domingo, 20 de mayo de 2012

Furgones de cola

Por enésima vez, los populares son pillados in fraganti en una mentira, que han tratado de ocultar celosamente desde su llegada al poder, y se descubre que parte del déficit de las Comunidades Autónomas se debe, como ya todos intuíamos, a las deudas contraídas por aquellas que estaban bajo su mando y no sólo a la mala gestión del gobierno Zapatero, causante de todos los males que nos azotan, siempre en versión de nuestros actuales regidores.
Por los muchos casos de corrupción que se han destapado en los últimos tiempos y por la implicación directa en ellos de multitud de políticos del PP, no cuadraba a los analistas políticos que las cuentas de Madrid o Valencia, fueran tan favorables como se empeñaban en hacernos creer sus dirigentes y que todo el montante debido, se atribuyera precisamente a las Comunidades “heredadas” o aún regentadas por el PSOE, como Castilla la Mancha o Andalucía.
Lo peor de este caso, es la presunción permanente de los líderes conservadores, de haber hecho las cosas bien, a diferencia de los otros y la soberbia con que se han estado dirigiendo a la Nación, aún a sabiendas de que se guardaban en el cajón una multitud de facturas sin justificar, probablemente fruto de obras faraónicas sin ninguna utilidad, como las que se han estado llevando a cabo en los últimos tiempos, sin que nadie se haya encargado de auditar en qué condiciones quedaban las cuentas de estas autonomías, ni de buscar culpables al índice de déficit que aportaban a la nación, irresponsables como éstos.
Parece que además, el actual Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, conocía este secreto bien guardado y aún así, no ha podido disimular su rabia personal contra Comunidades como la andaluza, que se negaron a otorgar el voto al partido al que pertenece y que empiezan a pagar, a base de exigencias inexplicables, no haberse sumado al halo triunfalista del PP, evitando un gobierno sin sobresaltos a Rajoy, que ya contaba con hacer y deshacer a su antojo, sin ningún tipo de oposición en el territorio patrio.
Pero estas jugadas, en los tiempos que corren, acaban volviéndose en contra de quienes las organizan y resulta prácticamente imposible que pasen desapercibidas, sobre todo cuando es de obligado cumplimiento presentar con minuciosidad las cuentas a los socios europeos, mucho más escrupulosos con la verdad, que los dirigentes actuales de nuestro país, a pesar de su apariencia inocente de “salvadores de la patria”
Y ahora que sabemos la verdad y que Europa ha perdido su confianza en las informaciones que desde aquí le llegan, ¿qué podrán descubrir los comisionados que nos envían y hasta dónde llegará en realidad el entramado de las Comunidades populares, cuando se investigue hasta el fondo de la historia?
Que nadie se lleve una sorpresa si la situación es aún peor de lo que se pensaba, ya que al haber sido absueltos casi todos implicados en casos de corrupción y haber quedado al descubierto la poca eficacia de nuestra justicia, podrían aparecer muchos más entramados ocultos de dimensiones incalculables y cifras mucho mayores que las que ahora se conocen, cosa que representaría un retroceso aún mas grave para salir de la crisis, si no una posible intervención europea, en los asuntos de nuestro Estado.
Y sin embargo, descubierto el pastel, ni siquiera se habla de culpables ni de exigencia de responsabilidades a los que urdieron el engaño. No se habla de ceses fulminantes, como debiera ser en justicia, ni se cuestiona desde el poder la credibilidad de los dirigentes de las Comunidades implicadas en el fraude.
¿Quién pagará?. Porque resultaría bastante reprobable exigir a los ciudadanos nuevos sacrificios o volver a recortar de las partidas sociales para cubrir las espaldas de los manipuladores que se han estado presentando ante el país como cumplidores estrictos de la ley, ocultando la verdadera dimensión de su inutilidad manifiesta.
¿Será Camps nuevamente imputado por esta falacia? ¿Será Aguirre apartada de su cargo por andar presumiendo en los medios de comunicación de que Madrid era la locomotora que tiraba del tren de España?
Porque acaba de quedar claro que no, que Madrid, Valencia y Castilla y León eran en realidad, furgones de cola remolcados, gracias a la absoluta incompetencia manipuladora de sus dirigentes.

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