Una nómina que demuestra la vinculación profesional de
Bárcenas con el PP, prácticamente hasta su ingreso en prisión, aparece
publicada en el diario El Mundo, poniendo en entredicho las declaraciones de
Mariano Rajoy ante el Congreso, en las que aseguraba que el ex tesorero ya no
trabajaba para su Partido, cuando él asumió la Presidencia del gobierno.
Era de esperar que un día u otro apareciera alguna prueba de
este tipo, dada la minuciosidad demostrada por Bárcenas a lo largo de todos los
años al servicio de la formación conservadora, a raíz de lo que se ha ido
viendo desde que descubrió que estaba solo, en esta lucha con la Justicia.
Pero es que a la nómina, además, la acompaña una carta en que
el ahora encarcelado, pregunta directamente a Rajoy por las funciones que habría
de desempeñar a partir de entonces, y que dice literalmente…”teniendo en cuenta
las circunstancias actuales”
El documento se ubica en unos folios, encabezados por el
símbolo del PP y se puede apreciar con total claridad que se trata de un
formato estándar, utilizado a la sazón, por casi todas las empresas, para que
sus trabajadores tengan constancias de los emolumentos recibidos y del desglose
de los mismos, en los apartados correspondientes.
La explicación de los populares no se ha hecho esperar,
volviendo a retomar el concepto que puso de moda María Dolores de Cospedal, con
su famosa indemnización en diferido, con la que ahora tratarían de justificar
el pago mensual de más de dieciocho mil euros, sin que por el momento se haya
aludido en modo alguno al chofer, la secretaria y el despacho, de que Bárcenas
seguía disfrutando, a pesar de que según ellos, ya estaba despedido.
No parece que nadie tenga intención de presentar prueba
escrita del pacto de dicha indemnización, que de haberse producido, habría
dejado algún testimonio que demostrara su existencia, aunque los principales
líderes del PP y el ala de la prensa que los apoya incondicionalmente, basen la
defensa de este nuevo revés, en este débil argumento.
Sin embargo, los indicios apuntan con toda claridad a
que dicha indemnización nunca llegó a
producirse y que los papeles reproducidos por el Mundo en portada, se
corresponden estrictamente con una nómina mensual, aunque se entiende que con
toda probabilidad, el ex tesorero habrá conservado muchas más, que podrían
aparecer también, en cualquier momento.
No será fácil para Rajoy justificar así su mentira de hace
unos días en el Congreso, con lo que su débil credibilidad sigue decreciendo
por moda momentos, arrasada por el vendaval de información almacenada por
Bárcenas y que como todos intuimos, podría ser aún de mucha más contundencia, aunque
de momento esté siendo hábilmente
dosificada para beneficio de su situación personal y se guarde la de mayor
importancia para ser desvelada en un futuro próximo, rematando el fin de una
historia que termine con la obligada dimisión del Presidente de este gobierno.
Da la impresión de que la estrategia a seguir será la de ir
desmantelando una a una, con pruebas fehacientes, todas las afirmaciones que intentan
desesperadamente desligar a Rajoy del asunto De Bárcenas y que, si nada lo
remedia, concluirán por determinar no solo su implicación en el mismo, sino
también la de sus más estrechos colaboradores, como Cospedal o Arenas, por
ejemplo.
De ser cierto que existen grabaciones, del tipo que sean, ya
nadie podrá negar la evidencia, pero primero, habrá que oír lo que tienen que
decir al Juez, los dos anteriormente citados esta misma semana, sin
olvidar a Álvarez Cascos, que al no
estar ya en el PP, podría constituir la llave que abriera la caja de los
truenos en esta investigación, sin piedad para con sus antiguos compañeros.
El enigma está servido. En el próximo capítulo de este serial
por entregas, una nueva vuelta de tuerca pondrá al rojo vivo la intensidad de
un guión del que nadie conoce el final, pero que todos auguramos que no será
precisamente feliz, para los que ahora nos gobiernan.

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