jueves, 24 de septiembre de 2015

Las pagas del IFEMA



A sólo tres días de la celebración de elecciones en Cataluña y con un ambiente cada vez más caldeado por las intervenciones de empresarios, banqueros, Ministros y ex Presidentes, el imperdonable fenómeno de los casos de corrupción sigue su curso, ajeno a trepidante actualidad y se destapa ahora un nuevo escándalo ocurrido en la Comunidad de Madrid y que vuelve aponer en entredicho la transparencia en la aplicación de las políticas de recortes, llevadas a cabo por Rajoy y su Gobierno.
Como todos recordarán, en Diciembre del 2012, los funcionarios españoles, que ya habían contribuido generosamente a la economía nacional con una sustanciosa bajada de sueldo, se quedaron sin la paga extraordinaria de Navidad, por orden gubernativa, sin que hasta hoy hayan recuperado el montante de aquel clarísimo incumplimiento de contrato, por parte de la Administración del Estado.
Pues bien, nos enteramos ahora de que dicha medida no fue aplicada a todo el funcionariado y parece que Esperanza Aguirre se encargó de que los trabajadores de IFEMA, entre los que se encuentran gloriosos dinosaurios de su propio Partido, como el ex Alcalde de Madrid, Gregorio Álvarez del Manzano, recibieran aquella Navidad la totalidad de su sueldo, incluida la extra que a los demás se les negaba.
Una vez más, ha tenido que ser la prensa quién ha destapado el escándalo, justamente cuando el Ministro Montoro presume por activa y por pasiva de que finalmente, devolverá a los funcionarios aquella paga sustraída, en Enero de 2016, utilizando el tema como una medida de presión electoral, por la cercanía de los nuevos comicios.
Naturalmente, no ha tardado en saltar la duda de qué habrá de hacerse con esta gente que en su momento no perdió nada y que mucho nos tememos que de no haber saltado la noticia, estarían probablemente dispuestos a cobrar por segunda vez, aquello que ya percibieron.
Espanta pensar, que mientras los ciudadanos de a pie de este País, eran vapuleados por las políticas de recortes que los populares anunciaban como estrictamente necesarias para salir de la crisis, las leyes no parecían haber sido escritas para ser aplicadas con la misma dureza, cuando se trataba de  ilustres militantes conservadores, aplicando descaradamente medidas de excepción, con tal de no perjudicar de ninguna manera el bolsillo de su propia gente.
Sin embargo, se podría afirmar sin temor a equivocarse, que tampoco esta nueva tropelía, mezquina dónde las haya, acabará por traer consecuencias para el PP, antes de que lleguen las Generales, a pesar de constituir un clarísimo agravio comparativo para todo el colectivo funcionarial, que ha pagado, con creces, la parte económica que le correspondía, durante los últimos cuatro años.
Oír como hemos oído a Aguirre tantas veces, vilipendiar el buen nombre de los trabajadores públicos, llegando a acusarles de vagos y cosas peores e ideando estrategias para aumentar sus horarios y reducir sus sueldos, cobra hoy una especial relevancia, si como se sugiere, el cobro de las pagas en el IFEMA fue presuntamente orquestado por la ex Presidenta de la Comunidad de Madrid.
Debe ser que su ideología radicalmente clasista, le hace pensar que también entre los funcionarios hay rangos que nunca deben traspasarse y que Álvarez del Manzano y otros de igual estatus que él, pueden estar, per se, por encima de las leyes que a los demás nos toca cumplir religiosamente, o estaríamos cometiendo un delito.


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