A sólo unos minutos de que se celebre el debate entre los
cuatro candidatos a la Presidencia del Gobierno, los medios de comunicación
andan, a corazón abierto, preparándose para ofrecer a los ciudadanos la
retransmisión, que después se analizará minuciosamente, como siempre ocurre,
para dilucidar quién ha sido el vencedor
y qué errores han cometido todos, en sus respectivas intervenciones.
Nadie quiere dejar un solo detalle sin estudiar y los equipos
de los candidatos se afanan en adivinar por dónde podrían venir los ataques,
por parte de las otras fuerzas, para poder diseñar una estrategia de
intervención, que sea capaz de convencer a los espectadores de que el Partido
al que representan sería la mejor opción para gobernar durante los próximos
cuatro años el país y también para el lucimiento personal de los líderes, que
falta les hace a algunos.
Lo normal, en cualquier otro sitio que no fuera este, sería
que los participantes hicieran un frente común contra Mariano Rajoy, no sólo
por la clase de política que ha practicado durante sus años de mandato y que ha
lesionado gravemente los derechos de todos, sino también, porque los casos de
corrupción que circundan al Partido que preside, han llegado a ser gravísimos e
innumerables y si nada lo remedia, continuarán creciendo.
Pero estamos en España y el boom que ha protagonizado Podemos
en los últimos tiempos, su programa rupturista con muchas y malas prácticas de
los políticos que han desempeñado labores de Gobierno durante el bipartidismo y
su manera de afrontar el presente y el futuro, que en nada se parece a las
formas conservadoras de los otros representantes, hace que tengamos que
suponer, que esta noche se librará una lucha encarnizada para desprestigiar a
Iglesias ante los ciudadanos y que lo que veremos será un ataque orquestado por
Rajoy, Sánchez y Rivera, para conseguir como sea que Podemos no vuelva a
obtener un contundente triunfo, en este debate de hoy.
Claro que la experiencia en los medios del líder del Partido
morado, supera y mucho la que puedan tener sus adversarios, fundamentalmente
Mariano Rajoy, que procura huir de la prensa como de la pólvora y puede que se
encuentren enfrente a un Iglesias que seguramente irá preparado para ser el
centro de atención, con una estrategia que acabe, como suele pasar últimamente,
dando la vuelta a todo lo previsto y quedándose, sin discusión, con el triunfo
más absoluto, para desesperación de sus oponentes.
No es la primera vez que esto sucede y todos recordamos el
magnífico minuto de oro que Iglesias protagonizó en aquel debate en el que
Rajoy no quiso estar presente. No se puede dudar que los asesores de Podemos,
que cuentan ahora además con los de IU, gozan de una extensa capacidad de utilizar
el factor sorpresa y suelen deparar a
quienes se enfrentan a ellos, más de un disgusto.
Entretanto, el mundo sigue caminando, a veces por los
senderos de violencia y una nueva matanza, esta vez en una discoteca de
Florida, ensombrece cualquier posibilidad de lograr una paz pactada, colocando
de nuevo a ISIS en el punto de mira, esta vez, grajeándose la enemistad de
EEUU, con una acción que con toda probabilidad, traerá nefastas consecuencias.
Mirando de reojo a lo que ocurre allí, los españoles nos
sentaremos esta noche ante el televisor, muchos de nosotros, sin haber decidido
aún nuestro voto, ávidos de escuchar, de parte de los líderes, al menos, alguna
buena noticia.
La cuenta atrás ha empezado a correr. Abran bien los ojos y
los oídos y no pierdan ripio de lo que diga cada cual, para que puedan decidir,
libremente, quién de ellos merece su confianza, el próximo día 26.

No hay comentarios:
Publicar un comentario