miércoles, 30 de julio de 2014

Un alto en el duro camino


Llega la hora del descanso estival, tras un año marcado por un ritmo frenético de noticias, sobre las que he intentado en todo momento informar desde un punto de vista objetivo, pero con la autoridad que da emitir la opinión personal, cuando se habla de cosas que a todos nos afectan.
Han sido doce meses difíciles para todos nosotros y muchas veces ha costado trabajo decidir sobre qué escribir, aunque al final, parece que he conseguido sacar adelante esta deliciosa rutina y vosotros me habéis premiado con vuestra atención, devolviéndome la alegría de saber que el esfuerzo se ve correspondido con la fidelidad de gente que se asoma a esta humilde ventana, prácticamente desde todo el mundo.
Un agradecimiento especial, a todos aquellos lectores que me siguen desde determinadas zonas de conflicto, como es el caso de Ucrania por ejemplo, y también a los que se arriesgan entrando en la red estando en sus países prohibidos hacerlo. Su fidelidad diaria y la satisfacción de saber que en cierta medida, puedo ayudarles a estar informados de lo que ocurre en España, con total libertad, representan para mí un motor que no me permite parar y una fuente de inspiración en este oficio de hilar palabras, que tanto me gusta y aprecio.
Vamos ahora a descansar los unos y los otros, dejando un tiempo para reflexionar sobre todas las cosas sobre las que hemos hablado este año y sin olvidarnos del vínculo que nos une y que volveremos a reactivar en Septiembre.
Os pido que me esperéis y que no desfallezcáis  en el intento de conservar la esperanza en que la vida cambiará, para mejor, siempre ayudada por el esfuerzo común que nos permita al fin, conseguirlo.
Las noticias, que seguirán llegando también en mi ausencia, os pido que las interpretéis como os dicte el corazón y que os permitáis, porque podéis, el derecho de hacerlo en total libertad, sin que nadie pueda influir en vuestro pensamiento.
A la vuelta, con el ánimo renovado, quizá podríamos comentarlas como un tema global, que  sería el tema central del primero de mis artículos.
No os digo más, descansad, disfrutad, vivid el momento y nunca dejéis que la desesperación os pueda. Es una orden que no admite ninguna discusión.



No hay comentarios:

Publicar un comentario