sábado, 4 de diciembre de 2010

TRabajando en fin de semana

La militarización de los aeropuertos, a causa de la huelga solapada de los controladores, me mueve la conciencia y me arrastra hasta el ordenador, como si necesitara cumplir con el deber de haceros llegar las noticias.
Hasta ahora, me había impuesto, como cualquier trabajador, respetar los fines de semana para el ocio y, a pesar de los difíciles momentos que hemos atravesado juntos, nunca antes, desde que existe este blog, me había apeado de la idea de renunciar a este derecho para acercarme a mi ventana de noticias.
A esta hora, el espacio aéreo nacional, ha sido abierto, probablemente, ante el temor que causa pasar a la jurisdicción militar, que como muy bien sabemos, suele ser implacable con los delitos cometidos en su área, sin eximentes posibles para estos infractores obligados por decreto a movilizarse bajo el mando castrense.
Suponemos que el caos se irá normalizando poco a poco, aunque gran parte de los ciudadanos que hubieran decidido viajar en este largo puente, hayan tenido que pasarlo tirados en las terminales, abandonados de la mano de Dios y de la poca previsión del ministro Blanco, personalmente empecinado en acabar con los privilegios exagerados de la alta burguesía de los aeropuertos,
No hemos visto, por cierto, ni al señor Zapatero ni al líder de la oposición ofreciendo ninguna explicación u opinión a la ciudadanía, del gravísimo conflicto acaecido. El primero, es de suponer que teme lo peor, si es que la situación se prolonga. No es el primer Presidente que se ve obligado a dimitir por la presión de los transportes, de la clase que sean, y el segundo, desde que se ha enterado de la opinión que el ex presidente Aznar tiene de el, guarda celosamente la ropa, no sea que la situación le mueva a una vuelta apresurada a la política, como salvador de España.
Si han aparecido los pesos pesados de ambos partidos: Rubalcaba, muy en su papel, justificando con bastante lógica la militarización y coincidiendo con Pons, en que es este un caso claro de chantaje a todo el País, pero sólo en eso, pues, evidentemente, el representante popular, a renglón seguido, ha culpabilizado al PSOE de no haber abortado los reiterados intentos de este colectivo por organizar tamaño desmadre.
Nadie habla, por cierto, de la situación de los españoles en el extranjero, sin un destino al que regresar de sus viajes, aunque yo sé de buena tinta, por ejemplo, que un representante de El Corte Inglés, se halla en estos momentos en Egipto, a cargo de los viajeros que se encuentran allí por medio de su empresa.
No sabemos qué pasará cuando dentro de quince días termine el estado de alarma. Además, las fechas coincidirán entonces con los desplazamientos de Navidad y si la cosa no se remedia de alguna manera, a lo peor los controladores vuelven a la carga y los sufridos contribuyentes que hayan confiado sus vacaciones a las compañías aéreas, se comen los turrones y cantan los villancicos en Barajas, El Prat, o cualquier otro punto de la Nación desde los que no vuelvan a despegar aviones.
Ya iremos viendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario