido cuando Carolina Bescansa, aludiendo al tema de los  sobres de dinero negro que presuntamente habían estado cobrando, un buen número de figuras relevantes del PP y consiguió que Morocho le fuera respondiendo una a una, la mención de una serie de personajes entre los que figuraban Francisco Álvarez Cascos, Javier Arenas y el propio mariano Rajoy, a los que el Inspector consideraba indiciariamente como receptores de ciertas cantidades, tal como reflejaban los conocidos papeles de Bárcenas.
Admitiendo también que todos los que habían ocupado el cargo de Secretarios Generales del Partido Conservador se encontrarían en esa lista del mismo modo que los anteriores, Morocho daba la razón a lo que los medios han venido publicando por activa y por pasiva, durante muchos años y que siempre ha sido  desmentido tajantemente por los populares, que esperaban quizá que los indicios fueran desapareciendo, con el paso del tiempo.
Lo que pudo escucharse ayer en el Parlamento, aunque coincidió en hora, con la foto de los Alcaldes separatistas en Bruselas y el durísimo alegato de Puigdemont, vino a demostrar que la otra actualidad, esa que parece haber pasado a un segundo plano, con el asunto catalán, está muy viva y que sólo la magnitud de los casos de corrupción que se encuentran en manos de los jueces, impide que hayamos tenido la oportunidad de que los juicios terminen y finalmente, conozcamos las sentencias.
Ahora que las cosas parecían haberse encarrilado para Rajoy y los suyos, que se han auto declarado formalmente vencedores en el conflicto catalán y habiendo conseguido el apoyo de Ciudadanos y PSOE, para la aplicación del 155, las impertinentes declaraciones de Morocho, vienen a recordar a los ciudadanos que la corrupción en el Partido Popular no ha sido un mal sueño y que el asunto de la financiación ilegal y el cobro de sobresueldos continúan estando muy presentes entre nosotros, que no descansaremos hasta que se esclarezca del todo la verdad de lo ocurrido con el dinero oculto y la identidad de los protagonistas de esta rocambolesca historia de extorsiones y despilfarro.
La veracidad que otorga la policía a los llamados papeles de Bárcenas, no puede ser más evidente y si finalmente llegara a demostrarse que todo ocurrió como el ex tesorero refleja en sus anotaciones, estaríamos ante la tesitura de tener un Presidente que se habría beneficiado de cantidades importantes, procedentes de una caja B y que tiene la desvergüenza de permanecer en su cargo, como si tal delito fuera algo perfectamente natural, en todas las sedes de los Partidos políticos.
No crea Rajoy que su guerra particular con Catalunya conseguirá tapar sus vergüenzas, ni que podrá manejar a la opinión pública con la misma facilidad que lo ha venido haciendo, en muchas ocasiones, porque para bien o para mal, la composición actual del Parlamento no es ya, ni por asomo, la que era y existen determinadas Fuerzas empeñadas en destapar lo que se ha venido cociendo en las trastiendas de las sedes nacionales conservadoras, con la aquiescencia tácita de los líderes más significativos, señalados en su mayoría, en los mencionados papeles.
Tampoco algunos medios dejarán pasar por alto estos hechos, que sumados a otros anteriormente conocidos, van dando forma al intrincado puzle de corrupción política con la que llevamos tanto tiempo conviviendo y que con toda probabilidad, nunca terminaremos de conocer del todo, al existir tantos impedimentos, pero que los profesionales de la información no dejarán caer en el olvido, si quieren conservar el prestigio y la integridad que les caracteriza.
Igual que ocurriera con los papeles de Panamá o con los recientemente publicados, papeles del paraíso, la colaboración entre periodistas de investigación de probada seriedad, resulta ser absolutamente necesaria, para que estos asuntos también puedan tener el final feliz que todos deseamos que tengan.

Puede que la cuestión catalana nos haya estado alejando un poco de todo lo demás y hasta que ustedes creyeran que habíamos aparcado, sine die, asuntos de la trascendencia del que nos ocupa y otros igualmente importantes. Nada más lejos de nuestra voluntad. Aquí seguimos, pendientes de la realidad más latente, pero guardando, como un tesoro, toda la información que almacenamos durante largos años de trabajo y que como ven, solemos sacar en cuanto las circunstancias así lo permiten, pudiendo dejar en un segundo plano a Puigdemont en Bruselas y hasta sin preguntarnos qué puede pasar con la mesa del Parlament, cuando sus miembros comparezcan en el Supremo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario