miércoles, 26 de abril de 2017

Jaque al clan


La impunidad de que ha venido disfrutando el clan de los Pujol, desde que se conocieran las irregularidades que presuntamente han estado ejerciendo durante años y que les ha reportado esa inmensa fortuna que todos hemos ido sabiendo a través de los medios de comunicación, resultaba incomprensible para la práctica totalidad de los ciudadanos y ayer por la tarde terminó, cuando el juez decidió el ingreso en prisión del primogénito de la familia, acusado de haber sacado del país más de treinta millones de euros.
Desde aquella intervención de Pascual Maragall, en la que acusó claramente al entonces President de la Generalitat, Jordi Pujol, de cobrar a los empresarios comisiones del tres por ciento, han pasado ya muchos años y el tiempo ha terminado no sólo por dar la razón a los argumentos del socialista, sino por demostrar que se quedó muy corto en sus afirmaciones, a la vista de la jugosa información que después hemos ido conociendo y que ha terminado por  dilapidar la imagen del que fuera todo un símbolo de la catalanidad, pero que traicionaba a su querida patria, para su propio enriquecimiento.
Mucho se ha hablado desde que aparecieran las primeras informaciones sobre las actividades ilícitas de los Pujol y mucha ha sido la extrañeza por que la justicia haya permanecido durante este tiempo, prácticamente parada, mientras que los sospechosos permanecían en una inexplicable libertad, si se tiene en cuenta el montante del que estamos hablando.
Los rumores que implicaban al Rey emérito con las presuntas corruptelas de esta ilustre familia catalana, no han hecho, sino contribuir a la teoría de que la información que poseía el patriarca podría acabar por desestabilizar al Estado y que su impunidad, parecía ser, en cierto modo, una correspondencia al favor de su silencio sobre asuntos de tanta importancia, como los que se estaban manejando.
Quizá ha sido el grito de una Sociedad, cansada de contemplar que los delitos relacionados con la corrupción, no sean castigados con la suficiente dureza, el que ha movido a que todo el proceso vuelva a iniciarse y ayer a media tarde conocíamos, al fin, la noticia del encarcelamiento de Pujol Ferrusola, en medio de todo el escándalo relacionado con Ignacio González y tras la dimisión de Esperanza Aguirre.
Nada ha podido hacer, al parecer, el ex President catalán por librar a su hijo de las acusaciones que sobre él recaen y esto hace pensar que una vez puesta en marcha la maquinaria, los miembros de este clan de carácter casi mafioso, no podrán eludir por más tiempo esas responsabilidades por las que tendrán que responder ante la Justicia.
El encarcelamiento, podría tener además consecuencias negativas sobre el Partido al que los Pujol pertenecieron y si se acaban demostrando que los desmanes de que se les acusan eran ciertos, restar un gran número de votos a estos defensores a ultranza de la Independencia, pues demostrar honradez es  fundamental para obtener la confianza de cualquier votante que se precie.
Con la antigua CIU en el ojo del huracán y con los Pujol amenazados seriamente por la acción de los jueces, mucho va a tener que luchar Artur Mas para conservar una credibilidad que le resta el hecho de no haberse percatado de las actividades de su Jefe y mentor, quedando en una incómoda posición que en un momento tan delicado como éste, no puede, sino perjudicar esa imagen de salvador de la patria que ha intentado labrarse durante tanto tiempo.
La investigación que aún queda por hacerse y que podría demostrar que la fortuna de los Pujol sobrepasa con mucho todos los límites imaginables, resulta tristemente ser un enorme hándicap para los defensores del separatismo y hasta podría dar al traste con el sueño del Referendum que propone Puigdemont, al pertenecer él mismo, al mismo Partido bajo sospecha.
La ilusión de esos catalanes que pusieron sus esperanzas en las ideas que se les ofrecieron como una tabla de salvación para poder abandonar definitivamente la crisis, se ve ahora truncada por esta horrible historia de egoísmo personal, que demuestra cuál era la verdadera ideología que defendía su antiguo Presidente.
El gran paso que se dio ayer, enviando a prisión a este presunto organizador de la trama de que se habla, mueve a pensar que pronto veremos desfilar al resto de la familia por los juzgados, con idéntica suerte.
No quepa la menor duda que este contratiempo será exprimido hasta la saciedad por la oposición y por favor, no pierdan de vista la reacción de Ciudadanos en Cataluña a partir de ahora, porque seguramente, no tendrá desperdicio.
La excusa que esperaba el gobierno español para detener a los independentistas, ha llegado y curiosamente se la ha puesto en bandeja, el primogénito del mayor defensor del nacionalismo catalán, muy a su pesar, por supuesto.


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