lunes, 12 de enero de 2015

Intimidación en la red


Están llegando unos mensajes a los móviles de los españoles, avisando de que Andalucía se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios de los yihadistas, sin que nadie pueda tener certeza de dónde salieron o quién los envió por primera vez, pero que están causando gran inquietud entre los ciudadanos que habitan esta parte del territorio nacional.
Se aconseja en estos mensajes huir de los Centros comerciales, estaciones y aeropuertos, alegando que el gobierno, aunque no la haya confesado,  espera que se produzca algún atentado en los próximos días y por ello está reforzando la vigilancia en estos lugares, en los que se empieza a notar un descenso de visitantes, a pesar de que estamos en época de las rebajas que los ciudadanos suelen aprovechar para adquirir todo tipo de enseres, a precios más reducidos, para contrarrestar los efectos de la crisis.
De nuevo, la estrategia del miedo hace mella en el sentir de la gente y aunque todos sabemos que el tipo de atentados que suelen llevar a cabo los yihadistas suelen ser indiscriminados e inesperados y de ahí que continúen produciéndose, el terror a perder la vida de manera violenta nos hace, necesariamente, evitar los lugares que en estos mensajes se nos indican y optar por permanecer más en casa, a salvo de toda probabilidad, por pequeña que sea, de vernos implicados en una masacre programada por algún fanático que aún cree que parte de nuestro país, le pertenece por derecho.
Y qué curioso es que estas alarmas surgidas de no se sabe dónde, suelen difundirse siempre en épocas que coinciden con algún acontecimiento político que puede cambiar el curso de la historia de nuestro continente y en este caso, casualmente, con la proximidad de unas elecciones en Grecia que resultan ser verdaderamente preocupantes para los líderes de los países occidentales, por lo que auguran de revulsión, si acaban por cumplirse los pronósticos de todas las encuestas.
 Es un hecho que estos terribles atentados consiguen apartar inmediatamente  la atención del foco griego y que han necesariamente de  influir en la intención de voto de los que están a punto de acudir a las urnas, invitándoles a pensar que de triunfar el partido que parece ser destinado a hacerlo, los ciudadanos podrían quedar mucho más indefensos ante la barbarie, al no coincidir las ideas del ganador, con el grueso de las políticas de los grandes líderes europeos.
No es fácil desligar el horror de los atentados de otros acontecimientos y menos aún, si continuamente alguien se encarga de recordarnos la amenaza que sobre nosotros se cierne y mucho más, si como en el caso de Paris o de los trenes madrileños en 2004, las víctimas forman parte de la ciudadanía y no de responsables políticos dispuestos siempre a intervenir en asuntos ajenos, por lo que la sociedad siente sobre sí una intimidación que a todas luces considera injusta, pero que termina por identificar a todo el grueso de la población, con las decisiones que en los conflictos toman los gobiernos, las más de las veces, con la oposición contundente de la ciudadanía.
Pasó con nuestra entrada en la guerra de Irak, cuando Aznar intimó con Bush y con Blair desoyendo el clamor de un país que reclamaba que no interviniera y ha pasado otras veces, la última ésta de Paris, dejando claro que los inocentes son quienes pagan los errores de sus políticos.
Sin embargo, hay que mirar adelante y no rendirse a los efectos nocivos y contagiosos  del miedo y por supuesto, hacer caso omiso de quienes encuentran en alarmarnos un pasatiempo a través de la red, bien por una mera cuestión de aburrimiento, bien por alguna otra causa que escapa del todo al entendimiento de la gente normal que no encuentra en aterrorizar a los demás, una forma de entretenimiento.




No hay comentarios:

Publicar un comentario