miércoles, 22 de julio de 2015

Psicosis de secuestro


La desaparición de tres reporteros españoles en Siria ha hecho saltar todas las alarmas y la preocupación se ha instalado en el País, a la espera de saber con exactitud qué ha sucedido desde la última vez que fueron vistos, aunque la falta de noticias hace presagiar que pudiera, como en otras ocasiones, tratarse de un secuestro.
La situación de la zona donde se encontraban los tres profesionales se halla en plena ebullición, tras varios años de  guerra y las últimas ejecuciones de profesionales de todo el mundo, a manos de islamistas radicales, aumentan la inquietud por lo que pueda suceder a estos periodistas.
Sin embargo, no hay certeza alguna de que haya podido producirse un secuestro y no hay que olvidar que en un país azotado por continuos enfrentamientos, resulta fácil que se pierda el contacto con el exterior, sobre todo si se van persiguiendo determinadas noticias.
Todos los corresponsales de guerra que se deciden a intervenir profesionalmente en algún punto caliente saben que asumen riesgos extremos y por ello, suelen encontrarse psicológicamente preparados para afrontar cualquier eventualidad que pudiera surgirles en el cumplimiento de sus funciones.
Lo que distingue a este momento de otros, es el hecho de que Occidente se esté encargando a diario de alimentar una neurosis colectiva contra todo lo que rezume tintes de islamismo y también que los grupos radicales, que podríamos considerar pequeños en relación a la cantidad de gente que practica la religión de Mahoma, han teñido sus acciones de una exagerada violencia, absolutamente imperdonables para nuestra cultura, en pleno siglo XXI.
Hemos asumido por ello un terror patológico a los árabes que resultaría difícil de explicar, si nos parásemos a pensar profundamente la injusticia que cometemos.
Debe quedar claro fundamentalmente que no solo todos los árabes no son terroristas, sino que además, la mayoría de ellos, repudian la vileza de las acciones que unos pocos exaltados que practican su misma religión cometen, pero además, tampoco debemos olvidar que este tipo de atrocidades que a todos nos escandalizan, han sido también una constante que se ha venido dando en cada uno de los conflictos bélicos ocurridos, en cualquier parte de este mundo nuestro.
Podríamos recordar, sin tener que mirar demasiado atrás, los genocidios que se cometieron en la guerra de los Balcanes, en pleno corazón de Europa y no por ello se ha demonizado en ningún momento a serbios croatas o macedonios, de la manera que se está haciendo con los musulmanes.
La desaparición de los reporteros españoles, que habrá de ser investigada para que se aclare la verdad de los hechos, es una prueba más de esta psicosis irreprimible que nos asalta y nos mantiene en vilo, probablemente sustentada en la teoría del terror, a la que tantas veces recurren los que nos gobiernan.
Es pronto pues, para aventurar suposiciones y no queda más remedio que dejar pasar un poco de tiempo, mientras los responsables de exteriores ponen en funcionamiento toda la maquinaria de que disponen, para cuando suceden casos como éste.
Ahora está exclusivamente en sus manos hacer un buen trabajo y conseguir, a la mayor brevedad posible, que estas personas regresen a casa. 


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