jueves, 21 de junio de 2018

Génova era una Fiesta



Mientras  Mariano  Rajoy se reincorporaba a su antiguo puesto en Santa Pola, aparentemente feliz por haber abandonado la política, la sede del PP en la calle Génova se  convertía ayer en una especie de verbena popular, en la que la gente se entretenía contemplando el espectáculo que montaban los candidatos a suceder al recién salido Presidente, haciendo entrega de los avales necesarios que les aseguraba su  la carrera por la Presidencia y acompañados por una serie de primeras figuras de la Formación conservadora, que con su presencia, les manifestaban su apoyo.
Estrenando democracia interna y francamente sorprendidos por la repercusión que ha tenido la idea de organizar unas primarias, a las que se han presentado siete aspirantes de corte y pensamiento bien diferentes, la experiencia la están viviendo los populares, con una excitación parecida a la que sienten los niños la víspera de Reyes, aunque se les nota un poco descolocados por la poca práctica que tienen en asuntos tan serios como éste.
Perfectamente  atildados, con sus mejores  galas y mostrando sendas poses de aparente seguridad en sí mismos, uno a uno, fueron desfilando delante de una cohorte de profesionales de la prensa, ofreciendo amablemente declaraciones a quiénes se las requirieron, tratando de ofrecer una imagen de normalidad, que en muchos casos se sabía fingida, pero que por unos momentos, consiguió desterrar la rivalidad entre competidores y la ferocidad que se espera, de algunos de ellos.
Aclamados por un grupo reducido de personas, que se posicionaban a gritos por algunos de los candidatos en concreto y observados desde la lejanía por la curiosidad de la gente que pasaba a esa hora por allí, las estrellas conservadoras se limitaron a vivir intensamente su momento de gloria, tratando de disfrutar con ardor, este inesperado presente que les ha regalado el impensable triunfo de la Moción de Censura  y la generosidad de un Mariano Rajoy que ha terminado, de un plumazo, con la tradición de haber elegido a su sucesor, a dedo.
Entretanto, se celebraba en el Congreso una sesión de Control al nuevo Gobierno, en la que quedó meridianamente claro que el Parlamento vuelve a estar dividido entre izquierda y derecha y en la que Sánchez y sus Ministros, ocupando ya la bancada azul, se limitaron a responder las preguntas que se les hacían, con mayor o menor agresividad, aunque en general, la mañana resultó ser tranquila, quizá porque el pensamiento de los populares se encontraba claramente situado, en lo que estaba ocurriendo en Génova.
Ya  ni siquiera se  hablaba del ingreso en la cárcel de Urdangarín, dejando patente lo fugaces que pueden llegar a ser las noticias y los únicos comentarios que hacían competencia al desfile de candidatos que caminaban con paso firme, hacia el interior de la sede conservadora, sólo se referían al posible resultado que pudiera obtener la Selección española en el partido que disputaría por la tarde, contra Irán, que por cierto resultó ser, además de agónico, francamente aburrido.
Todos los movimientos iniciales habían sido rigurosamente seguidos por estos aspirantes que en algunos casos han pasado de ser considerados primeras figuras, a simples militantes sin rango que habrán de pelear, por primera vez en sus vídas, por obtener un puesto y habremos de suponer que será la próxima semana cuando empiece la verdadera guerra entre ellos, una vez olvidada la pátina de extraña felicidad que se respiraba en el ambiente ayer, pues ahora sí, definitivamente, se ha acabado la fiesta.
No podemos olvidar que el elegido para presidir el PP, lo será también para optar, en las próximas elecciones, a la Presidencia del gobierno y las espadas, están en alto, prestas a librar una batalla que promete ser especialmente dura y cruenta, pues la demostrada ambición de algunos de los candidatos hace prever que esta campaña no será, precisamente, ni limpia ni tranquila.
 Asistir al espectáculo que estamos viviendo y al que nos queda por vivir, será, créanme,  todo un privilegio.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario