lunes, 13 de abril de 2015

Correas de transmisión


La desesperación de los medios de prensa afines a la derecha  desde que aparecieron nuevas Formaciones políticas que pueden poner en peligro la hegemonía de unos Partidos mayoritarios que imaginaban que la alternancia del poder sería para siempre, se hace evidente en todos y cada uno de los ataques que protagonizan en sus intervenciones televisivas, sobre todo contra Podemos, que ha cambiado en un solo año de existencia, la intención de voto de una buena parte de españoles.
Cada vez que a uno de estos periodistas se le da la oportunidad de participar en alguno de los muchos debates que programan las diferentes cadenas, un discurso que se parece sospechosamente al que suelen emplear los líderes del PP en cualquier acto en el que intervengan, suena machaconamente en el plató, procurando además, que el espectador no pueda escuchar lo que dicen los demás, sobre todo si sus argumentos no coinciden en nada con los expuestos por estos pseudo profesionales del periodismo.
Puede que antiguamente, el pueblo no estuviera entrenado para discernir cuando un periódico apoyaba tácitamente a un Partido concreto, pero los años de Democracia vividos y sobre todo los durísimos acontecimientos sufridos en los últimos tiempos, han aumentado poderosamente la sensibilidad de los ciudadanos, que han aprendido más de política y economía, que de cualquier otra materia de las que antes pudieran parecerles importantes.
Tampoco es que se cuiden mucho de ocultar sus tendencias estos tertulianos que cumplen a la perfección su papel de correa de transmisión de las diferentes ideologías y a los espectadores no les cuesta nada identificar a qué facción pertenecen y de qué cuerda son los dueños de los Periódicos para los que trabajan.
Se echa de menos, claro está, esa independencia defendida hasta las últimas consecuencias por aquellos periodistas de raza, siempre en pos de demostrar tajantemente la veracidad de las noticias y a los que desgraciadamente, no les han dejado otra opción que la de refugiarse en La Red, para poder continuar en una línea profesional insobornable y que ni siquiera merece un hueco, en ninguna de estas televisiones nuestras.
Desde que se permite hacer afirmaciones de cierto calado, sin tener que demostrar fehacientemente que son ciertas, la gente se atreve a acusar, vilipendiar y hasta injuriar a las personas y Partidos que no son de su agrado personal y para asombro de todos, ni siquiera les ocurre nada.
Lo venimos viendo todos los días con el manido asunto de la relación entre Podemos y Venezuela, sin que de momento, nadie haya publicado aún nada que demuestre que el Partido de Iglesias haya sido financiado por el de Chaves, aunque mucho se afanan en hacer creer a los ciudadanos que España será un calco de aquel país, si Podemos gana las elecciones generales.
Y la presunción de inocencia, que tanto defienden algunos en casos como el de la Infanta, por ejemplo, queda aquí, no solo silenciada, sino que ni siquiera se contempla para aquellos a los que se acusa tan alegremente, de algo de lo que no se presentan pruebas.
Hagan el ejercicio de sentarse ante la televisión y no tardarán en comprobar que lo que digo es cierto.
Una prueba más de que la inteligencia que se nos supone, es infinitamente menor de la que en realidad poseemos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario