El título, que podría llamar a engaño al entender el lector
que el articulo hablará sobre un Ente independiente, en el que la libertad de
expresión constituye la primera regla del juego y en el que tienen cabida todas
los opiniones, del signo que sean, viene a referirse sin embargo y para pesar
de los españoles, a la descarada manipulación que de las cadenas públicas ha
venido haciendo el PP, durante estos últimos cuatro años.
Hace tiempo que los profesionales denuncian que son continuamente vetados a la
hora de ofrecer las noticias y que sólo aquellas que pasan el filtro de los
directivos elegidos a dedo por el Gobierno de Mariano Rajoy, son emitidas en su
totalidad, quedando las que desfavorecen los intereses de la Formación a la que
pertenecen, relegadas o reducidas a una mera mención, si los hechos a los que
aluden, resultan ser demasiado evidentes.
Todos recordamos la encerrona que se hizo a Pablo Iglesias en
el canal 24 horas, poco antes de las Municipales y cómo todas las preguntas a
las que hubo de responder, resultaban en sí mismas, capciosas, buscando la
única intención de desprestigiar al líder de Podemos, tras el éxito sin
precedentes que obtuvo en los Comicios europeos.
Este ejemplo, que no por ser uno de los más llamativos es
único, constituye sin embargo, una escenificación literal de lo que nunca
debiera ser un Ente público, sufragado por los contribuyentes y avergüenza, no
sólo a los magníficos periodistas que intentan ejercer en este País, sino
también, a cualquier ciudadano que posea un mínimo de inteligencia.
Hoy, todos los Partidos del arco Parlamentario, a excepción,
claro, del PP, han firmado un acuerdo por el que se comprometen, de llegar al
poder, a la elección consensuada de los
dirigentes de RTVE y a respetar la tan ansiada libertad de expresión, ausente
de los Informativos y debates, desde que gobierna el Partido Popular.
Resulta imprescindible, que los ciudadanos que deciden
sintonizar las Cadenas Públicas, que son muchos debido a la inexistencia de
publicidad desde hace varios años, encuentren programas en los que al menos, se
respete su derecho a recibir información fidedigna de lo que sucede en el mundo
y muy particularmente en su País, fundamentalmente, porque el Ente se financia
de fondos procedentes de las Arcas Públicas, a las que todos contribuimos con
nuestros impuestos.
La ideologización descarada que ha sufrido Televisión
española durante el mandato de Rajoy, que empezó con los despidos masivos de
todos aquellos profesionales sospechosos de no simpatizar con la derecha, ha
convertido, sobre todo los espacios dedicados a temas políticos, en una especie
de vehículo propagandístico de las acciones del gobierno vigente y en un azote
permanente para los Partidos que se atreven a disentir, del tipo de política
practicada, en los últimos cuatro años.
Este acuerdo, que naturalmente no podía suscribir quién se
beneficia a diario de que las cosas funciones del modo que lo hacen ahora,
resulta, sin embargo, un paso definitivo
para la despolitización de este medio que debiera ser, en esencia, precisamente
mucho más imparcial que las Cadenas financiadas por determinados grupos afines
a todo tipo de pensamientos.
Los españoles, que luchamos denodadamente porque la libertad
de expresión se convirtiera en un derecho inalienable para nosotros y que hemos
tenido que ver cómo iba desapareciendo a pasos agigantados y sin ningún tipo de
pudor de todos los Entes Públicos, esperamos poder recuperar la oportunidad de
recibir de nuestra Radio y Televisión, un
relato de la verdad, por dura que sea y por la misma razón, que en estos
Organismos se contrate a los profesionales, por su valía y no, como hasta
ahora, por la fidelidad que demuestran al Partido que actualmente gobierna.

No hay comentarios:
Publicar un comentario