martes, 26 de marzo de 2013

Amenaza



Reaparecen los encapuchados de ETA, en plena Semana Santa,recordándole a Mariano Rajoy que la organización sigue armada hasta los dientes y que no está dispuesta a renunciar a una negociación de la que sacar  beneficio para sus afanes independentistas, dando a entender que podrían volver los atentados, si el gobierno no cede ante alguna de sus exigencias.
Oyendo el comunicado, a una le da por pensar que no debe estar tan clara la relación que se atribuye a Bildu con estos elementos armados, o bien, una nueva estrategia de presión se está urdiendo en las filas abertzales de Euskadi, ahora que el PNV ha vuelto al poder y por ende, la tolerancia se ha vuelto mayor para los que coinciden con ellos en ciertos planteamientos y se intuye que no habrá mano dura para quienes saquen los píes del plato.
Como Rajoy no tenía suficientes problemas, la imagen de estos “nazarenos” radicales, abre un nuevo frente contra el que combatir, teniendo en cuenta la afanosa españolidad que proclaman los dirigentes nacionales, que ya habían dado como resuelto el asunto del terrorismo, aunque aún quedara por resolver el espinoso tema de las armas.
Una cosa está clara. Quién se empecina en seguir conservando estos artefactos del diablo, es porque está dispuesto a usarlos en cualquier momento y por mucho que el PP intente la rendición por vía policial, un proceso del calado de éste, parece abocado al fracaso, si no hay negociación por medio y en algo ceden ambas partes-
Es verdad que para las víctimas resultaría incomprensible un entendimiento con ETA, pero si es verdad que en política ha de primar el interés de las mayorías, por encima de los intereses particulares, negarse tajantemente a la negociación, podría traer un efecto absolutamente contrario al que se pretende y no sería de extrañar que en los próximos días nos despertáramos con la noticia de algún atentado, en primera página de la prensa.
Habrá que aguardar reacciones, aunque la experiencia de otras veces, hace imaginar que no serán las mismas, según el Partido del que vengan.
El PNV, por ejemplo, estará de acuerdo en que se hagan algunas concesiones en el caso de  los presos, por ejemplo y tratará de obtener algún que otro privilegio, probablemente relacionado con la hacienda, aprovechando la coyuntura que ofrece el temor a que ETA pueda reaparecer actuando con toda virulencia, en las ahora tranquilas calles del territorio euskaldún.
El PP y Rosa Díaz, se negarán rotundamente al diálogo, como siempre han venido haciendo cuando se trata de estas cosas.
Los nacionalistas catalanes, harán frente común con quienes consideran sus hermanos de reivindicación de independencia y PSOE e IU, estarán a favor, cada cual a su manera, lo que con toda probabilidad volverá a reactivar el enfrentamiento entre partidos, por un tema que ahora nos suena como lejano en el tiempo, aunque sólo haya pasado un poco más de un año, desde que en Euskadi se instalara la paz.
Un poco gafe sí parece este Presidente nuestro, al que nada le acaba de salir bien desde que aterrizó en el poder y al que ahora también amenaza el fantasma del corralito chipriota, por mucho que lo niegue, por no hablar de la ineficacia que han demostrado tener sus políticas, que tienen a los españoles y también a los que no quieren serlo, en un clima de indignación permanente, que va en aumento cada vez que se comprueba la grandeza  de su fracaso.
Hasta los astros parecen haberse conjugado en su contra y se alinean provocando una climatología desastrosa que se ha encargado de arruinar las perspectivas del sector del turismo, al que siempre se le dio bien el periodo de la Semana Santa.
Así afrontamos los cuatro días de vacaciones que tenemos por delante. Ahora también, un poco acojonados  por la amenaza que se lee entre las líneas de este comunicado de ETA, pero mucho más, por la incertidumbre de no saber en qué piensa nuestro hierático Presidente.






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