jueves, 27 de abril de 2017

Una oposición coherente


Parece que Podemos, IU y las confluencias se han decidido a llevar adelante una moción de censura contra Rajoy, aunque la pierdan, demostrando que por el momento representan  la única oposición coherente que se niega a guardar silencio mientras se suceden a diario gravísimos casos de corrupción, que hacen que la sociedad en general haya entrado en un bucle de indignación, sobre todo por la aparente impunidad de que disfrutan los principales implicados en ellos.
Los rumores de que el Fiscal general anticorrupción ha intentado enviar a Granada a uno de los dos  encargados del caso de Ignacio González ha debido ser la gota que ha colmado el vaso de la paciencia y esta mañana saltaba la noticia de que Pablo Iglesias había mantenido conversaciones con los representantes de los otros partidos presentes en el Parlamento, para intentar recabar apoyos en esta iniciativa, que de triunfar, obligaría a Rajoy y los suyos a abandonar inmediatamente el gobierno.
Sorprendentemente, la propuesta ha sido inmediatamente rechazada por el PSOE, que durante estos mismos días ha estado criticando con dureza la deriva que estaban tomando los acontecimientos, pero que vuelve a demostrar que le aterroriza cualquier acuerdo con Podemos, al que consideran incomprensiblemente como su principal enemigo, a pesar de que por ideología, sería lógico colaborar para poder echar a la derecha.
 Con las cosas así, la idea de la Moción de Censura, podría parecer descabellada, pero no hay que perder de vista que su simple convocatoria daría lugar obligatoriamente a un debate, en el que Iglesias , si se postula como candidato, podría intervenir sin límite de tiempo y en el que con toda seguridad, aprovecharía la ocasión para recordar a los ciudadanos, todas y cada una de las irregularidades que se han venido sucediendo en ésta y en la pasada legislatura y sobre todo, la terrible sombra de sospecha que se cierne sobre la cúpula de un PP, herido de muerte por el nefasto  comportamiento  de un buen número de sus líderes principales.
Así, se podría hablar en profundidad de lo que ha ocurrido en Valencia, en Murcia y en Madrid, de las presiones que han sufrido los fiscales que investigan determinados casos en los que se encuentran imputados líderes del PP, de las intenciones del anterior Ministro del interior con respecto a los Partidos considerados catalanistas y por supuesto, de las nefastas políticas de recortes que han colocado a las clases trabajadoras  a niveles semejantes a los de los países asiáticos y que obligan a nuestra brillante juventud a emigrar, para poder poner en práctica los conocimientos adquiridos durante sus años de formación, lejos de sus familias.
Seguramente, esta moción de censura se perderá. La intolerable cobardía de los socialistas de la gestora, que ayudaron con su abstención a que Rajoy alcanzara el poder, volverá a hacer del todo imposible que tengamos un gobierno de progreso, pero la imagen que dejan con su negativa ante los ciudadanos, no puede ser más esperpéntica y o mucho me equivoco, o a Susana Díaz acabará pasándole factura esta negativa, que  da la razón a Sánchez en todas y cada una de sus afirmaciones.
Por el contrario, el prestigio de Podemos y su manera de entender cómo hay que manejar la densidad de las situaciones que estamos viviendo estos días, no puede sino mejorar sus perspectivas de llegar a alcanzar el poder, en un corto plazo de tiempo.
Pablo Iglesias y los suyos, se consolidan como la auténtica y única oposición a la derecha en el Parlamento y adquieren atreviéndose a presentar la Moción, un empaque político absolutamente necesario para demostrar a los ciudadanos que no se encuentran solos ante el manejo descarado del PP, sobre las Instituciones y los medios ni cuando se rebelan contra los corruptos mientras se ven obligados a hacer auténticos malabarismos para poder llegar a fin de mes, o cuando se ven afectados gravemente por los recortes que se practican a diario en La Sanidad o en las Escuelas públicas y sobre todo, que no lo están en las reclamaciones que hacen desde la calle y que son sistemáticamente desoídas por los Partidos tradicionales, porque alguien, por fin, habla por ellos en el Parlamento.
La Moción, oportuna, necesaria y apremiante, al menos, va a remover las conciencias de muchos políticos, cómodamente asentados en sus escaños y en general en la vida, recordándoles que los cargos y los privilegios personales, pueden no ser eternos.
PP, PSOE y Ciudadanos, podrán buscar la manera de firmar acuerdos tácitos para prolongar la legislatura de Rajoy, el mayor tiempo posible, pero ya les digo yo que no gozarán de tranquilidad. Esa es la misión primera, de la verdadera oposición en el Parlamento.


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