jueves, 21 de enero de 2016

Pendientes del Rey


Todo el mundo esperaba que Mariano Rajoy fuera el primero en intentar ser investido Presidente por el Parlamento  y así lo había previsto también Pedro Sánchez, por lo que su prisa en llegar a pactos con otras formaciones políticas, no era demasiado grande.
Pero ningún ejemplo del pasado, se parece en su dificultad al momento en que nos encontramos actualmente, ni nunca antes se había dado en nuestro país la imposibilidad del Partido más votado para formar Gobierno, por lo que podría darse el caso de que Felipe VI, considerara saltarse el orden natural de propuestas, librando al Presidente saliente del bochorno de tener que enfrentarse al Hemiciclo, para cosechar únicamente, un enorme fracaso.
La situación, que también es nueva para el Rey, que también es la primera vez que se enfrenta a un episodio como este, trae de cabeza a informadores y ciudadanos, pues a medida que van pasando los días y se va terminando el turno de consultas, todo está aún por decidir, sin que se hayan producido además, demasiadas reuniones para lograr acuerdos entre los socialistas y aquellos que serían sus futuros socios, en el caso de que fueran designados por el Monarca, para intentar la investidura.
Difícil decisión tiene Felipe VI por delante, si finalmente le toca elegir entre Rajoy y Sánchez y los programas que ambos representan y aunque podría optar por ofrecer una segunda ronda de consultas, todo hace imaginar que como el resto de los españoles, querrá zanjar de una vez, a la mayor brevedad posible, este tema y que se produzca cuanto antes, la formación del nuevo Gobierno.
Todo dependerá, suponemos, de que Rajoy esté o no dispuesto a ponerse delante de los nuevos diputados para ofrecer su propuesta e incluso a soportar las durísimas críticas que sin duda le lloverán torrencialmente por parte de las demás Formaciones políticas, pues de todos es conocida su facilidad para hacer enemigos y que nadie, excepto Ciudadanos, está dispuesto a concederle su beneplácito para gobernar, como hubiera sido su deseo.
Si Rajoy dice que quiere hacerlo, al Rey no le quedará otro remedio que proponerle, aún sabiendo que fracasará en el intento, pero si finalmente opta, lo que podría ser hasta probable, si se tiene en cuenta su grave incapacidad para enfrentarse a los problemas, por ceder el turno que le corresponde, habrá de ser Pedro Sánchez, el que se enfrente al Parlamento, éste sí, con posibilidades de conseguir ser apoyado, por unos cuantos Partidos de índole diversa.
Sin embargo, choca la parsimonia con que se está tomando el líder socialista la tarea de negociar con aquellos que necesita y asombra que precisando de su ayuda desesperadamente, no haya iniciado siquiera un acercamiento con Podemos, que niega por activa y pasiva que se les haya llamado desde el PSOE, para tratar el asunto de la investidura.
Con el tiempo encima, la búsqueda de una vía que solucione el laberíntico panorama en que nos encontramos, está empezando a hacerse apremiante, pues lo verdaderamente importante para los ciudadanos es que el nuevo Ejecutivo, del signo que sea, empiece a trabajar cuanto antes en la solución de los problemas que nos atañen a todos.
Con tanto protocolo, ya ha pasado un mes desde que se conocieran los resultados de las elecciones y todavía no tenemos idea de quién estará al frente de la gestión del país y lo que es aún peor, qué clase de política se hará en un futuro, aunque de ella podría depender que continuemos o no, perteneciendo al club de los que apoyan los recortes y la pérdida de derechos.

Si la maquinaria no se empieza a mover pronto, el tiempo perdido en estas nimiedades burocráticas, será, para todos nosotros, irrecuperable, por lo que sería deseable que el encargado de tomar la decisión, es decir, el Monarca, lo hiciera en cuanto termine el Viernes la ronda de consultas, sin más dilación, le guste o no la propuesta que tenga que hacer, como Jefe que es, del Estado.

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