miércoles, 11 de septiembre de 2013

¿Quién amenaza al juez Castro?


El juez encargado del caso Noos, que demuestra una envidiable profesionalidad que para sí quisieran muchos de nuestros juristas, está recibiendo amenazas que al parecer se han extendido además, a la persona de su esposa, según publica hoy el diario El Mundo, sin que se sepa, hasta el momento, nada sobre la autoría de los acosos, ni el fin que pretenden con estos métodos mafiosos que emplean para atemorizar al magistrado.
Y sin embargo, conocer la identidad de estos acosadores podría resultar esclarecedor para saber a quién o quienes representan y cuál de los casos de Castro es el que atrae tan desmedido interés, como para llegar a delinquir procurando que el Juez abandone el asunto o para que cambie la línea de investigación que sigue, dejando al margen a algunos implicados, que bien podrían ser personas relevantes, sabiendo como sabemos, que cree firmemente en una justicia igualitaria.
Otra parte de la prensa, de tradición monárquica, destaca hoy en relación a Castro, que pasó cincuenta minutos tomando café con una abogada de la acusación particular en el caso Urdangarín, y por ello reclaman tácitamente que se le aparte  del proceso, a pesar de que el encuentro se produjo por casualidad, en una terraza y ante los ojos de todos los transeúntes que en ese momento pasaron por allí.
Si las presiones que está recibiendo el juez tienen o no que ver con este asunto, es una incógnita sin resolver, al menos de momento, aunque ya conocemos la férrea oposición que recibió, incluso por parte de la propia fiscalía, cuando decidió imputar a la Infanta.
No se tiene en cuenta, no obstante, la opinión positiva que sobre el trabajo de Castro tienen las clases populares, que han visto en este Juez un resquicio de luz, en medio de la extensa negritud que reina hoy en el mundo de la justicia y que esperan de corazón que la rectitud con que ha emprendido la resolución de este asunto, termine por dar fruto y pague quien tenga que pagar, llámese como se llame y ostente el rango que ostente.
En el caso hipotético de que el juez estuviera siendo amenazado precisamente por este caso y al no saber si los acosadores le han hecho llegar de alguna manera sus exigencias , habría que reflexionar seriamente sobre el auténtico origen de los que instigan estos actos y no ofrecer nuevas oportunidades de que se sigan practicando, aunque el juez necesitara protección.
No parece probable que las amenazas procedan de ninguna corriente monárquica teniendo en cuenta el momento que viven los miembros de la Casa Real y la pérdida de popularidad  que han sufrido de un tiempo a esta parte.
Más probable parece,  que los delincuentes hubieran sido contratados por alguien en la sombra, con el fin de provocar una situación de angustia en el magistrado, sobre todo si se han atrevido también a conminar a su familia, que debe ser, como para todos los mortales, el punto débil de este hombre, que no hace otra cosa que cumplir estrictamente con su obligación.
Son tantos los frentes abiertos por el juez en este enrevesado caso de corrupción, que las sospechas de las amenazas podrían recaer sobre cualquiera de los muchos implicados en el tema y que no son precisamente, cacos de tres al cuarto procedentes de familias desestructuradas de los arrabales de la ciudad.
Los intereses que se vienen moviendo alrededor de este asunto, bien podrían, de continuar Castro resuelto a conocer la verdad de lo sucedido, afectar seriamente no solo a las personas directamente relacionadas con él, sino a los mismos cimientos de una Monarquía, muy tocada ya por los desmanes que se cometieron ante sus mismos ojos, sin que se les prestara atención o se denunciara su ilegalidad, ante los organismos competentes.
Cuidar la integridad del Juez Castro y la de los suyos, es hoy la causa de todos los españoles  y nuestro apoyo a su manera de actuar ha de ser, en estos momentos, claro y contundente.
Si se han sacado ciento cincuenta millones de las arcas del Estado, para fletar tres Aviones a Buenos Aires en apoyo de la fallida candidatura olímpica, bien se podrá sacar lo necesario para dotar de guardaespaldas a Castro, porque lo necesita.

  



No hay comentarios:

Publicar un comentario