domingo, 17 de marzo de 2013

Una parada forzosa



Mañana, si todo va bien, la medicina pública española hará el milagro de devolverme la visión perdida  hace tiempo, a casa de una de esas cataratas que nos crecen a casi todos cuando alcanzamos cierta edad y que es una de las contrapartidas que trae la veteranía, aunque afortunadamente, casi siempre tiene arreglo.
A pesar de estar en vísperas de una operación, me encuentro absolutamente tranquila porque sé que estaré en manos de magníficos profesionales, de esos que ahora tanto critican los gobernantes del Partido Popular, pero que acumulan un bagaje de envidiable formación y experiencia, adquirido primero en las aulas  y después en los Hospitales de nuestra Seguridad Social, que ya quisieran para sí, muchos médicos de esos que funcionan por el mundo, instalados en lujosas consultas privadas que les reportan tan suculentos beneficios.
 No voy a seguir la pauta marcada por el Rey y voy a dar ejemplo a mis conciudadanos, poniendo la salud de mis ojos a disposición de estos oftalmólogos, que al no haber dinero de por medio, harán exactamente lo justo y preciso para sacarme de la nebulosa en que vivo, sin añadidos de última hora que suban el montante de la minuta que me cobrarían, si  se movieran en el ámbito de la medicina particular y que, de necesitarlo, me proveerán de cuánto requiera, con los mejores medios existentes, que son de los que dispone esta Sanidad de la que ahora se han propuesto privarnos.
Porque ya los he tratado en visitas previas, también me consta que el trato que recibiré será excelente, a pesar de que en este Hospital en concreto, los profesionales andan luchando contra la intención de poner en la calle a más de ochenta trabajadores, como viene ocurriendo últimamente en otros muchos Centros del País, a los que como sabéis, venimos apoyando en sus reivindicaciones que son también las nuestras, para que finalmente esto no suceda y podamos seguir usando de sus servicios, durante muchos años.
Puede que hasta que alcance un cierto nivel de recuperación, me sea imposible por unos días, asomarme a esta ventana de comunicación que tengo con vosotros, pero estoy convencida que será por un breve periodo de tiempo y que  volveré, absolutamente recuperada y mucho más feliz, al  estrenar una visión renovada, de la que hace ya tiempo carecía.
En mi ausencia, os deseo lo mejor y que sigáis al tanto de las noticias de interés que puedan sucederse. A ver si entretanto, también se me agiliza la mente y soy capaz de ofrecer las buenas nuevas que   siempre estoy deseando dar.
Por favor, esperadme.


No hay comentarios:

Publicar un comentario