Tras casi cuatro meses de densa espera y habiendo comprobado
en la práctica la imposibilidad de investir como President de la Generalitat al
exiliado Puigdemont , ni al encarcelado Jordi Sánchez, todo se precipita en
Catalunya y Torrent convocó ayer, por vía de urgencia, un pleno para esta misma
tarde, en el que se tratará de poner a
Jordi Turull, del PdeCat, al frente de esta nueva legislatura, al haberse
alcanzado un acuerdo las fuerzas independentistas, a excepción de la CUP, que a
estas horas todavía debate si dará su apoyo al candidato propuesto.
La maquinaria se ha puesto en marcha de manera absolutamente inesperada, al conocerse
que el Juez LLarena tomará una decisión judicial, sobre los imputados en el
Proces, mañana Viernes, en un intento a la desesperada por conseguir nombrar a
un hombre de confianza para gestionar los tiempos difíciles que con toda
seguridad se avecinan, antes de que pueda ser imputado y por tanto, inhabilitado
para ocupar el cargo que se le ofrece.
La maniobra ha sentado como un jarro de agua fría a PP y
Ciudadanos, que seguramente deseaban la convocatoria de nuevas elecciones, con
la ilusión de que el tiempo hubiera conseguido desgastar la furia separatista y
la esperanza de que los de Rivera pudieran obtener una mayoría suficiente, que les permitiera
formar, con la ayuda de los Partidos constitucionalistas, otro tipo de
Gobierno.
El nombre del Turull,
no convence tampoco para nada a la CUP, que desde el primer momento apoyó
claramente a Puigdemont, como única apuesta posible y hasta pudiera darse el
caso de que votaran en contra del candidato propuesto, al considerar, igual que
los Comunes, que es un hombre que procede directamente de la antigua Convergencia
y muy cercano a los Pujol, ahora imputados por corrupción, en múltiples
procesos judiciales abiertos.
Así que unas buenas dosis de incertidumbre planean ya sobre
el Pleno de esta tarde, aún antes de haber comenzado y el reloj corre
inexorablemente en contra de los separatistas, pues si hoy mismo no queda
resuelta la investidura de este candidato improvisado, que ni siquiera aparecía
en las listas que se han venido confeccionando reiteradamente, desde Diciembre,
pudiera ser que a partir de mañana, si Llerena sigue en la línea que ha venido
poniendo en práctica desde que el caso cayera en sus manos, las circunstancias
empeoren considerablemente para los que formaron parte del movimiento secesionista
y haya que esperar mucho tiempo, hasta poder habilitar la posibilidad de convocar una nueva investidura y sobre
todo, para encontrar una persona libre de cargas judiciales, que ya no
pertenecería a la primera línea de juego que arbitrara toda la historia del llamado
Proces.
En esta tesitura y con
la espada de Damocles oscilando sobre las principales cabezas de los Partidos
secesionistas, lograr en el día de hoy una victoria en el Parlament, se ha
convertido en una mera cuestión de honor, pues de otro modo, el fracaso de todo
el esfuerzo que han venido llevando a cabo los líderes implicados en la
historia catalana reciente, quedaría reducido a cenizas y Rajoy podría presumir
de haber vencido en esta batalla, del modo y manera en que suele hacerlo casi
siempre, es decir, con probada soberbia.
Así que por un lado y aunque a este candidato le acompañe la
sombra de la sospecha, debido a los ambientes en que se ha movido durante mucho
tiempo, la posibilidad de que pudiera
ser investido como President abre una vía de cierta tranquilidad, a los ojos de
los catalanes de a pie, hartos ya de esperar a que las cosas se solucionen del
modo que sea, aunque por otra, el hecho de que sólo convenza a los
parlamentarios que provienen directamente del movimiento separatista y no en su
totalidad, augura un periodo de extrema dificultad, que sólo se resolverá si
todas las partes ponen en ello voluntad de alcanzar la concordia y se habilitan
entre ellas, vías de diálogo que posibiliten, al menos, un cierto
entendimiento.
Atónitos por el cariz que han tomado, a última hora, los
acontecimientos, a los ciudadanos en general, no nos queda otra opción que la
de pensar que éste es un problema que atañe exclusivamente a quienes habitan en
Catlunya y que por tanto, habrán de ser ellos, los encuentren un camino para salir del
atolladero, en el que todos estamos inmersos.
Si Turull sale investido hoy y mañana Llerena no le da el
disgusto de inhabilitarle, convirtiéndole en el President con la trayectoria
más corta de la Historia y las cosas empiezan a funcionar con normalidad, al
menos, los catalanes podrán librarse del odioso artículo 155 y recuperar su
ritmo de vida, lejos de la incertidumbre que ha marcado a fuego, el transcurrir
de los últimos tiempos.
Pendientes de lo que suceda esta tarde y muy fundamentalmente
del discurso del candidato en cuestión, de lo único que estamos seguros es de
que asistimos a un acontecimiento de una importancia sustancial, que según vaya
saliendo, podría o no transformar la situación en la que ahora mismo se está
viviendo en Catalunya y a partir de mañana, ya veremos.

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