jueves, 22 de marzo de 2018

Por vía de urgencia



Tras casi cuatro meses de densa espera y habiendo comprobado en la práctica la imposibilidad de investir como President de la Generalitat al exiliado Puigdemont , ni al encarcelado Jordi Sánchez, todo se precipita en Catalunya y Torrent convocó ayer, por vía de urgencia, un pleno para esta misma tarde, en el que se tratará de poner  a Jordi Turull, del PdeCat, al frente de esta nueva legislatura, al haberse alcanzado un acuerdo las fuerzas independentistas, a excepción de la CUP, que a estas horas todavía debate si dará su apoyo al candidato propuesto.
La maquinaria se ha puesto en marcha de  manera absolutamente inesperada, al conocerse que el Juez LLarena tomará una decisión judicial, sobre los imputados en el Proces, mañana Viernes, en un intento a la desesperada por conseguir nombrar a un hombre de confianza para gestionar los tiempos difíciles que con toda seguridad se avecinan, antes de que pueda ser imputado y por tanto, inhabilitado para  ocupar el cargo que se le ofrece.
La maniobra ha sentado como un jarro de agua fría a PP y Ciudadanos, que seguramente deseaban la convocatoria de nuevas elecciones, con la ilusión de que el tiempo hubiera conseguido desgastar la furia separatista y la esperanza de que los de Rivera pudieran obtener  una mayoría suficiente, que les permitiera formar, con la ayuda de los Partidos constitucionalistas, otro tipo de Gobierno.
El nombre del  Turull, no convence tampoco para nada a la CUP, que desde el primer momento apoyó claramente a Puigdemont, como única apuesta posible y hasta pudiera darse el caso de que votaran en contra del candidato propuesto, al considerar, igual que los Comunes, que es un hombre que procede directamente de la antigua Convergencia y muy cercano a los Pujol, ahora imputados por corrupción, en múltiples procesos judiciales abiertos.
Así que unas buenas dosis de incertidumbre planean ya sobre el Pleno de esta tarde, aún antes de haber comenzado y el reloj corre inexorablemente en contra de los separatistas, pues si hoy mismo no queda resuelta la investidura de este candidato improvisado, que ni siquiera aparecía en las listas que se han venido confeccionando reiteradamente, desde Diciembre, pudiera ser que a partir de mañana, si Llerena sigue en la línea que ha venido poniendo en práctica desde que el caso cayera en sus manos, las circunstancias empeoren considerablemente para los que formaron parte del movimiento secesionista y haya que esperar mucho tiempo, hasta poder habilitar la posibilidad  de convocar una nueva investidura y sobre todo, para encontrar una persona libre de cargas judiciales, que ya no pertenecería a la primera línea de juego  que arbitrara toda la historia del llamado Proces.
En  esta tesitura y con la espada de Damocles oscilando sobre las principales cabezas de los Partidos secesionistas, lograr en el día de hoy una victoria en el Parlament, se ha convertido en una mera cuestión de honor, pues de otro modo, el fracaso de todo el esfuerzo que han venido llevando a cabo los líderes implicados en la historia catalana reciente, quedaría reducido a cenizas y Rajoy podría presumir de haber vencido en esta batalla, del modo y manera en que suele hacerlo casi siempre, es decir, con probada soberbia.
Así que por un lado y aunque a este candidato le acompañe la sombra de la sospecha, debido a los ambientes en que se ha movido durante mucho tiempo, la posibilidad  de que pudiera ser investido como President abre una vía de cierta tranquilidad, a los ojos de los catalanes de a pie, hartos ya de esperar a que las cosas se solucionen del modo que sea, aunque por otra, el hecho de que sólo convenza a los parlamentarios que provienen directamente del movimiento separatista y no en su totalidad, augura un periodo de extrema dificultad, que sólo se resolverá si todas las partes ponen en ello voluntad de alcanzar la concordia y se habilitan entre ellas, vías de diálogo que posibiliten, al menos, un cierto entendimiento.
Atónitos por el cariz que han tomado, a última hora, los acontecimientos, a los ciudadanos en general, no nos queda otra opción que la de pensar que éste es un problema que atañe exclusivamente a quienes habitan en Catlunya y que por tanto, habrán de ser ellos, los  encuentren un camino para salir del atolladero, en el que todos estamos inmersos.
Si Turull sale investido hoy y mañana Llerena no le da el disgusto de inhabilitarle, convirtiéndole en el President con la trayectoria más corta de la Historia y las cosas empiezan a funcionar con normalidad, al menos, los catalanes podrán librarse del odioso artículo 155 y recuperar su ritmo de vida, lejos de la incertidumbre que ha marcado a fuego, el transcurrir de los últimos tiempos.
Pendientes de lo que suceda esta tarde y muy fundamentalmente del discurso del candidato en cuestión, de lo único que estamos seguros es de que asistimos a un acontecimiento de una importancia sustancial, que según vaya saliendo, podría o no transformar la situación en la que ahora mismo se está viviendo en Catalunya y a partir de mañana, ya veremos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario