Tras diez años de lucha sin tregua contra las Instituciones y
la Justicia, los familiares de los fallecidos en el accidente del Yak 42, se
ven ahora sorprendidos por unas declaraciones de Bárcenas, en las que acusa
directamente a Federico Trillo de haber financiado la defensa de los militares implicados
en este caso, con dinero negro procedente de la contabilidad B del PP.
Como no era ya suficientemente dolorosa la sensación de haber
sido absolutamente ignorados en sus reclamaciones para saber realmente cuáles
fueron las causas del accidente y sin que se hayan resuelto satisfactoriamente las
auténticas responsabilidades que existieron en este escabroso asunto, saber que
a quien entonces era Ministro no le importó
en absoluto recurrir a procedimientos ilícitos, para no tener que admitir las
acusaciones que le señalaban directamente como primer responsable de lo
ocurrido, debe haber caído como un jarro de agua helada, sobre este grupo de
luchadores que nunca se rindió, a pesar de haber topado reiterativamente, contra
un auténtico muro de silencio y desprecio.
Hasta dónde ha llegado la podredumbre y qué cantidades
exactas se han manejado en esta especie de orgía crematística que parece ser un
pozo sin fondo del que brotaba a manos llenas el dinero, sigue siendo en estos
momentos la mayor incógnita de cuántas
se han barajado nunca en delitos de este tipo y la más grande inmoralidad que los
españoles hemos conocido, en lo que dura nuestra historia.
El seguimiento del caso del Yak 42, que ya entonces dejó al
descubierto una serie de terribles irregularidades, entre las que se podría
mencionar como más grave, la desastrosa identificación
de los cadáveres, cobra ahora de nuevo actualidad y puede que, por fin, las
familias de los fallecidos puedan de alguna manera, cerrar este negro capítulo
de sus vidas, si el juez decide seguir también este rastro del dinero, bien por
estar relacionado con el caso de Bárcenas, o bien abriendo una nueva vía de
investigación que podría requerir la Presencia de Trillo ante los tribunales,
reavivando un asunto que él daba por cerrado.
Si finalmente se produce la Moción de Censura, no debe caber la menor duda
de que también se le preguntará a Rajoy sobre el tema y que no le quedará otro
remedio que responder sobre el mismo, incluso tal vez, teniendo que sacrificar
a Trillo, si quiere salir airoso del asunto.
Puede que así las familias de los fallecidos sientan la
sensación de haber obtenido para los suyos un poco de justicia y de que los
años que han dedicado a su lucha para esclarecer la naturaleza de lo ocurrido,
no han sido en vano, si se consigue que
el ex ministro tenga que abandonar su cómodo destino diplomático, con deshonor
y sin posibilidad de retorno.
En principio, no descartan emprender acciones legales en este
sentido, aunque su fe en la justicia de este País, se haya ido viendo cada vez
más mermada, en cuanto se ha intentado
una aproximación a la verdad de lo que pasó con los suyos.
Cuántas irregularidades más se habrán financiado con el
dinero procedente de esa caja B, lo iremos sabiendo si, como parece, Bárcenas
va relatando con minuciosidad todo lo que vivió y conoció desde su despacho de
la calle Génova. Treinta años dan para mucho y esto sólo acaba de empezar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario