miércoles, 14 de octubre de 2015

Televisión popular


El título, que podría llamar a engaño al entender el lector que el articulo hablará sobre un Ente independiente, en el que la libertad de expresión constituye la primera regla del juego y en el que tienen cabida todas los opiniones, del signo que sean, viene a referirse sin embargo y para pesar de los españoles, a la descarada manipulación que de las cadenas públicas ha venido haciendo el PP, durante estos últimos cuatro años.
Hace tiempo que los profesionales  denuncian que son continuamente vetados a la hora de ofrecer las noticias y que sólo aquellas que pasan el filtro de los directivos elegidos a dedo por el Gobierno de Mariano Rajoy, son emitidas en su totalidad, quedando las que desfavorecen los intereses de la Formación a la que pertenecen, relegadas o reducidas a una mera mención, si los hechos a los que aluden, resultan ser demasiado evidentes.
Todos recordamos la encerrona que se hizo a Pablo Iglesias en el canal 24 horas, poco antes de las Municipales y cómo todas las preguntas a las que hubo de responder, resultaban en sí mismas, capciosas, buscando la única intención de desprestigiar al líder de Podemos, tras el éxito sin precedentes que obtuvo en los Comicios europeos.
Este ejemplo, que no por ser uno de los más llamativos es único, constituye sin embargo, una escenificación literal de lo que nunca debiera ser un Ente público, sufragado por los contribuyentes y avergüenza, no sólo a los magníficos periodistas que intentan ejercer en este País, sino también, a cualquier ciudadano que posea un mínimo de inteligencia.
Hoy, todos los Partidos del arco Parlamentario, a excepción, claro, del PP, han firmado un acuerdo por el que se comprometen, de llegar al poder, a la elección consensuada de  los dirigentes de RTVE y a respetar la tan ansiada libertad de expresión, ausente de los Informativos y debates, desde que gobierna el Partido Popular.
Resulta imprescindible, que los ciudadanos que deciden sintonizar las Cadenas Públicas, que son muchos debido a la inexistencia de publicidad desde hace varios años, encuentren programas en los que al menos, se respete su derecho a recibir información fidedigna de lo que sucede en el mundo y muy particularmente en su País, fundamentalmente, porque el Ente se financia de fondos procedentes de las Arcas Públicas, a las que todos contribuimos con nuestros impuestos.
La ideologización descarada que ha sufrido Televisión española durante el mandato de Rajoy, que empezó con los despidos masivos de todos aquellos profesionales sospechosos de no simpatizar con la derecha, ha convertido, sobre todo los espacios dedicados a temas políticos, en una especie de vehículo propagandístico de las acciones del gobierno vigente y en un azote permanente para los Partidos que se atreven a disentir, del tipo de política practicada, en los últimos cuatro años.
Este acuerdo, que naturalmente no podía suscribir quién se beneficia a diario de que las cosas funciones del modo que lo hacen ahora, resulta, sin embargo,  un paso definitivo para la despolitización de este medio que debiera ser, en esencia, precisamente mucho más imparcial que las Cadenas financiadas por determinados grupos afines a todo tipo de pensamientos.
Los españoles, que luchamos denodadamente porque la libertad de expresión se convirtiera en un derecho inalienable para nosotros y que hemos tenido que ver cómo iba desapareciendo a pasos agigantados y sin ningún tipo de pudor de todos los Entes Públicos, esperamos poder recuperar la oportunidad de recibir de nuestra Radio y Televisión, un  relato de la verdad, por dura que sea y por la misma razón, que en estos Organismos se contrate a los profesionales, por su valía y no, como hasta ahora, por la fidelidad que demuestran al Partido que actualmente gobierna.


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