La celebración del Día de Andalucía coincide este año con la
apertura de una Campaña Electoral que se prolongará prácticamente a lo largo de
todo el año, a causa de los múltiples Comicios que los españoles tenemos por
delante y que comenzarán, precisamente, el próximo veintidós de Marzo, en esta
Comunidad Autónoma del Sur del País.
Preparados en la línea de Salida, los líderes de los
principales Partidos Políticos que concurren a las elecciones en Andalucía,
calientan motores con la esperanza puesta, algunos, en no perder el apoyo que
durante años les ha brindado la población, como es el caso del PSOE y del PP,
en menor medida, y otros, en conseguir abrirse un hueco que les permita ofrecer
al resto del país una idea aproximada de lo que podría ser su manera de hacer
política a nivel nacional, cuando lleguen las generales, dado que nunca hasta
ahora tuvieron representación parlamentaria en esta Comunidad y nos referimos,
naturalmente, a Ciudadanos y Podemos.
Esta parte de la Nación, particularmente castigada por los
efectos de la crisis, a la vez que tácitamente sancionada por la osadía de no
haber votado mayoritariamente al PP en las últimas Generales, será sin embargo,
la primera en establecer un baremo indicativo de las posibilidades de cambio
que luego podrían materializarse en las Municipales y en la que los ciudadanos podrán demostrar si
deciden apostar por seguir confiando en la línea continuista que ofrecen las
Formaciones tradicionales, o aceptan el desafío que les lanzan los líderes de
nuevo cuño recién llegados al panorama político español, cuyas propuestas
podrían definirse como ciertamente arriesgadas y revolucionarias.
Tenemos por delante pues, una interesante etapa en la que
unos y otros pondrán todo su empeño en
apropiarse de los votos de los andaluces y la importancia que numéricamente
tiene esta Comunidad compuesta por ocho provincias, no puede ser obviada por
ninguno de los candidatos en estos
Comicios, por lo que de seguro, está por llegar una dura y cruenta batalla que
irá alcanzando su punto álgido a medida que se vaya acercando el día de la
Convocatoria y que ha de servir a los ciudadanos que habitan en esta parte del
territorio patrio para llevar a cabo una profunda reflexión que más que
apoyarse en los argumentos que esgriman los protagonistas de la historia a lo
largo de ciudades y pueblos, debiera servir para que cada cual interpretase
individualmente qué clase de vida podría llevar, a partir del 22 de Marzo, en
el caso de que venciesen los unos o los otros.
Tradicionalmente gobernada por un PSOE, seriamente afectado
en esta región por el gravísimo asunto de los ERE, pero naturalmente enfrentada
a los políticos provenientes de la derecha, quizá por la reminiscencia de un
caciquismo latifundista que durante años hundió al pueblo en la más absoluta
miseria, Andalucía ha sufrido en estos últimos años una mayestática desilusión
por la manera de comportarse de muchos de aquellos en los que había confiado
para gobernar su destino y no le queda otro remedio que asumir que los tiempos
en los que los socialistas les parecían un modelo de honestidad y limpieza,
pasaron, por lo que ha llegado la hora de pararse a pensar si será suficiente
para ellos el lavado de cara que supone para esta Formación el liderazgo de
Susana Díaz, o se debe avanzar, un poco a ciegas, para que el poder cambie de
manos y lo asuman ahora otras gentes mucho menos experimentadas, pero de las
que se podría asegurar su limpieza.
En contra de lo que una buena parte del país podría seguir
pensando todavía, los andaluces nada tienen que ver con la leyenda negra que
sobre ellos se ha cernido durante casi toda su historia y la inmensa mayoría de
esta población ni vive de las subvenciones agrícolas que tanto critican los
gerifaltes de determinados partidos nacionalistas, ni son tan incultos como
presumen los pobladores de otras regiones mucho más favorecidas en el plano
económico por los gobiernos de todo signo, ni tan dados a la fiesta, el
jolgorio y la ociosidad como gusta hacer creer a los que tradicionalmente han
hecho de la vejación y el insulto el único argumento para calificar a los que ,
sencillamente, no conocen.
Los andaluces, por el contrario, han aprovechado hasta el
último aliento todas y cada una de las posibilidades que se les han brindado
desde la llegada de la democracia y son, sin el menor género de dudas, la parte
de la población española que más ha podido avanzar en todos los aspectos, hasta
la llegada de esta interminable crisis.
Por eso precisamente, la seguridad de que el resultado de sus
elecciones será maduro y consecuente con lo que ocurre en la actualidad,
constituye toda una certeza y puede que precisamente estos resultados terminen
constituyendo lo que podría ser una gran lección para los demás y una apertura
de caminos de cara a un futuro, si el sur tiene la valentía de dar un paso
adelante, con la única intención de avanzar y otros no se escudan mañana, en la
necesidad de permanecer anclados a un pasado reciente, que no ha traído más que
desolación para todos y cada uno de nosotros.

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