jueves, 14 de marzo de 2013

La victoria de un pueblo unido



A los vecinos de la pequeña localidad de Tembleque, en Castilla la Mancha, no les costó nada entender el mensaje de que la unión hace la fuerza y en cuanto vieron que les era arrebatado el derecho a las urgencias sanitarias nocturnas, emprendieron una lucha sin cuartel contra los recortes aplicados de este modo por María Dolores de Cospedal, que ha culminado con una resolución de los tribunales a su favor y al de una sanidad pública en general, sentando un espléndido precedente para las denuncias que en un futuro y en relación con este tema, puedan ser interpuestas.
Su valentía al afrontar el problema, acalla las voces que defienden que las batallas ciudadanas son siempre inútiles cuando topan con el poder y deja claro que cuando no hay rendición, la razón acaba por imponerse, por muy grande que sea el enemigo que se tenga enfrente.
Las medidas de recorte del partido Popular, que han encontrado en nuestro magnífico Sistema Sanitario, un filón de donde obtener parte del dinero despilfarrado por la espantosa gestión de la Banca, se han topado de frente con la contundencia reivindicativa del pueblo español, que no está en absoluto dispuesto a perder un derecho ganado a pulso, que resulta innegociable, al poner en juego la salud de los ciudadanos o de otorgar ese derecho, sólo a los que dispongan del montante económico necesario, para acudir a una medicina privada, vetada a las mayorías.
Lo ha conseguido Tembleque y lo acabará consiguiendo todo aquél que se sume a las numerosas protestas que se están produciendo en este sector y que a día de hoy, continúan vivas y calientes en innumerables puntos del País y de las que tan poco le gusta hablar al Gobierno de Rajoy, empeñado en privatizar de manera sibilina un Sistema que tan buenos resultados ha dado y que es la admiración de otras muchas Naciones del mundo.
No se puede ni se debe permitir ni un solo desliz en este tema, ni creer ni por un momento los débiles argumentos que ofrecen los populares para ir deshaciéndose de Hospitales y Ambulatorios a lo largo y ancho de toda la geografía.
 A la Sanidad Pública, no solo no le sobran profesionales, sino que debe ser una prioridad dotarla de los medios necesarios para su buen funcionamiento, del cual depende necesariamente el estado físico y mental de la inmensa mayoría de la Sociedad , lo que la convierte en una prioridad para todos nosotros.
Si hay que entrar en la vorágine de las demandas, sea. Nada más justo que socorrer al enfermo en sus malos momentos y ningún juez podrá negarse a resolver a su favor, frente a cuestiones económicas o administrativas.
Por tanto, la unión entre los españoles ha de ser férrea e infranqueable, si se quiere ganar esta absurda guerra abierta por el Gobierno contra los organismos públicos.
Los recortes, de ser necesarios, deben siempre orientarse hacia sectores que al menos, no perjudiquen las necesidades más básicas de la gente, que al fin y al cabo es la más importante y la que debe resultar menos dañada.
Porque además, no habría que hacer recortes si los agujeros dejados por la mala gestión de los banqueros, no se hubieran solucionado a través de un rescate millonario que ahora está pagando una ciudadanía absolutamente inocente, a la que se obliga a renunciar a golpe de decreto, a una serie de derechos adquiridos imprescindibles para sobrevivir y aún más en los años de crisis.
La admirable resolución del pueblo de Tembleque y su victoria, es un gratificante ejemplo a seguir y un modo de hacer valer nuestra opinión frente a la insensibilidad que en los temas sociales está demostrando este Gobierno. Si se quiere, se puede.
  

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