Contradiciendo a Susana Díaz y asentándose en el cargo de
Secretario general del PSOE, Pedro Sánchez aclara que no dará su apoyo a Rajoy
en la Investidura y apuesta por un
Gobierno progresista que lidere un cambio profundo en las políticas que se
vienen practicando en los últimos años, como seguramente esperaban, la mayor
parte de sus militantes.
Citado por un Rajoy hondamente contrariado por tener que
abandonar el poder y dispuesto a pactar,
incluso con su más profundo enemigo, por conservar el cargo de Presidente,
Sánchez se ha encontrado en la encrucijada de tener que decirle que no, aún
sabiendo que figuras relevantes de su propio Partido, comparten la postura del
PP, en nombre de un supuesto pacto que estabilice el Estado y que no están de
acuerdo en pedir ayuda a Podemos, quizá, porque consideran a esta nueva
Formación, responsable de todos sus fracasos.
Y es verdad que Podemos se ha nutrido en gran parte del
granero de votos del PSOE, pero porque los errores cometidos, sobre todo en la
última etapa de Zapatero, no han podido ser perdonados por una gran parte de
los ciudadanos, que han canalizado su indignación castigando con un viraje hacia la izquierda, todas las
deslealtades que con los trabajadores y la sociedad en general, se habían
venido cometiendo.
El caso de los ERE ha contribuido también y mucho, a un
abandono por parte de un electorado harto de la corrupción protagonizada por
los señores del bipartidismo y la voluntad de la Sociedad, que es la que
debiera contar a la hora de constituir cualquier Gobierno, ha sido clara, al
apoyar una inmensa mayoría, la idea del cambio en la política.
Tendrá que lidiar Pedro Sánchez con las exigencia de quienes
pueden prestarle apoyo para ser elegido Presidente y les guste o no a sus
ilustres correligionarios, el Partido de Pablo iglesias es el que aportaría en
esta operación, de llevarse a cabo, más número de escaños y por tanto, el que más
derecho tiene a poner sobre la mesa, determinadas propuestas.
Poco acostumbrados a dialogar, a los señores del bipartidismo
se les hace un mundo tener que suplicar apoyos y hacer concesiones a otras Fuerzas,
ignorantes tal vez, de que la Democracia consiste casi todas las veces en esto,
aunque en su caso, tengan poca práctica y ningunas ganas de hacerlo.
Pero la búsqueda de un entendimiento es el único camino posible, si no se quieren
repetir las elecciones y por tanto, toca a unos y otros, plegarse a la
dificultad del momento y hacer, cada cual, lo que pueda por conseguir una
alianza duradera que posibilite el gobierno de esta nación, sin fijarse en
modelos anteriores.
Cuando la Historia cambia, todo lo que nos resultaba familiar
queda descartado de facto y cae en el olvido y solo una nueva manera de
afrontar la política y los problemas, tiene sentido para que las cosas
funcionen, proporcionando el bienestar a la inmensa mayoría.
Las etapas, se han cerrado y abierto periódicamente durante
siglos, sin que esto haya sido óbice para la desesperación de los buenos
políticos, que han de saber, fundamentalmente, adaptarse a los nuevos tiempos.
Es pues natural, que el PSOE trate de sumarse a este cambio
que todos deseamos, aunque para ello tenga que dejar atras a determinados
líderes demasiado caducos en sus opiniones y pensamientos. Hace bien Sánchez en
marcar distancias con ellos. De no hacerlo, estaría cavando su propia tumba
política.

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