jueves, 15 de junio de 2017

Retrato de un Parlamento


 Fracasa la Moción de Censura presentada  por Podemos, pero  aunque todos esperábamos ya este resultado  y se conocía de antemano la intención de voto de los diferentes Partidos en el Congreso, se podría decir que estos dos días de intenso debate, han servido fundamentalmente  a los ciudadanos para clarificar en qué parte del arco político se encuentra cada cual y a qué  dan mayor importancia nuestros supuestos representantes en el Parlamento.
Buscaba yo, sin demasiado éxito, lo admito, una manera de describir lo que ha sucedido finalmente, en el momento de la votación y un camino por el que descubrir por qué todos los que podrían  haber sido apoyos a las teorías que postulaba Pablo Iglesias, se han decantado por la abstención, provocando con ello que Mariano Rajoy continúe siendo el Presidente del Gobierno.
Este retrato hiper realista, que queda grabado en las cabezas de  los ciudadanos, ayudándoles a razonar si mereció la pena el voto que regalaron a determinadas Fuerzas en las últimas elecciones, esconde además, un sinfín de pequeños matices que merecen ser analizados minuciosamente por los ojos del espectador y que podrían cambiar, en un futuro no muy lejano, la percepción que todos hemos tenido sobre el modo de manejar la política que hasta ahora venía impuesto a la fuerza , por los Partidos de la vieja  escuela, pero que ha sufrido, a raíz de la llegada y posterior consolidación de Podemos, un fuerte revés que no parece que pueda tener marcha atrás y que abre nuevas vías a una imprescindible negociación entre los partidarios del progreso, sobre todo, por la acuciante necesidad de erradicar los innumerables casos de corrupción que están sacudiendo el país y que tienen como protagonistas principales, a rancios políticos conservadores, que han perdido la credibilidad y el respeto, de cara a próximos comicios.
Hoy no ha sido posible echar a Rajoy, por muchos y variados motivos, pero principalmente porque esta Moción de censura ha pillado a trasmano a un Pedro Sánchez, apenas recuperado de su inimaginable éxito y al que aún queda el mal trago de tener que pasar por un Congreso de ratificación en el que no le quedará otro remedio que volver a cruzarse con los barones y la baronesa que propiciaron su defenestración y a los que va a tener que convencer de que el radicalismo que le atribuyeron no es tal, sino que sólo es una recuperación de su propia ideología, por lo que haber votado a favor de Podemos, bien podría ser considerado por la vieja guardia como una confirmación de las teorías que esgrimieron cuando le arrebataron el poder y que complicaría nuevamente la situación en que se encuentra el socialismo, en estos momentos.
 Pero en las palabras y los gestos de su representante en la tribuna se ha podido leer con claridad que lo hacían porque no les quedaba otro remedio e incluso que se daban las circunstancias óptimas, aunque no se ha dicho explícitamente, para iniciar en breve un acercamiento con los de Iglesias, en pos de conseguir finalmente una unidad de criterio, que pueda desterrar por fin, a la derecha del poder, aunque para ello haya que contar con los votos nacionalistas, de los que tanto abominaban, los partidarios del viejo PSOE,
No servirían los mismos argumentos en el caso del PNV, sobre todo después de haber ayudado a Rajoy en la aprobación de los presupuestos, pero precisamente esa actitud camaleónica, bien podría ser aprovechada, en el supuesto de que se convoque una nueva Moción, sobre todo, si se promete a los vascos algo que pueda ser de su interés, como el acercamiento de presos u otra buena inyección económica que ayude en sus planes a estos negociadores expertos.
Lo importante, es que los síes y las abstenciones que han resultado de la votación sobrepasan los 170  noes que ha obtenido Mariano Rajoy, gracias a la colaboración incondicional de su socio Rivera y que por tanto, le ha debido quedar muy claro que una mayoría parlamentaria reprueba su gestión, vigilando estrechamente sus movimientos y sin tener ninguna voluntad de colaborar en ninguno de los futuros proyectos que pretenda llevar a cabo su gobierno.
Su victoria, no puede ser más inquietante y las arenas movedizas que se deslizan bajo sus pies y el de sus aliados naranja, pueden, si los casos de corrupción continúan aumentando, el problema catalán no se resuelve y la manipulación de la justicia termina por hacerse evidente, terminar por hundirles en un breve plazo de tiempo, otorgando la razón a las tesis de un Pablo Iglesias que   sólo no puede considerarse perdedor, sino que sale muy reforzado como figura política presente, a pesar de que por todos los medios se ha intentado desesperadamente menospreciarle ante los españoles.

Liderar la Moción de censura, sabiendo de antemano que se iba a perder, no ha debido ser nada fácil, pero la valentía de defenderla, prácticamente en soledad y el hecho de poner a los ciudadanos al corriente, punto por punto, de todo lo que ocurre a su alrededor y a su costa,  supone ya en sí, una grandiosa victoria para quién se atrevió y la votación de esta mañana, demuestra con claridad meridiana, quién está totalmente en contra de esa corrupción, quiénes en cierto modo la toleran, mirando de momento hacia otro lado y quiénes son, en gran medida, cómplices de ella, sustentando y me refiero a Ciudadanos, a un gobierno que por sus acciones, resulta ser del todo insostenible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario