miércoles, 16 de marzo de 2016

Amistades peligrosas


El Partido Popular abre expediente informativo a Rita Barberá, después de que muchos altos cargos de la Formación hayan admitido durante estos días, que las escasas explicaciones que venía ofreciendo la ex Alcaldesa, sobre su relación con la extensa trama de corrupción descubierta en el Ayuntamiento de Valencia, resultaban ser claramente insuficientes.
A pesar de las reticencias de Mariano Rajoy, amigo personal y defensor a ultranza de la inocencia de Barberá, al PP no le ha quedado otra opción que tomar esta decisión a la desesperada, sobre todo después de la aparición de un cheque de mil euros, en el que figura la firma de la ex Alcaldesa y que estaría directamente relacionado con otros cincuenta talones de la misma cuantía, que según el fiscal, servían para blanquear cantidades que el partido había entregado anteriormente, a los ahora imputados en el caso Taula.
Ayer por la tarde, y antes de conocerse la noticia del expediente, Barberá aún continuaba defendiendo su inocencia y se prestaba a ir voluntariamente a declarar, como le había pedido el Juez, aunque ésta acción no implica en absoluto que no vaya a ser imputada por el Supremo, debido a su condición de aforada.
Mucho le ha debido costar a Rajoy rubricar esta medida, pues todos recordamos que hasta ayer mismo ha estado justificando el silencio de su compañera y hasta la ausencia permanente de su puesto en el Senado, llegando incluso a decir, después de la rueda de prensa ofrecida  por Barberá, que sus explicaciones le habían dejado “mucho más tranquilo”.
Pero los hechos que se van conociendo y el levantamiento de parte del sumario que maneja la Fiscalía, en el caso Taula de Valencia, han colocado al Partido Popular en una posición tan sumamente incómoda, que los asesores de Rajoy han debido aconsejarle una ruptura inmediata de relaciones con la ex Alcaldesa, a la que en varias ocasiones Rajoy calificó en los mítines como la mejor, quizá porque entonces traía a su Partido, una cantidad ingente de votos.
¿Qué pasará a partir de ahora? No podemos aventurarlo, pero siguiendo de cerca las pautas que se han llevado a cabo en otros casos de corrupción en los que se han visto implicados personajes de gran importancia en el PP, todo hace pensar que en breve, Rita Barberá pasará de ser considerada una joya a convertirse en una innombrable, como le ocurrió anteriormente a Francisco Granados o al mismo Luís Bárcenas, en cuanto salieron a la luz, sus famosos papeles.
Naturalmente, los populares no pueden permitirse en un momento crucial como éste, ser acusados de proteger a ningún imputado más, por mucho renombre que  haya tenido en su Partido y menos aún, arriesgarse a perder un buen puñado de votos por su empecinamiento en mantener amistades peligrosas, que imposibilitan cualquier posibilidad de llegar a acuerdos, con ninguna otra Fuerza política.
Sin embargo, el caso de Rita Barberá podría considerarse sin lugar a dudas como el más grave que ha sufrido el PP y no sólo porque la influencia de la ex Alcaldesa sobrepasa las fronteras naturales de su Partido, sino porque además, debe poseer una cantidad de información confidencial, que de ser revelada, podría hacer  tambalearse toda la estructura en que se cimienta la Formación conservadora, pudiendo provocar la caída de la mismísima cúpula de Génova al completo y en concreto de Mariano Rajoy, que con la decisión de abrirle expediente, acaba de convertirse en su enemigo.
Mucho le va a costar al PP remontar esta crisis y más aún, convencer a los españoles de que el sucio asunto de Valencia se circunscribía únicamente a esa Comunidad, como si los responsables políticos del Partido no tuvieran la obligación de conocer todas y cada una de las acciones que se llevan a cabo en todo el territorio nacional, en relación con sus propios cargos.
Hay, ya nadie lo duda, motivos sobrados para que otras Fuerzas políticas se apresuren a exigir dimisiones en el Parlamento y al no contar ya con la nefasta mayoría absoluta que antes le amparaba, forzar a Rajoy y los suyos a que asuman la enorme parte de culpa que les corresponde, en esta película de terror cuyo argumento se basa en una trama espeluznante de fraude fiscal y blanqueo de capitales, que han restado a la nación una buena parte de los recursos necesarios para afrontar sus necesidades más urgentes.

Que esto suceda o no, ya no depende de nosotros, pero si finalmente no queda otro remedio que volver a votar, nuestra decisión al introducir la papeleta en la urna puede ser concluyente y habrá que estudiar, con toda minuciosidad, qué clase de personas deseamos tener al frente de las Instituciones, para preservarlas de la influencia de esta especie de delincuencia organizada que considera al Estado como una propiedad privada, explotada exclusivamente, para su propio enriquecimiento.

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