lunes, 5 de julio de 2010

La fugacidad de la noticia




Son las noticias flor de un día, nacen con una esperanza de vida efímera y su reflejo queda únicamente para consulta de curiosos, archivado en las hemerotecas que últimamente han adoptado las modernas tecnologías informáticas.
A no ser que le afecten a uno personalmente, caen pronto en el olvido atropelladas `por las novedades cotidianas que vía satélite, cruzan océanos y cielos entrando a saco por las ventanas de nuestras casas.
A veces los contadores de noticias topamos con un recuerdo fugaz de algo que describimos anteriormente y nos asalta la idea de hacer un seguimiento al tema en cuestión, pero sólo momentáneamente, pues las primicias doblegan cualquier intento de profundizar en una historia con la urgencia propia que caracteriza esta práctica.
Y esto es tan cierto que si preguntásemos a nuestros lectores sobre determinados artículos, una inmensa mayoría ni siquiera podría contestar sobre la trama de la que trataban y alguno que se identificó plenamente con la opinión del periodista, tal vez memorizó unas cuantas frases o admite que les encantó y lo retuvieron.
Por ejemplo, ¿ qué será del Juez Garzón en su nuevo destino? Ha llovido sobre la polvareda levantada mientras duró su acoso y ya a nadie parece importar si se adapta a su nueva misión fuera de nuestras fronteras.
Y ¿qué es del pueblo de Haití?. Es imposible que haya sido reconstruido en tan poco tiempo, pero dejó de ser noticiable y no ocupa ni una sola columna en las páginas de la prensa,
¿Han recibido castigo los sacerdotes pederastas?. ¿Va Navarra a permitir que dentro de su territorio las mujeres puedan abortar libremente?.¿Cómo les va a los funcionarios con su nómina recortada en pleno periodo vacacional? ¿Marcha la creación de células artificiales o ha sido abandonado el proyecto?
Todo esto nos acompañó en su momento haciéndonos tomar partido en un sentido u otro, convirtiéndose en llamativos titulares salidos de las rotativas pero el tiempo y el aluvión cotidiano de nueva información acabaron por sumirlo en el silencio y ya son parte del ayer, ya no tienen vigencia.
Ahora nadamos a dos aguas entre la reforma laboral y el campeonato de fútbol con clara ventaja de lo deportivo sobre lo político aunque mientras España va pasando de fase con demostrada fatiga, nos han subido el IVA para mayor empobrecimiento de las clases obreras. Pero eso, en un par de días se nos olvidará, seguro.

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