lunes, 12 de agosto de 2013

Rogando que Bárcenas hable


A la espera de las comparecencias ante el Juez anunciadas para esta semana y que protagonizarán M.D. de Cospedal, J. Arenas y F. Álvarez Cascos, se sigue calentando el conflicto de Gibraltar y ahora Cameron dice que recurrirá a la justicia si como se prevé, se mantiene la dureza en los controles en la frontera, o se establecen las tasas anunciadas por el gobierno español y que mermarían considerablemente el número de visitantes del Peñón, para disgusto de sus habitantes y también de los de La Línea.
Como ajeno a todo lo demás, Madrid sigue privatizando Hospitales haciendo caso omiso a las continuas protestas ciudadanas que se oponen a ello, por considerar que tales medidas suponen una pérdida en el derecho a una Sanidad Universal y una merma en la calidad de los servicios prestados a todo aquel que los necesita, en un caso de enfermedad.
Nuevamente vapuleados por las publicaciones de El Mundo, los populares se apresuran a considerar la posibilidad inminente de una renovación generalizada en las filas de este Partido, con la clara intención de conseguir un lavado de imagen tras las graves acusaciones vertidas por Bárcenas, que implican prácticamente a la totalidad de sus líderes y viendo por el transcurso de los acontecimientos que más pronto que tarde, muchos de ellos se verán obligados a retirarse, a causa de su presunta implicación en este oscuro asunto de extorsiones y sobresueldos, que cada vez parece más cerca de poder ser probado.
Pero ni siquiera la espada de Damocles que pende sobre la nuca de nuestros actuales gobernantes, consigue disuadirles de su tenacidad en aplicar los recortes que propone Europa y de no remediarlo pronto una serie de forzosas dimisiones en cadena, probablemente acaben por aceptar la reducción salarial que aconsejan el FMI y Bruselas, para ruina de todos nosotros.
Todo el País ruega pues encarecidamente a Bárcenas que ponga encima de la mesa, a la mayor brevedad posible, toda la información que tenga y que si alguna vez tuvo una mínima vocación de servir a este pueblo, lo haga ahora sin tener piedad de cuántos se encuentren implicados en la trama de corrupción de Génova, haciéndonos el impagable favor de alejarlos de nuestras vidas, antes de que con sus nefastas políticas nos arrastren hasta un abismo del que difícilmente podríamos salir.
Que hable y que lo haga como quiera, a través de El Mundo o ante el Juez, pero sin dar a nadie la posibilidad de poder manipular sus delitos o hacer creer a los españoles una de esas fantasías animadas que tanto les gusta contar y que  podía dañar la inocencia de algún que otro crédulo.
Que lo haga por afán de venganza o por mera necesidad de supervivencia, por voluntad propia o negociando un acuerdo que le beneficie, por él, por su esposa o por los suyos, por orgullo, por dignidad o simplemente, porque los demás no merecen su silencio.
Que lo haga ya y no espere a que llegue un otoño que sería insoportable para millones de ciudadanos y en general, para el País que gobiernan los que ahora son sus enemigos, porque el cuentagotas que emplea en la dosificación de lo que guarda, ha podido servir hasta aquí, pero se deterioraría si se dilatara en el tiempo la información y los encargados de hacerla pública consideraran que pasó de moda, teniendo en cuenta la fugacidad de las noticias.
Que lo haga y no obligue a este sufrido pueblo a tener que soportar otros dos años de mandato de aquellos que no han cumplido una sola de sus promesas electorales y que son los mismos que atentan a diario sobre los derechos fundamentales que nos asisten, dejándonos sin esperanza de futuro y obligándonos a prostituir a nuestros trabajadores, a cambio de salarios de miseria.

Que lo haga de nombre de los seis millones de parados, de los jubilados, de nuestros hijos, de sus maestros, de los médicos y enfermeras, de los mineros, de las amas de casa, de los funcionarios, de los pescadores, de los afectados por las preferentes, de los desahuciados, de los hipotecados, de los investigadores, de los actores, de los escritores, de los artistas de los enfermos…y también en el mío, que desde esta humilde página, hago lo que puedo por dar a conocer la verdad de lo que está ocurriendo y que por desgracia tantas veces se nos oculta, muy a pesar nuestro.

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