Mientras los escoceses votan masivamente el Referendum sobre
su independencia, el diario el Mundo lanza una bomba informativa relacionando
directamente al marido de Cospedal con empresas de Jordi Pujol Ferrusola, hijo
del ex President de la Comunidad de Cataluña.
Estando inmersos en la vorágine de uno de los escándalos
financieros más sonados de los últimos tiempos, la noticia de esta relación de
supuesta complicidad, de demostrarse, podría tener un gran calado, no solo
porque implicaría a su protagonista en una situación aparentemente delictiva,
siendo quién es, sino porque además, indicaría palpablemente que el
anticatalanismo demostrado en numerosas ocasiones por Cospedal, termina justo
donde puede empezar una oportunidad de negocio.
Empeñada en este momento en una campaña de ataque feroz
contra la celebración del Referendum propuesto por Mas, la publicación de hoy
ha debido caer como un jarro de agua fría entre las filas de un PP, que no
conoce un solo día en el que alguno de sus miembros no se vea implicado, de una
manera u otra, en algún caso de flagrante corrupción, de los muchos que vamos
conociendo, casi siempre gracias a la labor de la prensa.
Cierto es que el diario el Mundo nunca ha tenido una relación
fluida con la Presidenta de Castilla la Mancha y que sus simpatías se hallan
situadas, precisamente, en la otra facción del partido popular que, como todos
sabemos, encabeza Esperanza Aguirre, pero el mero atrevimiento de publicar la
noticia ya sugiere que puede haber un trasfondo de verdad en lo que en ella se
dice y que su contenido no puede por menos que perjudicar y mucho, a la
conyugue de su protagonista.
Porque María Dolores de Cospedal es considerada, hoy por hoy.
uno de los pilares más fuertes en los que se asienta el PP que nos gobierna y
si finalmente llegara a demostrarse como cierto que su marido frecuentaba el
trato de este personaje, actualmente investigado junto a su familia, en
relación con multitud de delitos fiscales, su carrera política podría verse gravemente dañada, obligándola, si el caso se
agravara, a una dimisión forzada que dejaría a Rajoy sin uno de los apoyos más
sólidos con que cuenta, dentro de su partido.
Flaco favor hace también esta información a la marcha de las
relaciones con Cataluña, pues resta crédito a la postura de intolerancia
permanente que sostiene el PP, alegando una cuestión de principios, que quedarían
absolutamente en entredicho si el marido de Cospedal, se hubiera beneficiado
particularmente, de alguno de los sucios negocios del hijo de Pujol.
La reacción del PP será, como siempre, una huida hacia
adelante y con toda probabilidad, se negarán los hechos que se sugieren en la
publicación, aún no se sabe con qué argumentos.
Pero debemos recordar que también fue así en casos tan
destacados como el de Bárcenas, en el que se defendió la inocencia del ex tesorero
hasta que no se pudo más, incluyendo las famosas explicaciones de la misma
Cospedal, sobre la indemnización en diferido.
Quizá por tratarse
ahora de una persona mucho más cercana en el plano íntimo, pueda Cospedal
ofrecer una versión más real de lo que ocurrió realmente o puede que como otras
muchas mujeres de implicados en casos de corrupción, acuda a la estrategia de
la desmemoria o el desconocimiento.
Ya veremos, aunque mucho nos tememos que a partir de ahora,
Cospedal pase a formar parte de ese grupo de esposas florero que no se enteran
de lo que ocurre en la vida laboral de sus parejas, pero disfrutan de los
viajes que reciben como regalo o del jaguar aparcado en el garaje, que nadie
sabe cómo llegó allí.

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