Buena remontada de Pablo Iglesias, en el debate organizado
por El País, en el que triunfó por goleada ante sus adversarios Pedro Sánchez y
Albert Rivera, según los votos en las redes y en el que, a pesar de la ausencia
de algún representante del PP, parece que se consiguió saber un poco más, en
torno a las ideologías que defienden, verdaderamente, estos tres aspirantes.
Hay que reconocer que Rivera no tuvo una buena noche y que al
no estar presente Rajoy, todas las críticas hacia las políticas que defiende la
derecha, fueron dirigidas exclusivamente a él, quizá porque los otros dos
debatientes sabían que resultaba absolutamente necesario frenar como fuera, su
vertiginoso ascenso.
Inseguro y muy verde en algunos temas, Rivera no supo o no
quiso responder a determinadas preguntas y ofreció a los espectadores una
imagen bastante vintage de lo que podría ser su modo de gobierno, ofreciendo a
Iglesias y Sánchez la oportunidad de tildarlo sin reservas como líder de una
nueva derecha e incluso atreviéndose, en el caso de Sánchez, a definirle
tácitamente, como más extremista que ciertos miembros del PP.
La brega de iglesias en tantos programas televisivos anteriores,
le ha concedido una soltura y una
naturalidad ante las cámaras, que jugó ciertamente ayer muy a su favor en el
debate y que aprovecho demostrando a la concurrencia que no hay tema en su
programa que no domine de manera magistral y siempre buscando el apoyo de los
sectores más desfavorecidos de una sociedad, harta de estereotipos de un
pasado, de los que desea huir, a la mayor brevedad posible.
Sánchez, en su línea de renovador del PSOE, estuvo, en todo
momento, a la zaga del verdadero protagonista de la noche, siendo incapaz de
superarle en ningún momento, por lo que su atención y sus críticas, como no
podía ser de otro modo, se dirigieron todas a Rivera.
Este comienzo de campaña, que podría dar idea de lo que
sucederá en el Gran Debate del día siete, al que también acudirá Soraya Sainz
de Santamaría, contradice todos los resultados augurados por las encuestas y
habla de que la opinión ciudadana, al menos ayer, estuvo más de acuerdo con las
propuestas del líder de Podemos, que con las ideas programáticas ofrecidas por
los representantes de PSOE y Ciudadanos, que se vanagloriaban sin tapujos de
haberle derrotado ampliamente.
La remontada de Podemos, que podría ser una realidad tras el
enfrentamiento del próximo día siete, añade un punto de emoción a la ya interesante
campaña y deja claro que todo está aún por decidir y que pueden pasar todavía
muchas cosas, de aquí al día veinte de Diciembre.
De momento, en el Debate del País, Pablo Iglesias obtuvo casi
un cincuenta por ciento de apoyo entre los votantes, venciendo, muy de lejos a
los otros participantes y dejando claro a quiénes le declaraban vencido, que no
solo está vivo, sino que está dispuesto a pelear, con uñas y dientes, cada
palmo de terreno que quede por conquistar, de aquí a los próximos comicios.
Al final, como siempre, el resultado dependerá de lo que
decidamos nosotros.

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