miércoles, 17 de julio de 2013

La defensa del caso Yak


Tras diez años de lucha sin tregua contra las Instituciones y la Justicia, los familiares de los fallecidos en el accidente del Yak 42, se ven ahora sorprendidos por unas declaraciones de Bárcenas, en las que acusa directamente a Federico Trillo de haber financiado la defensa de los militares implicados en este caso, con dinero negro procedente de la contabilidad B del PP.
Como no era ya suficientemente dolorosa la sensación de haber sido absolutamente ignorados en sus reclamaciones para saber realmente cuáles fueron las causas del accidente y sin que se hayan resuelto satisfactoriamente las auténticas responsabilidades que existieron en este escabroso asunto, saber que a quien  entonces era Ministro no le importó en absoluto recurrir a procedimientos ilícitos, para no tener que admitir las acusaciones que le señalaban directamente como primer responsable de lo ocurrido, debe haber caído como un jarro de agua helada, sobre este grupo de luchadores que nunca se rindió, a pesar de haber topado reiterativamente, contra un auténtico muro de silencio y desprecio.
Hasta dónde ha llegado la podredumbre y qué cantidades exactas se han manejado en esta especie de orgía crematística que parece ser un pozo sin fondo del que brotaba a manos llenas el dinero, sigue siendo en estos momentos la mayor incógnita  de cuántas se han barajado nunca en delitos de este tipo y la más grande inmoralidad que los españoles hemos conocido, en lo que dura nuestra historia.
El seguimiento del caso del Yak 42, que ya entonces dejó al descubierto una serie de terribles irregularidades, entre las que se podría mencionar como más grave, la desastrosa  identificación de los cadáveres, cobra ahora de nuevo actualidad y puede que, por fin, las familias de los fallecidos puedan de alguna manera, cerrar este negro capítulo de sus vidas, si el juez decide seguir también este rastro del dinero, bien por estar relacionado con el caso de Bárcenas, o bien abriendo una nueva vía de investigación que podría requerir la Presencia de Trillo ante los tribunales, reavivando un asunto que él daba por cerrado.
Si finalmente se produce la  Moción de Censura, no debe caber la menor duda de que también se le preguntará a Rajoy sobre el tema y que no le quedará otro remedio que responder sobre el mismo, incluso tal vez, teniendo que sacrificar a Trillo, si quiere salir airoso del asunto.
Puede que así las familias de los fallecidos sientan la sensación de haber obtenido para los suyos un poco de justicia y de que los años que han dedicado a su lucha para esclarecer la naturaleza de lo ocurrido, no han sido en vano, si se consigue  que el ex ministro tenga que abandonar su cómodo destino diplomático, con deshonor y sin posibilidad de retorno.
En principio, no descartan emprender acciones legales en este sentido, aunque su fe en la justicia de este País, se haya ido viendo cada vez más mermada, en cuanto  se ha intentado una aproximación a la verdad de lo que pasó con los suyos.

Cuántas irregularidades más se habrán financiado con el dinero procedente de esa caja B, lo iremos sabiendo si, como parece, Bárcenas va relatando con minuciosidad todo lo que vivió y conoció desde su despacho de la calle Génova. Treinta años dan para mucho y esto sólo acaba de empezar.

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