miércoles, 19 de septiembre de 2012

Amenaza contra el profesorado español




Los docentes de la Enseñanza Pública de nuestro país están recibiendo una carta en la que se les prohíbe directamente hacer cualquier tipo de comentarios sobre los recortes del Gobierno Rajoy, en sus Centros de trabajo, amenazándoles con abrirles expedientes sancionadores, alegando que incurren en una especie de delito contra la Ley de la Función Pública, y que esconde en realidad, un miedo cerval a que la oposición responsable que contra las reformas se está llevando a cabo, gane adeptos para una lucha repleta de razón, a la que ya se han sumado mayoritariamente padres, alumnos y profesores, que se encuentran personalmente implicados en este conflicto.
Rememorando épocas pasadas, en las que carecíamos de cualquier tipo de derecho relacionado con la expresión o la manifestación abierta de nuestras ideas, los populares deciden tomar un camino de represión que ya creíamos superado y mostrar abiertamente que sus inclinaciones democráticas, están muy lejos de ser las que han venido pregonando durante los últimos años, en cuanto se contradicen las normas que pretenden escribir para dominar a todos los españoles y los ciudadanos se atreven a manifestar reiterativamente su repulsa, por la clase de política que están practicando en el país, sin contar con la voluntad de su pueblo.
Esta nueva vulneración de los derechos de la sociedad, merece de inmediato, por parte de todos nosotros, una respuesta de contundencia que ponga en claro el apoyo real con el que la clase docente cuenta en sus reivindicaciones y que manifieste por adelantado que, de producirse los expedientes sancionadores mencionados, podría surgir un estallido social, en solidaridad con su causa, que al fin y al cabo es también, la nuestra y la de nuestros hijos.
Las ínfulas de poder absolutista que ha dado la mayoría absoluta a Rajoy, no justifica ni justificará en modo alguno, ni ahora, ni en un futuro, la merma injustificada de los derechos innatos de la ciudadanía, sobre todo si son sustraídos por medio de la violencia física o psicológica y ejercidos indiscriminadamente sobre cualquier sector de la población, por el mero hecho de defender aquello en lo que cree, de modo legal y sin provocar ningún tipo de conflicto.
Obligar a los Directores e Inspectores de Centros Docentes, a ejercer una labor policial y de espionaje sobre sus propios compañeros, sólo podría compararse a los métodos utilizados en las dictaduras más recalcitrantes y hiere sobremanera la dignidad de los que ocupan estos cargos, procurando forzarles a ejercer un papel de chivatos profesionales, muy lejano de las funciones que, por su formación, han de cumplir y que nada tienen que ver con la complicidad que de ellos se pretende.
La supuesta defensa de la Ley de la Función Pública que se pretende con este panfleto específicamente manipulador, se tambalea en cuanto choca diametralmente con el derecho constitucional que asiste a cualquier ciudadano, independientemente de su profesión, y embadurna de suciedad cualquier resquicio legal que pudiera existir en la letra pequeña de este documento, con insidiosas operaciones de política barata, a cargo de gente de baja estopa, sin principios de respeto al régimen democrático del que disfrutamos.
No queda más que animar a los profesores a no dejarse intimidar por este tipo de amenazas directas y a seguir manteniendo sus convicciones y reclamaciones, allá donde lo consideren oportuno, sin rendirse a la estrategia del miedo, que ahora se ceba personalmente contra ellos, ya suficientemente vapuleados por los recortes y por las condiciones impuestas tiránicamente, por el gobierno del PP.
El llamamiento, que ha de hacerse extensivo también al resto de la ciudadanía, no ya sólo en defensa de la Enseñanza Pública, sino también en aras de la libertad de expresión y manifestación que a todos nos incumben, pide sin reservas la colaboración de todos y cada uno de nosotros, en la difusión de lo que está pasando, a través de todos los medios a nuestro alcance, para que se dé marcha atrás, con carácter de urgencia, a este atropello inexplicable, que avergüenza a toda persona que crea en la fuerza de la razón y no en la razón por la fuerza.



No hay comentarios:

Publicar un comentario