jueves, 2 de julio de 2015

Después de cinco años


En Marzo de 2010, sólo unos días después de haber estrenado este blog y siendo Díaz Ferrán aún, Presidente de los empresarios españoles, escribí un artículo en el que me atrevía a pedir su dimisión, a causa de unas declaraciones sobre el empleo juvenil, que no hacían otra cosa que preludiar lo que después ocurriría con este colectivo que ya supera el cincuenta por ciento de paro.
Cinco años después, el que fuera dueño de viajes Marsans, es condenado a más de cinco años de prisión, tras declararse culpable de todos los delitos que se le imputaban, por lo que estará fuera de la circulación, durante bastante tiempo.
Qué poco nos equivocábamos entonces cuando dudábamos de su legalidad y eso, que aún no sabíamos sobre los acontecimientos que vendrían después, aunque ya empezábamos a intuir que los primeros despidos de los trabajadores de sus empresas guardaban relación con otras acciones que afortunadamente, han podido ser luego probadas por las investigaciones que sobre ellas ordenó la justicia.
La condena de Díaz Ferrán, es una de esas noticias que consiguen motivarme para seguir escribiendo, pues prueba que rara vez falla el instinto de quién observa a diario lo que acontece a su alrededor y en muchas ocasiones, augura punto por punto lo que después sucederá con algunos de los esperpénticos personajes que pueblan la vida pública española.
Aunque el fiscal pedía quince años para él, los cinco años de condena que cumplirá y el tiempo que ya lleva en prisión, seguramente conseguirán que Ferrán se lo piense dos veces antes de embarcarse otra vez en  aventuras fraudulentas, pero sobre todo, le va a resultar  prácticamente imposible volver a ocupar cargos de relevancia entre el empresariado español, cosa de la que nos alegramos y mucho, los ciudadanos de este país, sabiendo cómo piensa.
También se congratularán grandemente los que fueron asalariados a sus órdenes, a los que fue despidiendo sin contemplaciones, sin previo aviso, dejándoles además a deber una buena parte de su salario y por supuesto, las indemnizaciones.
Ya nos gustaría poder asegurar que a partir de ahora iremos conociendo sentencias similares a ésta en todos y cada uno de los casos de corrupción y evasión de capitales que aún están por juzgar, fundamentalmente, para constatar que la justicia cumple estrictamente el compromiso que con la Sociedad tiene y muy en particular, para poder estar seguros de que los delitos fiscales se pagan, lo cual ayudaría a disuadir de malas tentaciones, a los que ocupan cargos en política y empresa.
La condena de Díaz Ferrán, podría sentar un precedente  a tener en cuenta en juicios venideros y porque ya hace cinco años algo me dijo que este individuo no era de fiar, quería contároslo hoy y así lo he hecho.
No aparto la vista de Grecia, ni tampoco del resto de las noticias. Sigo en ello.



No hay comentarios:

Publicar un comentario