jueves, 4 de junio de 2015

Imponiendo el silencio


Flaco favor se les hace a los ciudadanos, cuando se les intenta robar el derecho a conocer los rostros de los delincuentes, con la excusa de salvaguardar un derecho a la intimidad que ellos negaron a todos aquellos a quienes mancillaron cuando transgredieron las leyes.
Pero para nuestra desgracia, las normas de obligado cumplimiento las fijan los que ostentan el poder y en el caso de este Partido Popular, que hoy se propone prohibir la publicación de las fotos de los detenidos, huelga cualquier tipo de oposición, pues disfrutan en el Parlamento, de una absoluta mayoría.
Para todos nosotros queda claro, que la aprobación de esta ley, nada tiene que ver con amparar el honor de rateros de poca monta, maltratadores y ni siquiera el de los autores de los más espantosos crímenes, sino con ocultar a los ciudadanos la oportunidad de ver la imagen de los “ilustres” autores de delitos fiscales que últimamente proliferan como hongos en el País y que suelen proceder, casualmente, de las filas de los grandes Partidos y en su mayor parte, del que junto a Convergencia y Unio, presenta el proyecto.
No le gusta a Mariano Rajoy ver a los suyos expuestos a los merecidísimos comentarios que les brinda la sociedad, ni empujados como Rodrigo Rato, al interior de un coche por la policía, ni que los fotógrafos se arremolinen mientras se produce una detención, tratando de ofrecer, de primera mano, una noticia.
No es de su agrado, que le sobresalten todos los días con la exhibición pública de la imagen de los corruptos, mientras el trata de convencer a los españoles de los éxitos que su gobierno obtiene en el campo de la economía y menos aún, que las detenciones de gente que ocupa cargos de relevancia en su amado Partido, le impida hacerse fuerte en el reducto que ha construido  para perpetuarse en el poder y que peligra cada vez que la prensa airea un nuevo saqueo de las arcas públicas por parte de los suyos.
Ve flaquear la posibilidad de eternizarse en el cargo que ocupa y hasta la oportunidad de poder volver a presentarse a las elecciones Generales del próximo Otoño y se afana en tomar medidas urgentes que le allanen un poco el camino, sobre todo después de haber comprobado tras los resultados de las Autonómicas y Municipales, que no goza, precisamente, de las simpatías de este pueblo.
Cae en el error, otros muchos ya lo cometieron antes, de pensar que censurando la libertad de expresión, los sucios asuntos que ocurren en las Instituciones del País, quedarán, en la intimidad de las paredes de los Organismos oficiales, sin que nadie se atreva a investigar, airear o publicar los extraños manejos de esta vergonzosa clase política que tenemos, bien por miedo a las multas que seguramente impondrá, bien, porque no merezca la pena enfrentarse a una pena mayor, por la simple defensa de unos derechos que sin embargo, a todos nos asisten.
Completa, con esta nueva proposición , el ciclo que inició cuando puso en vigor la Ley Mordaza, tratando de manipular descaradamente la misión de los medios de comunicación, apostando por la premisa de que un pueblo ignorante resulta más fácil de manejar, aunque olvida que las comunicaciones de hoy, nada tienen que ver con las de épocas pasadas y cualquier noticia de la índole que sea, parta de dónde parta, puede recorrer el mundo en solo unas milésimas de segundos, simplemente con apretar  un par de botones de ordenador, desde cualquier lugar del planeta.
Absolutamente obcecado por sus ínfulas triunfalistas y cada vez más alejado de la realidad, ya ni siquiera es capaz de percibir la contundencia del mensaje que le han lanzado los españoles, por medio de sus votos. La enorme torpeza de sus acciones y la podredumbre que le rodea, le acabarán pasando factura, sin que de nada le sirvan ya, ni aprobar leyes, ni lanzar decretos. Se le ha hecho demasiado tarde y está solo. No existe mayor penitencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario