domingo, 1 de marzo de 2015

Calentando motores


La celebración del Día de Andalucía coincide este año con la apertura de una Campaña Electoral que se prolongará prácticamente a lo largo de todo el año, a causa de los múltiples Comicios que los españoles tenemos por delante y que comenzarán, precisamente, el próximo veintidós de Marzo, en esta Comunidad Autónoma del Sur del País.
Preparados en la línea de Salida, los líderes de los principales Partidos Políticos que concurren a las elecciones en Andalucía, calientan motores con la esperanza puesta, algunos, en no perder el apoyo que durante años les ha brindado la población, como es el caso del PSOE y del PP, en menor medida, y otros, en conseguir abrirse un hueco que les permita ofrecer al resto del país una idea aproximada de lo que podría ser su manera de hacer política a nivel nacional, cuando lleguen las generales, dado que nunca hasta ahora tuvieron representación parlamentaria en esta Comunidad y nos referimos, naturalmente, a Ciudadanos y Podemos.
Esta parte de la Nación, particularmente castigada por los efectos de la crisis, a la vez que tácitamente sancionada por la osadía de no haber votado mayoritariamente al PP en las últimas Generales, será sin embargo, la primera en establecer un baremo indicativo de las posibilidades de cambio que luego podrían materializarse en las Municipales y  en la que los ciudadanos podrán demostrar si deciden apostar por seguir confiando en la línea continuista que ofrecen las Formaciones tradicionales, o aceptan el desafío que les lanzan los líderes de nuevo cuño recién llegados al panorama político español, cuyas propuestas podrían definirse como ciertamente arriesgadas y revolucionarias.
Tenemos por delante pues, una interesante etapa en la que unos y otros pondrán todo  su empeño en apropiarse de los votos de los andaluces y la importancia que numéricamente tiene esta Comunidad compuesta por ocho provincias, no puede ser obviada por ninguno de  los candidatos en estos Comicios, por lo que de seguro, está por llegar una dura y cruenta batalla que irá alcanzando su punto álgido a medida que se vaya acercando el día de la Convocatoria y que ha de servir a los ciudadanos que habitan en esta parte del territorio patrio para llevar a cabo una profunda reflexión que más que apoyarse en los argumentos que esgriman los protagonistas de la historia a lo largo de ciudades y pueblos, debiera servir para que cada cual interpretase individualmente qué clase de vida podría llevar, a partir del 22 de Marzo, en el caso de que venciesen los unos o los otros.
Tradicionalmente gobernada por un PSOE, seriamente afectado en esta región por el gravísimo asunto de los ERE, pero naturalmente enfrentada a los políticos provenientes de la derecha, quizá por la reminiscencia de un caciquismo latifundista que durante años hundió al pueblo en la más absoluta miseria, Andalucía ha sufrido en estos últimos años una mayestática desilusión por la manera de comportarse de muchos de aquellos en los que había confiado para gobernar su destino y no le queda otro remedio que asumir que los tiempos en los que los socialistas les parecían un modelo de honestidad y limpieza, pasaron, por lo que ha llegado la hora de pararse a pensar si será suficiente para ellos el lavado de cara que supone para esta Formación el liderazgo de Susana Díaz, o se debe avanzar, un poco a ciegas, para que el poder cambie de manos y lo asuman ahora otras gentes mucho menos experimentadas, pero de las que se podría asegurar su limpieza.
En contra de lo que una buena parte del país podría seguir pensando todavía, los andaluces nada tienen que ver con la leyenda negra que sobre ellos se ha cernido durante casi toda su historia y la inmensa mayoría de esta población ni vive de las subvenciones agrícolas que tanto critican los gerifaltes de determinados partidos nacionalistas, ni son tan incultos como presumen los pobladores de otras regiones mucho más favorecidas en el plano económico por los gobiernos de todo signo, ni tan dados a la fiesta, el jolgorio y la ociosidad como gusta hacer creer a los que tradicionalmente han hecho de la vejación y el insulto el único argumento para calificar a los que , sencillamente, no conocen.
Los andaluces, por el contrario, han aprovechado hasta el último aliento todas y cada una de las posibilidades que se les han brindado desde la llegada de la democracia y son, sin el menor género de dudas, la parte de la población española que más ha podido avanzar en todos los aspectos, hasta la llegada de esta interminable crisis.
Por eso precisamente, la seguridad de que el resultado de sus elecciones será maduro y consecuente con lo que ocurre en la actualidad, constituye toda una certeza y puede que precisamente estos resultados terminen constituyendo lo que podría ser una gran lección para los demás y una apertura de caminos de cara a un futuro, si el sur tiene la valentía de dar un paso adelante, con la única intención de avanzar y otros no se escudan mañana, en la necesidad de permanecer anclados a un pasado reciente, que no ha traído más que desolación para todos y cada uno de nosotros.




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