Veintiún altos cargos nacionalistas catalanes, se encuentran,
desde ayer, en el punto de mira del Tribunal Constitucional, como promotores de
la iniciativa de dar por iniciado el proceso para la Independencia, que ha sido
declarada nula por este Organismo y que constituye en este momento, la más
grande preocupación del Gobierno español.
La resolución, que está siendo comunicada, personalmente, a
cada una de estas veintiún personas, ya ha obtenido respuesta por parte de la
Presidenta del Parlamento catalán, que ha manifestado la intención de
desobedecer las órdenes del TC, por considerar que el mandato popular confiere
al Parlamento catalán toda la legitimidad necesaria, para tomar las
resoluciones que le parecieran oportunas y ésta, en particular.
En esta espiral de violencia soterrada, que se viene librando
entre el Gobierno español y los partidarios de la secesión de Cataluña, el
próximo paso de los nacionalistas, tras recibir la comunicación del
Constitucional, parece crucial, pues podrían incurrir en un delito de
desobediencia y otros aún peores, si continúan aún empecinados en su postura,
que podría derivar en una aplicación de la Ley, que diera lugar a que todos
fueran detenidos.
Pero ¿quiénes serán los encargados de aplicar la Ley, a
partir de todo lo ocurrido en Cataluña y qué órdenes obedecerán los organismos
policiales, existiendo una confusión como la que existe ahora mismo, entre
españoles y catalanistas?
Sopesar la opinión de los encargados del orden, sobre el
tema, resulta altamente difícil, teniendo en cuenta el principio de
neutralidad que debe reinar cuando se trata de procurar la aplicación de la
Ley, pero que, en este caso, les va a obligar a decidir , entre dos mandatos
absolutamente contradictorios.
Porque pudiera ser, que aún incurriendo en un delito de
desobediencia o aún en otro peor, los políticos catalanes implicados en el
problema, salieran indemnes del todo, pero ¿quién asegura a los funcionarios,
policías y otros trabajadores relacionados directamente con el tema, su
impunidad, si se posicionan a favor de las órdenes vertidas por el Parlamento
de Cataluña?
En este instante, mientras Mas pierde una segunda votación para obtener la
Investidura, todo pasa porque la CUP termine por concederle su apoyo, para que
todo el proceso siga adelante.
Porque siendo que no y ocurra lo que ocurra con la resolución
del Constitucional de aquí a unos días, todo se paraliza hasta el nueve de
Enero y tal vez, hasta no quede otro remedio que convocar nuevas elecciones.
Entretanto, los ciudadanos catalanes, observan atónitos cómo
se desarrolla una batalla campal, que a ninguno de ellos apetece y se preguntan
qué será de sus vidas, si no se logra hallar una solución que acabe con la
incertidumbre que les corroe, en estos momentos de dificultad que atraviesan.
El pulso por el poder, por demostrar la prevalencia de unos
sobre otros, parece no tener fin y la verdad, todos empezamos a estar un poco
cansados de tanta intolerancia
frenética.

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