Como todos sabemos, desde que ocurrieron los hechos que
forzaron la dimisión del Ministro Soria, su marcha no fue en absoluto
voluntaria, sino motivada por unas publicaciones que le relacionaban
directamente con una Sociedad constituida en un Paraíso fiscal, que primero
negó, pero que luego tuvo que admitir, a causa de las presiones de la prensa.
No parece que al que fuera Ministro de energía le complaciera
en nada tener que abandonar precipitadamente las mieles del poder y ahora,
convertido en un personaje casi anónimo, amenaza con la aparición de unas
memorias en las que afirma, según el diario El Mundo, que el detonante que
encendió la mecha que le forzó a renunciar,
fue el Ministro Montoro, que aconsejado por Soraya Sáenz de Santamaría,
filtró a Rajoy la existencia de una cuenta en Suiza, a nombre de la madre de
Soria.
Esta información, que sale sólo unos días después de que
Montoro fuera reprobado en el Congreso y que se une a la campaña que contra el
Ministro parece haber iniciado en serio el diario ABC, sea cierta o no, pone en entredicho la
confidencialidad a que tienen derecho los contribuyentes, situando al Ministro
en una difícil posición, de la que ha tratado de escapar, negando sin demasiado
convencimiento hoy ante los medios, cualquier filtración, sabiendo como sabe
que de poder probarse tal cosa, habría incurrido en un delito.
Lo que extraña en toda esta historia es que todas las
noticias referentes a Montoro estén apareciendo en periódicos considerados
ideológicamente afines al PP, por lo que no cabe, sino preguntarse qué
desconocido interés puede estarse moviendo en las trastiendas de estas empresas
de la información, para que por todos los medios a su alcance estén procurando
el cese o la dimisión, también forzosa, del Ministro de Hacienda, al que tanto
defendieron, por ejemplo, de los ataques de la oposición, cuando sacó adelante
una amnistía fiscal, que después han puesto en entredicho los tribunales, hace
pocas fechas.
En plena batalla por tratar de convencer a la oposición para
que apoyen el techo de gasto propuesto, a Rajoy no deben gustarle nada esta
guerrilla solapada entre facciones que se produce en su propio Partido, pues ya
debe tener bastante con lidiar con los incontables casos de corrupción que le complican a diario su
permanencia en el cargo, por lo que habrá de andarse con pies de plomo a la
hora de tomar decisiones de la importancia de la que estamos barajando, ya que
su intervención directa significaría que la balanza pudiera inclinarse en uno u
otro sentido y ya sabemos lo poco que le gustan esas dificultades, a nuestro
flemático Presidente.
Pero, para no mentir, esto del fuego amigo en el PP no
resulta ser nada nuevo y a lo largo de los últimos años, los ciudadanos hemos
podido asistir en numerosas ocasiones a este tipo de oscuras maniobras entre
compañeros, por lo que se podría afirmar que ha quedado inaugurada la temporada
de acoso y derribo a Montoro y que no es precisamente la oposición, la que la
protagoniza.
El controvertido Ministro de Hacienda, ya lo saben, no ha
sido nunca santo de nuestra devoción y muchas veces hemos criticado duramente
la gestión que ha llevado a cabo mientras ha durado su mandato, pero las
fuentes de que proceden las últimas informaciones hacen saltar todas las
alarmas de que debajo de la superficie
que representan las noticias, se oculte algo mucho peor, que el PP no quiere
que pueda saltar a los medios, de ninguna de las maneras.
Mucho van a tener que trabajar los investigadores de la
prensa libre si desean descubrir de qué se trata, pero nos tememos que los días de Montoro como ministro del PP, están escrupulosamente
contados y que más pronto que tarde, los ciudadanos nos vamos a poder deshacer
de él y esta vez, sin tener que mover un solo dedo.
De todos modos, estaremos a la espera de lo que pueda ocurrir
en los próximos días, en este verano caliente en el que la política acompaña en
rigores a la climatología, porque mucho nos tememos que la historia no ha hecho
más que empezar y que los acontecimientos venideros podrían ser muy propicios
para borrar la sonrisa de Montoro, definitivamente, de su boca.
Nada hay peor, de todos modos, que ser literalmente
acribillado por quienes uno creía sus amigos, en este mundo deshumanizado en el que todos vivimos.
A veces, aquello que uno pregona con desmesurado afán, termina por volverse en
su contra, demostrando que en política nunca puede ser cierto que exista
cohesión ni unidad y que algunos, harían lo que fuera por ejercer a toda costa
su voluntad, aunque fuera su propio padre el que se despeñara por el
precipicio.

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