lunes, 16 de marzo de 2015

Corralito andorrano


La intervención de la Banca Privada de Andorra y de su filial en Madrid ha traído como consecuencia un corralito al estilo argentino que impide la retirada de fondos por parte de los clientes de estas dos entidades, que a esta hora de la tarde permanecían cerradas y bajo vigilancia policial.
Los peores presagios que ya apuntábamos ayer se han cumplido y habrá que esperar nuevas resoluciones para saber si finalmente la gente podrá recuperar el montante completo de sus cuentas, o habrá de conformarse con lo que imponga la ley si como parece, el banco se declara en quiebra.
Como es natural, el nerviosismo se ha apoderado de todos aquellos que guardaban sus fondos en esta entidad y tanto en Andorra como en Madrid, un gran número de personas se han agrupado ante las puertas de los bancos, siendo todas ellas remitidas a un número de teléfono que según versión de varios clientes, no contestaba, llegándose a crear una gran incertidumbre que aún aumentaba más, cuando la policía impedía el paso al interior de los edificios citados.
Qué se esconde realmente detrás de las operaciones de este banco no queda demasiado claro en los comunicados emitidos y sólo la prensa, como en otras muchas ocasiones, avanza que podría existir una estrecha relación entre la BPA y las mafias rusas y chinas, además de una minuciosa labor de maquillaje de cuentas que tras estas intervenciones, quizá puedan llegar a dejar claro que  las gestiones realizadas  no eran tan brillantes y solventes como se pretendía hacer ver, sino que más bien, se acercaban bastante a una situación desesperada de la que difícilmente podrán responder los encargados de gestionar los fondos de esta entidad, que ya han empezado a ser detenidos.
El estupor que han causado los hechos en Andorra, contrasta con la frialdad con que hemos acogido los españoles la noticia del escándalo, acostumbrados por propia experiencia a que en los últimos tiempos, en la Banca no es oro todo lo que reduce.
Tras la larga lista de Entidades bancarias intervenidas en nuestro país, con Bankia a la cabeza de todas, la noticia que hoy aterra a los andorranos, a nosotros nos parece, una consecuencia más de la desolación que ha traído a nuestras vidas, esta forma salvaje de blanquear el dinero y la más que probable inestabilidad que seguramente se generará ahora en el Principado, un camino que, desgraciadamente, nosotros nos vimos obligados a recorrer y del que aún no hemos salido, ni saldremos en mucho tiempo, gracias a la espantosa gestión que el PP ha estado haciendo durante toda esta legislatura.
Solo los sentimientos de las personas, a las que comprendemos por afinidad y si no, que pregunten a los preferentistas, nos mueven hoy a tener un gesto de inmensa solidaridad que bien hubiéramos querido, otros tuvieran con nosotros.
El sufrimiento y la desesperación que afligen hoy a nuestros vecinos, auguramos, no ha hecho más que empezar y no sería de extrañar que a partir de mañana, también ellos llegaran a descubrir con la misma rabia con que lo hicimos nosotros, que los directivos de BPA también manejaban tarjetas black, con las que sufragaban ingentes cantidades de ese dinero que sus clientes, quizá no lleguen a recuperar jamás.
En el sur de Europa, estas atrocidades, se están convirtiendo en rutina.


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