miércoles, 3 de mayo de 2017

El PSOE dice no


Responde el Presidente de la Gestora, Javier Fernández, a través de una carta, a la propuesta de Pablo Iglesias, negándose rotundamente a apoyar la Moción de Censura que piensa presentar Podemos y argumentando que el Partido que preside circunstancialmente, no considera que sea el momento apropiado para recurrir a tal medida de excepción, como si los acontecimientos que estamos viviendo estos días no revistieran la suficiente gravedad y la oposición estuviera obligada a soportar todo lo que ocurra durante el transcurso de la Legislatura, mansamente.
Puede que para el Partido Socialista no sea, efectivamente, el momento de centrarse en otra cosa que en reparar su propio derrumbamiento y que tras el golpe de estado que protagonizaron algunos de sus miembros, entre ellos su actual Presidente, contra Pedro Sánchez, a sus intereses no convenga otra cosa que colocar a Susana Díaz como Secretaria General, como desea la mayoría de sus barones, pero para su militancia, para esa gente que ingresó en algún momento en la Formación, creyendo en una ideología cuyos principios debieran defender muy fundamentalmente, el derecho de los ciudadanos a ser gobernados por políticos decentes, el hecho de tolerar la terrible corrupción que sacude a diario al PP y los intentos descarados de injerir en el funcionamiento de la Justicia, que estamos conociendo a través de multitud de grabaciones y de una rebelión de fiscales, absolutamente evidente, callar no puede ser, sino una forma de consentir que dichas prácticas puedan continuar ejerciéndose en total impunidad, para vergüenza de los que personalmente se consideren seguidores de una ideología de izquierdas y por tanto, enemigos políticos de una derecha que  ha degenerado sin remedio, a través de asuntos  tan turbulentos.
Si de verdad Javier Fernández piensa que no es el momento adecuado para presentar una Moción de Censura, habría de explicar ineludiblemente, qué más tendría que pasar para que su Partido, como líder aún de la oposición al Gobierno, considerara que ha llegado el momento de poner en práctica el mandato que le hicieron los ciudadanos cuando le otorgaron sus votos, asumiendo una responsabilidades, que empezaron a olvidar en el mismo instante en que se abstuvieron en la Investidura de Mariano Rajoy, coronándole como Presidente del actual Gobierno.
Si la podredumbre destapada no parece suficiente a esta Gestora Socialista, ni el hecho del enorme montante defraudado a las arcas públicas por los corruptos del PP o los inaceptables intentos de comprar y vender a los encargados de administrar justicia en el país, no resultan ser lo bastante importantes, para que la oposición lleve a cabo cualquier medida que frene en seco este despropósito indiscutible, quizá debieran replantearse una remodelación inmediata del ideario que dicen defender y alinearse, de una vez y a las claras, con los que hoy por hoy regentan el poder, ahorrándoles más engaños a los ciudadanos.
 Y nada importan, los problemas internos que sacuden a esta Formación, que en algún momento llegó a tener un prestigio en la Sociedad que ahora ha perdido totalmente, ni las luchas internas que mantienen los partidarios de sus candidatos a las Primarias, cuando el país se desmorona, sometido a la tiranía de una corrupción económica y moral, que no sólo esquilma los recursos que permitirían fomentar el bienestar de los ciudadanos, sino que al mismo tiempo, merma considerablemente, su fe en que puedan existir auténticos políticos honrados, capaces de asumir sus funciones, sin esperar a cambio de ello, ningún tipo de beneficios o privilegios.
El PSOE dice no y comete al hacerlo, el mayor error de su historia, asesinando sin compasión la propia naturaleza de su pensamiento y condenando a los socialistas de corazón, a un destierro forzado en el que refugiarse para tratar de esconder sus vergüenzas o bien, a abandonar una militancia que seguramente iniciaron con la ilusión de que era posible cambiar el rumbo del mundo, combatiendo el capitalismo feroz que representan, quiénes ahora nos gobiernan.
Las inquinas personales que algunos líderes socialistas guardan contra Podemos, por aquello de no haber querido entrar a formar parte de este equipo encubierto, junto a Rajoy y Albert Rivera, vuelven a imponerse sobre la razón, dejando claro que nunca serán capaces de aceptar su innegable fracaso y que otra gente, movida por la indignación, haya sido capaz, en tan poco tiempo, de arrebatarles la confianza que en ellos depositaron varios millones de electores, que ya nunca volverán a sus filas, al estar comprobando a diario, cuáles son sus verdaderas intenciones.
Pierden con este no, una oportunidad de regeneración necesaria para salir del bache en que se encuentran y el honor que supondría poder levantar la cabeza ante los ciudadanos, estando seguros de haber actuado en su defensa.




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