miércoles, 27 de julio de 2011

Un inoportuno recorte

Se anima la cosa política con los resultados de las nuevas encuestas, que dan al PSOE de Rubalcaba un avance de tres puntos con respecto al PP, no se sabe si cómo premio a su recién estrenada candidatura o por que se tienen en cuenta méritos de antaño, pero enseguida se nota cierto ensombrecimiento en las filas de la derecha, que temen lo que pueda venir, si finalmente se agota la legislatura.
Pide ahora Don Mariano un aplazamiento para el pago de las deudas de los Ayuntamientos y Comunidades heredadas o no heredadas, alegando que el retraso de los cobros a dichas entidades, no influiría para nada en la economía del Estado, lo que provoca como mínimo, una sonora carcajada por parte del ciudadano de a pie, que no está dispuesto a sufragar nuevos dispendios de la clase política y que además, no tiene derecho a ningún aplazamiento, si el paro le lleva a no poder pagar la hipoteca, o cualquier otra deuda contraída a la que no responda.
Los otros, ciertamente crecidos con la buena nueva de su recorte en intención de voto, oyen como quien oye llover las palabras del líder popular y le animan a hacer frente a los problemas que vaya encontrando allá donde le toque gobernar, poniendo en práctica su nunca revelado plan contra la crisis, pero sin moratorias.
Mientras, las cifras macroeconómicas siguen su nefasta danza ininteligible, colocando la espada de Damocles sobre la nuca de los gobiernos europeos, sin que por supuesto los grandes pierdan un ápice de poder adquisitivo, aunque revienten las bolsas, o los hermanos pobres aumenten su nivel de miseria, hasta límites impensables.
Suben las temperaturas considerablemente y lo que en realidad todos necesitamos con urgencia es ausentarnos por unos días de nuestras respectivas realidades, o al menos, disfrutar del silencio anormal de las ciudades de origen, abandonadas por las masas, en busca de destinos más gratificantes.
Más de uno, daría cuánto tuviera por ver qué expresión se les quedaba a los populares, si finalmente no son capaces, tampoco esta vez, de alzarse con el poder en las generales del año que viene. Ha sido tanta su soberbia, su pavoneo por los escenarios de todo el territorio, vendiendo la película de su supuesta implicación en los temas sociales, tendiendo su mano paternalista a los débiles, como única salvación a los múltiples problemas que les afectan, que han terminado por quedar en evidencia, en cuanto se ha podido comprobar que su gestión no da los frutos que prometían, ni tiene visos de llegar a darlos.
Se han ido librando de las críticas porque no detentaban el poder en los peores momentos de la crisis, pero ahora que se han hecho con multitud de Ayuntamientos y Comunidades, la indignación popular será sin duda, rápidamente redirigida hacia su gestión y pronto se verá en qué medida son capaces de conservar su nefasto orgullote raza.
Algún día habría que recopilar todos los nombres de los implicados en casos de corrupción en los últimos tiempos y prestar enorme atención a la filiación política en que se desenvuelve cada uno de estos elementos indeseables. Aunque quizá esquilmaron los recursos comunes por nuestro bien y nosotros, en nuestra ignorancia, no somos capaces de entenderlo.

1 comentario:

  1. A ver si tanto repartirse el pastel de antemano va a hacer que su Dios les castigue con cuatro añitos más en la oposición... no caerá esa breva...

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