A la espera de las comparecencias ante el Juez anunciadas
para esta semana y que protagonizarán M.D. de Cospedal, J. Arenas y F. Álvarez
Cascos, se sigue calentando el conflicto de Gibraltar y ahora Cameron dice que
recurrirá a la justicia si como se prevé, se mantiene la dureza en los
controles en la frontera, o se establecen las tasas anunciadas por el gobierno
español y que mermarían considerablemente el número de visitantes del Peñón,
para disgusto de sus habitantes y también de los de La Línea.
Como ajeno a todo lo demás, Madrid sigue privatizando
Hospitales haciendo caso omiso a las continuas protestas ciudadanas que se
oponen a ello, por considerar que tales medidas suponen una pérdida en el
derecho a una Sanidad Universal y una merma en la calidad de los servicios
prestados a todo aquel que los necesita, en un caso de enfermedad.
Nuevamente vapuleados por las publicaciones de El Mundo, los
populares se apresuran a considerar la posibilidad inminente de una renovación
generalizada en las filas de este Partido, con la clara intención de conseguir
un lavado de imagen tras las graves acusaciones vertidas por Bárcenas, que
implican prácticamente a la totalidad de sus líderes y viendo por el transcurso
de los acontecimientos que más pronto que tarde, muchos de ellos se verán
obligados a retirarse, a causa de su presunta implicación en este oscuro asunto
de extorsiones y sobresueldos, que cada vez parece más cerca de poder ser
probado.
Pero ni siquiera la espada de Damocles que pende sobre la
nuca de nuestros actuales gobernantes, consigue disuadirles de su tenacidad en
aplicar los recortes que propone Europa y de no remediarlo pronto una serie de
forzosas dimisiones en cadena, probablemente acaben por aceptar la reducción
salarial que aconsejan el FMI y Bruselas, para ruina de todos nosotros.
Todo el País ruega pues encarecidamente a Bárcenas que ponga
encima de la mesa, a la mayor brevedad posible, toda la información que tenga y
que si alguna vez tuvo una mínima vocación de servir a este pueblo, lo haga ahora
sin tener piedad de cuántos se encuentren implicados en la trama de corrupción
de Génova, haciéndonos el impagable favor de alejarlos de nuestras vidas, antes
de que con sus nefastas políticas nos arrastren hasta un abismo del que
difícilmente podríamos salir.
Que hable y que lo haga como quiera, a través de El Mundo o
ante el Juez, pero sin dar a nadie la posibilidad de poder manipular sus
delitos o hacer creer a los españoles una de esas fantasías animadas que tanto
les gusta contar y que podía dañar la
inocencia de algún que otro crédulo.
Que lo haga por afán de venganza o por mera necesidad de
supervivencia, por voluntad propia o negociando un acuerdo que le beneficie,
por él, por su esposa o por los suyos, por orgullo, por dignidad o simplemente,
porque los demás no merecen su silencio.
Que lo haga ya y no espere a que llegue un otoño que sería
insoportable para millones de ciudadanos y en general, para el País que
gobiernan los que ahora son sus enemigos, porque el cuentagotas que emplea en
la dosificación de lo que guarda, ha podido servir hasta aquí, pero se
deterioraría si se dilatara en el tiempo la información y los encargados de
hacerla pública consideraran que pasó de moda, teniendo en cuenta la fugacidad
de las noticias.
Que lo haga y no obligue a este sufrido pueblo a tener que
soportar otros dos años de mandato de aquellos que no han cumplido una sola de
sus promesas electorales y que son los mismos que atentan a diario sobre los
derechos fundamentales que nos asisten, dejándonos sin esperanza de futuro y
obligándonos a prostituir a nuestros trabajadores, a cambio de salarios de
miseria.
Que lo haga de nombre de los seis millones de parados, de los
jubilados, de nuestros hijos, de sus maestros, de los médicos y enfermeras, de
los mineros, de las amas de casa, de los funcionarios, de los pescadores, de
los afectados por las preferentes, de los desahuciados, de los hipotecados, de
los investigadores, de los actores, de los escritores, de los artistas de los
enfermos…y también en el mío, que desde esta humilde página, hago lo que puedo
por dar a conocer la verdad de lo que está ocurriendo y que por desgracia
tantas veces se nos oculta, muy a pesar nuestro.

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