jueves, 15 de noviembre de 2018

Prueba de fuego



 A punto de comenzar la campaña para las elecciones autonómicas en Andalucía, los líderes de los Partidos calientan motores preparando las que serán sus intervenciones en los mítines de los próximos días, conscientes de que están participando en la que será una prueba de fuego para el Gobierno de Pedro Sánchez y lo mucho que pueden influir estos resultados en los posteriores comicios municipales y generales que se producirán, si nada lo remedia, en los próximos veinticuatro meses.
Siendo Andalucía una de las más grandes Comunidades del territorio nacional, se convierte automáticamente en un bocado muy apetecible y en vista de cómo están las cosas, se augura una campaña en la que no han de faltar medios ni juego sucio, al menos para intentar fragmentar lo más posible la hegemonía de los cuarenta años que los socialistas llevan al mando de este codiciado espacio, que no sólo ha supuesto siempre su principal granero de votos, sino también su feudo.
 El último barómetro del CIS, publicado precisamente ayer, pronostica un nuevo triunfo de Susana Díaz y una terrible debacle para el PP, que parece que será reemplazado por Ciudadanos, como segunda fuerza política y otorga a Teresa Rodriguez, que se presenta bajo el slogan de Adelante Andalucía, junto a IU de Maíllo, los votos necesarios para convertirla en la llave que abre las puertas a un régimen de izquierdas, aunque la lideresa de Podemos, ha reiterado por activa y por pasiva, que no  gobernará con la actual Presidenta de la Junta, de la que la separa una archiconocida enemistad, por mucho que necesite de su apoyo, en estos momentos.
A Díaz ya le costó Dios y ayuda obtener en la última legislatura su nombramiento como Presidenta y si lo consiguió fue sólo, después de una larga espera de unos ochenta días, gracias a los votos de Ciudadanos, que han estado prestándole ayuda hasta que hace bien poco se la retiraron precipitadamente, creyendo quizá que se bastarían ellos solos para ganar las elecciones andaluzas y para constituir en coalición con el PP, por primera vez, un gobierno orientado claramente hacia la derecha.
Históricamente, el territorio andaluz nunca se ha llevado nada bien con los populares y así lo han demostrado las continuas derrotas que han venido sufriendo desde los primeros comicios autonómicos que se celebraron en estas provincias  y en estos precisos momentos, se dan además las circunstancias de que los andaluces han sido, con mucho, los ciudadanos más perjudicados por las políticas de recortes llevadas a cabo por Rajoy durante sus años de mandato, cosa que no parecen dispuestos a perdonar, aunque aún les queden a los conservadores algunos votantes leales que de todos modos, parecen haber mermado, para favorecer a la nueva derecha.
Mucho le queda que soportar a la socialista sin embargo, aunque siga conservando el puesto como primera fuerza política, pues su conocida aversión hacia Podemos, hará que le resulte muy difícil tener que acatar las órdenes que le llegarán en este sentido desde Madrid y que la obligarán necesariamente a tener que negociar con Rodríguez y Maíllo su imprescindible apoyo, por lo que habrá de empezar ya a suavizar el  tipo de discurso al  que suele recurrir, cada vez que tiene que referirse a la Formación morada, encabezada por Pablo Iglesias.
Su encarnizada disputa con el que hoy es Presidente de Gobierno, que perdió de manera estrepitosa en unas primarias en las que los militantes socialistas hablaron alto y claro sobre sus preferencias, le aconseja cierta prevención, pues en esta campaña, todos los ojos de sus compañeros y muy especialmente de los que apoyaron a Sánchez en su contra, van a estar continuamente fijos en ella y aquel poder absoluto que tenía cuando aún aspiraba a convertirse en Presidenta del Gobierno  de la nación, ha quedado reducido a niveles casi testimoniales, sobre todo desde que el triunfo de la Moción de Censura colocara al que fuera su enemigo, exactamente en el lugar en el que ahora mismo se encuentra.
La subida de Ciudadanos, por otra parte, si es que llega a consumarse, tal como vaticinan las encuestas, no se lo va a poner fácil en este periodo previo al 2 de Diciembre y el tema recurrente de Catalunya, que parece ser para los de Rivera, la única cuestión importante que afecta al país, obligará sin duda, a la actual Presidenta andaluza a tener que pronunciarse en  un sentido que no se corresponde con su opinión personal, ya que Madrid se halla, en estos momentos, inmerso en un proceso de negociación con los independentistas catalanes que desaconseja absolutamente, ningún ataque frontal contra ellos.
En cuanto a Juan Manuel Moreno, el candidato por el PP, todos sabemos de antemano que no va a representar ningún peligro, primero, porque nunca nos pareció un líder demasiado avispado ni en el fondo ni en las formas que suele utilizar y que le han hecho ganarse entre una buena parte  gente la fama de “señorito” y segundo, porque su talla como político de raza, como orador o simplemente como atrayente de masas, deja mucho que desear, por mucho que Casado trate de venderlo como un lumbreras, capaz de liberar a Andalucía del yugo socialista.
Estamos seguros de que esta campaña será cruenta y despiadada, sobre todo por parte de las derechas, pues se dan elementos necesarios para que así sea, como el caso de los ERE o el de los Cursos de Formación, aún no resueltos por los Tribunales y también porque las izquierdas, que andan manteniendo el Gobierno de Sánchez y acometiendo ciertas mejoras sociales e intentando solucionar el problema catalán y también el de los PGE, no pueden permitirse perder el terreno ganado  ni dilapidar los votos de los andaluces, que en estos instantes son un tesoro a conservar entre algodones y que seguramente marcarán el inicio del camino a seguir, en otras Comunidades de nuestra Geografía.
Estaremos pues, muy atentos a lo que vaya ocurriendo durante este periodo crucial que nos separa del 2 de Diciembre y lo iremos contando, como siempre, tal y como lo vean nuestros ojos, aunque no podemos, sino aconsejar que reflexionemos en conciencia sobre lo que nos ofrece cada cual, para que los andaluces puedan elegir libremente aquella opción que más les guste, cuando hayan de introducir su papeleta en las urnas, como no podría ser de otra manera.



miércoles, 14 de noviembre de 2018

A la huelga


Como si el mundo judicial no estuviera ya suficientemente revuelto y su credibilidad tan debilitada a ojos de una ciudadanía que ha perdido totalmente la confianza en su funcionamiento, Jueces y Fiscales convocan ahora una huelga para el 19 del presente mes, en la que tratarán de mostrar su total desacuerdo con el modo y la forma en que ha sido elegido el Presidente del CGPJ, por el que dicen no sentirse representados en absoluto.
Reclamando una participación más activa en la elección de cargos judiciales y una independencia total para el poder judicial que ha quedado completamente en entredicho por el intrusismo continuo en sus labores, por parte de los políticos, estos profesionales, probablemente desencantados también con la marcha de los asuntos legales que han quedado profundamente debilitados al haberse producido ciertos acontecimientos sin precedentes, se ponen el mundo por montera y se lanzan a las calles, como queriendo formular una declaración de principios  que ratifique su compromiso con la práctica de las profesiones que eligieron, queriendo dejar claro que quienes actualmente aparecen como sus principales representantes, no coinciden en nada, con la naturaleza de su pensamiento.
Ha de ser necesariamente verdad que no todos los jueces y fiscales de este país han quedado contaminados por la manipulación que se intenta desde el mundo de la política, del poder judicial y que una buena parte de ellos probablemente no estarían dispuestos a condescender con las sugerencias que se les hacen desde las más altas esferas, pero la realidad cotidiana, lo que se opina en general en la calle, termina por salpicarles en igual medida, haciéndoles perder igualmente una credibilidad que posiblemente, a nivel estrictamente personal, nunca pusieron en juego.
Es lógico pues, que renieguen de esos representantes que son elegidos, mano a mano, por los dos principales Partidos políticos y que en justicia, reclamen participar activamente en esas elecciones, siendo ellos como son, precisamente los que mejor conocen los entresijos de su mundo particular y la valía profesional de todos y cada uno de sus compañeros.
La huelga, que supone un grito desgarrador que denuncia el terrible deterioro que está sufriendo el mundo judicial y la escasa separación de poderes que existe actualmente en un país, dónde debieran primar siempre los principios de la Democracia, viene a corroborar a su vez, lo que los ciudadanos venimos observando a diario, desde hace demasiado tiempo, sin que tengamos opción a poder actuar, como nos gustaría, para garantizar la independencia de la Justicia.
Que jueces y fiscales no pueden ser del todo apolíticos, ya lo asumimos y sabemos, pero que sus ideologías personales y la lealtad hacia los Partidos que las representan, se antepongan a los principios por los que debe regirse su profesionalidad, resulta ser del todo inaceptable, sobre todo cuando se trata de garantizar la igualdad que todos merecemos ante la Ley, sin que esta pueda ser manchada por determinadas interferencias.
Yo añadiría que quizá la mejor manera de elegir a los representantes judiciales fuera precisamente el Sufragio Universal y que en la misma medida en que se convocan elecciones para  escoger de forma directa a nuestros cargos políticos, también podrían organizarse otras encaminadas únicamente a esta función, que de manera tan directa atañe a todos y cada uno de los ciudadanos.
Seguramente así, muchas de las barbaridades que están ocurriendo en los tribunales de justicia se verían frenadas por el temor de estarse jugando el puesto en las próximas elecciones y sobre todo, de algún modo, jueces y fiscales quedarían del todo liberados de las presiones políticas que ahora reciben, al no ser los políticos de turno los encargados de asignar determinados puestos de vital importancia.
La poca credibilidad que queda a la Justicia en este país, no va a corregirse desde luego, con la celebración de la huelga, pero sí podría decirse que de su éxito podría depender que los políticos se aviniesen a reflexionar un poco más, sobre la responsabilidad que tienen en el debilitamiento de la imagen de su imparcialidad.

martes, 13 de noviembre de 2018

Cambio radical




El nombramiento del Juez Marchena como Presidente del Consejo General del Poder Judicial, que han acordado PP y PSOE, sin haber contado tampoco esta vez con la participación de los otros Partidos, trae como consecuencia un cambio radical en la composición del Tribunal que juzgará finalmente a los políticos implicados en el Proces, que como todos sabemos se encuentran en prisión provisional desde hace aproximadamente un año y para los que la Fiscalía pide, por un delito de Rebelión, largas y contundentes condenas.
La Presidencia de este Tribunal será ocupada ahora por el Juez Martinez Arrieta, de carácter mucho menos conservador que su antecesor y que contará con la presencia de otros seis magistrados que le ayudarán a dirimir sobre las enormes dificultades que presenta este complicadísimo caso y cuyas opiniones se encuentran absolutamente divididas, aunque tres de ellos formarían parte de la corriente denominada como progresista.
La concesión hecha por el PSOE, al entregar la presidencia del CGPJ a Marchena bien podría estar encaminada a intentar suavizar la desmesura con que se había abordado hasta ahora lo que ocurrió el primero de octubre en Catalunya, durante los actos que dieron lugar a la posterior declaración de una República, que duró apenas escasos minutos y también hasta qué punto llegó la implicación de cada uno de estos políticos, ahora encarcelados, en el desarrollo de los acontecimientos, ofreciendo quizá, a los nacionalistas, ese gesto que reclamaban, a cambio de brindar a Pedro Sánchez su apoyo en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, asegurando con ello su permanencia en la Presidencia.
Todos sabemos que la opinión de los Magistrados más progresistas no ha coincidido desde el principio, en absoluto, con la que han venido mostrando los que representan al ala conservadora y entre los que se encuentran  Llarena y Marchena y que los primeros han negado por activa y por pasiva que existiera en ningún momento el delito de Rebelión, pues la ausencia de violencia y la falta de armas, durante los acontecimientos de los que hablamos, no se correspondería con el significado real que se atribuye a este delito en concreto, ni podría pues imputar a los líderes que encabezaron  el  movimiento que se produjo en Catalunya, durante esas fechas.
La obcecación del Partido Popular en mantener esas acusaciones, mientras Mariano Rajoy pudo conservar el poder y quizá en un grado aún mayor, tras el inesperado triunfo de la Moción de Censura, querría representar en cierto modo, una manera de poder ocultar el estrepitoso fracaso que cosecharon las políticas que aplicaron en Catalunya, pues mientras duró su mandato se podría decir que más de un millón de personas, se convirtieron en defensores a ultranza de la causa independentista. Tampoco la aplicación del 155 consiguió en absoluto suavizar una situación que se complicó gravemente cuando a pesar de las advertencias vertidas desde Madrid y la fuerte presencia policial, más de dos millones de catalanes consiguieron votar el primero de octubre, sin que ni siquiera la fortísima represión aplicada sobre ellos, lograra disuadirles de sus intenciones.
Absolutamente derrotados por la ineficacia de sus métodos, a los populares no les quedó otro remedio que tratar de construir una venganza que castigara eficazmente la desobediencia de los catalanes y buscó el apoyo que le era del todo imprescindible, en la vía judicial, sobre todo cuando Puigdemont y otros líderes  se les escaparon  del país, sin que ni siquiera hubieran sido capaces de percatarse de que tal cosa podía sucederles.
Intentar reparar esta afrenta, que ha hecho un daño irremediable al partido conservador, a base de endurecer el discurso sobre la situación en Catalunya, se ha convertido desde entonces en un tema recurrente que incluso se ha recrudecido una vez que Pablo Casado se ha hecho cargo de la Presidencia de la Formación, sencillamente, porque no existe ninguna otra vía que pueda devolverles la dignidad que perdieron, cuando los independentistas les ganaron la partida.
Los excesos que se han venido cometiendo desde entonces, como el de mantener encarcelados a los líderes  durante un año entero o la atribución del delito de Rebelión que puede acarrear a algunos de ellos penas de más de treinta años de prisión, forman parte de una huida hacia adelante, que a ser posible, demuestre a los ojos de la sociedad en general, que a pesar de todo lo ocurrido, al final la justicia les dio la razón, restableciendo así el honor que perdieron a causa de sus tremendos errores.
Ojalá y este cambio de Tribunal sirva para colocar las cosas en su justa medida, alejando los rencores políticos que se han generado después del desarrollo del Proces y que los nuevos encargados de juzgar este caso, lo hagan, con ecuanimidad, en aplicación de unas leyes que sólo empiezan a ser malas, cuando son manipuladas por la interpretación que de ellas hacen determinados hombres.









lunes, 12 de noviembre de 2018

Acatando el Decreto



 Qué mal le ha sentado a la Banca la entrada en vigor esta misma mañana del nuevo Decreto Ley que la obliga a pagar a partir de ahora los gastos de los impuestos de las Hipotecas y ha abierto sus oficinas sin que les quede otro remedio que obedecer, aunque mucho nos tememos que muchas de estas entidades o todas, ya están dedicando su tiempo a buscar nuevas fórmulas con las que resarcirse de lo que consideran una gran pérdida de beneficios, pues  han retirado de internet sus páginas de ofertas hipotecarias, seguramente con la intención de encarecerlas, como ya esperábamos los ciudadanos en general y las Asociaciones de Consumidores, desde que Pedro Sánchez anunciara el contenido de esta medida.
Sin que nadie se hubiera atrevido, hasta ahora, a poner freno a su desmedida ambición y contando con el apoyo de una controvertida sentencia que ha puesto en la calle a cientos de miles de personas, los Bancos se frotaban las manos en la creencia de que podrían continuar abusando de la confianza de sus clientes, a los que han estado maltratando reiteradamente, con cláusulas inadmisibles y presuntas estafas de capital que  han ayudado considerablemente a aumentar un volumen de beneficios con los que ni siquiera han tenido la decencia de empezar a devolver el rescate que ha endeudado a todos los españoles.
Seguros de que estando la justicia de su parte el debate sobre los impuestos de las hipotecas quedaría paralizado y contando con la aquiescencia de determinados Partidos políticos que les han consentido  campar libremente por sus respetos, durante muchísimos años, el Decreto dictado por Sánchez, aun siendo del todo insuficiente por no contemplar la retroactividad, ha supuesto un punto y aparte en el tipo de relaciones entre el poder político y la banca, dando a entender que a partir de ahora, habrá de olvidarse de llevar a cabo acciones de dudosa legalidad en total impunidad, pues probablemente será severamente vigilada, fundamentalmente porque tiene una deuda con los españoles, desde que entre todos nos viéramos obligados a rescatarla de la ruina que se le venía encima, a causa de la espantosa gestión que habían llevado a cabo, con los depósitos de todos los ciudadanos.
Sin embargo, parece difícil y bastante improbable que estas entidades financieras se rindan a la aplicación del Decreto sin luchar y mucho nos tememos que en breve empiecen a aplicar nuevas normas en la concesión de  hipotecas, que como siempre, acaben perjudicando al bolsillo de sus clientes, es decir, a todos nosotros.
Las manifestaciones que se llevaron a cabo el sábado por la tarde en todo el país, a las puertas de los tribunales de Justicia,  constituyen, no obstante, un aviso que clarifica meridianamente que una buena parte de la sociedad no está dispuesta a tolerar más engaños por parte de la banca, ni es proclive a acatar las sentencias que perjudiquen claramente sus intereses, a favor de los más poderosos, lo que querría decir que una buena mayoría de la gente estaría dispuesta a luchar porque le fueran respetados todos y cada uno de sus derechos y sobre todo, por conseguir cambiar la naturaleza de una Justicia, claramente orientada hacia el lado que conviene a los intereses de los más poderosos.
Tampoco el Gobierno parece dispuesto a seguir amparando el despotismo que estas entidades han venido demostrando contra los firmantes de las hipotecas, a los que no han tenido ningún problema en desahuciar, en cuanto se ha producido el impago de un par de recibos, sin contemplar las razones que fueran, demostrando que  los gravísimos efectos que nos ha traído a todos esta crisis, no ha afectado en modo alguno a este poderosísimo sector, que ha continuado obteniendo altísimas rentabilidades, incluso en los peores y más amargos momentos.
La puesta en marcha del nuevo Decreto, no  puede quedarse en un mero gesto de oposición al poder de la banca, sino que debe, necesariamente, acompañarse de una vigilancia que no de tregua a estos Organismos para organizar nuevas fórmulas de enriquecimiento y aunque para ello haya que crear un cuerpo de inspectores dedicado exclusivamente a este fin, bien vale la pena intentarlo, si se consigue de una vez, poner freno al descaro con que se mueven y manifiestan estas Entidades que sobreviven, no lo olvidemos, gracias a los depósitos de sus clientes.
Leía yo el otro día una propuesta que me pareció interesante y sencilla de poner en práctica, si todos nosotros quisiéramos y que no es otra que la de retirar, el mismo día, cada uno, cien euros, de nuestras cuentas bancarias, como aviso de lo que podría ocurrir, si en un momento determinado decidiéramos llevarnos todos nuestros ahorros a casa, en respuesta a los abusos que durante años hemos sufrido.
La fórmula, que podría parecer en principio un poco populista, no supondría sin embargo, ningún perjuicio, para los usuarios de estas Entidades en concreto y sí mucho para los que ignorando reiteradamente los problemas que acucian a las personas, han debido creer que lo que allí se encuentra depositado es de su exclusiva propiedad y que por tanto pueden disponer del montante total, para cualquier fin que en un momento determinado les parezca oportuno.
Esta sería una manera de decirles que no. Que el dinero que custodian a cambio de recibir de nuestra parte jugosas comisiones, es de nuestra absoluta pertenencia y que por tanto podríamos, si quisiéramos, reclamarlo en su totalidad, para traérnoslo a casa, si así lo decidimos libremente, por las razones que fueran.
De nosotros depende pues, que la banca funcione o se arruine, como cualquier otro negocio y probablemente ha llegado el momento de recordárselo, para que vayan abandonando la idea de que nuestra fidelidad es eterna.
  




domingo, 11 de noviembre de 2018

Esos otros conflictos




Mientras los principales líderes de los llamados países civilizados se reúnen en Paris, para conmemorar  los cien años de la firma de Armisticio que terminó con la Primera Guerra mundial, encabezados por un Macron que ha basado su discurso en un enaltecimiento de la paz , en medio de un clima claramente marcado por el cruce de miradas de algunos de los asistentes, que uniéndose a un acto pretendidamente pacifista, contradicen a diario con sus actitudes, aquellas ideas que pretendidamente enaltecen, como demuestra universalmente, la marcha que están tomando a diario, determinados conflictos.
Algunos de ellos, como Donal Trump, que se ha sumado a este recordatorio  como a regañadientes, visiblemente disgustado por la idea lanzada por el Primer Ministro francés, acerca de la necesidad de la creación de un ejército propio que garantice la seguridad europea, podría considerarse como el protagonista principal de un nada deseado retorno al nacionalismo feroz que se jacta de ejercer una defensa a ultranza de la gente oriunda de su propio territorio, esgrimiendo el falaz argumento de que todos aquellos que intentan cruzar sus fronteras, en busca de una vida mejor, son de manera generalizada, peligrosos delincuentes y se ha convertido, desde que llegara al poder, en el protagonista principal de una nueva casta de políticos con idas peligrosamente cercanas a las que preconizara el fascismo, aunque aún no se atrevan a presentar una oposición clara y contundente a la celebración de eventos como éste, quizá porque la opinión de la prensa, a la que tanto tratan de denostar en sus apariciones públicas, les importa y mucho, aunque se nieguen a reconocerlo.
Con la guerra de Siria latente, el asesinato de Khassoggi aún candente,  miles de personas ahogándose a diario en los mares que rodean a este Continente nuestro que les niega sistemáticamente el asilo o la caravana de la libertad que marcha hacia Estados Unidos a pie, en un recordatorio actual de aquella otra que narrara Steinbeck en “Las uvas de la ira” y otros graves problemas que afligen en la actualidad a este mundo supuestamente globalizado en el que vivimos, parece del todo imposible hacer referencia al significado real de la palabra paz y menos aún, cuando en el discurso se omite intencionadamente la existencia de estos otros conflictos, que manchan por la naturaleza de su crueldad, la pretendida limpieza del expediente que estos destacados líderes mundiales intentan  representar ante los ciudadanos, como si realmente fueran valedores de los valores éticos que debieran acompañar a cualquier movimiento pacifista que se precie, o al deseo real de alcanzar  una verdadera estabilidad que evite a los seres humanos que pueblan el planeta, toda clase de sufrimientos.
Aparentemente convencidos de que el futuro de todos nosotros se encuentra en sus manos y negando la evidencia de que la hegemonía del poder económico que dirige con mano de hierro nuestros destinos, desestima también y de qué forma, todas las normas por las que se rigen los movimientos pacifistas, la foto de este grupo tan  variopinto, en el que se han mezclado hoy junto a Macron, Merkel, Putin o  Trump, junto a otros personajes de segunda fila, como el propio Presidente español, que también se encontraba presente, en compañía de los Reyes, por cierto, no significa para la sociedad en general, más que un gesto carente de contenido ideado únicamente con la intención de reforzar la supuesta buena voluntad que algunos quieren mostrar, olvidando que vivimos en un momento en el que el acceso a la información hace posible que todos conozcamos al detalle lo que está ocurriendo a nuestro alrededor y contemos por ello con elementos suficientes, para poder tomar partido.
No se puede evocar a la paz, mientras se refuerzan las fronteras con muros o concertinas que impiden el paso de los que huyen desesperadamente de los efectos de las guerras, el hambre u otro tipo de violencia, ni tampoco vanagloriarse de haber conseguido mantener una estabilidad entre naciones, mientras  la gente muere atrapada y sin salida en países convertidos en escombreras, a causa de los efectos provocados por las bombas, en ofensivas que se prolongan en el tiempo, convirtiéndose en batallas eternas, ni se puede, como ha ocurrido en el discurso de Macron esta mañana, poner más énfasis en la remembranza de un hecho acaecido cien años atrás, que en la espantosa situación que se ven obligadas a soportar millones de personas, en el momento en el que vivimos.
Claro que estos conflictos considerados de carácter menor, por la mayoría de estos líderes a los que salvaguardan las excelentes relaciones que mantienen con los poderes del dinero, deben seguramente ser considerados, como efectos colaterales de un mundo en el que las diferencias de clases son cada vez más fuertes y por tanto, poco o nada importa lo que pueda ocurrir a los más desfavorecidos, mientras los de arriba sean capaces de mantenerse en un status privilegiado que beneficie de manera considerable la obtención de jugosos intereses.
No quería dejar pasar la ocasión de dejar constancia de que en el mundo existimos aún muchos a los que no nos pasan inadvertidas los auténticos propósitos  de este tipo de actos tan representativos de lo que ahora se ha dado en llamar postureo y que en cierta medida, ponen en duda nuestra inteligencia personal y nuestro conocimiento de lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, calificándonos tácitamente como simples patanes sin cultura, incapaces de ver más allá que lo que se circunscribe en nuestro ámbito más cercano, como si la conciencia de los seres humanos hubiera sido borrada deliberadamente por estos “prohombres” que dicen representar nuestros más íntimos intereses.
Hacer como que no existen esas otras realidades a las que aludimos y no luchar denodadamente y sin tregua para cambiarlas dice mucho de la verdadera talla  de estos mandatarios del primer mundo, como personas y como políticos, aunque para su desgracia, aún queden voces que denuncien las situaciones que con tanto ahínco tratan sin éxito de ocultar y ojos que observan  milimétricamente cada detalle de lo que ocurre en todas partes, dejando testimonios gráficos de ello.





jueves, 8 de noviembre de 2018

Al más puro estilo americano



Sin habernos podido recuperar aún del asunto de la sentencia del Supremo , ni de la noticia que saltaba ayer por la tarde, cuando María Dolores de Cospedal decidía dejar su escaño en el Congreso y abandonar la política activa, los ciudadanos  nos levantamos hoy  con la información de que los mossos han detenido a un francotirador que fuertemente  armado con varias  escopetas y explosivos, pretendía atentar contra la vida del Presidente Sánchez, al más puro estilo americano y poniendo como excusa su total desacuerdo con la exhumación del cadáver de Franco del Valle de los Caídos.
Según información policial, de momento parece que este individuo podría tratarse de un lobo solitario que afortunadamente no ha logrado consumar su objetivo, aunque imagino que el asunto reviste la suficiente gravedad como para que se continúe investigando si hay alguien más detrás de esta rocambolesca historia que no hace sino afianzar la idea de que determinados grupos de ultraderecha parecen estar dispuestos a tratar de boicotear, como sea, esta acción programada por el Gobierno.
Pedro Sánchez, que ayer mismo anunciaba, tras conocer la sentencia del Supremo, su intención de aprobar hoy mismo un Decreto Ley que libre a los españoles, a partir de ahora, del pago de los impuestos derivados de las hipotecas y que continúa confiando en poder convencer a los separatistas catalanes de que le apoyen, para poder aprobar sus presupuestos, ha adoptado una línea de gobierno que parece tener ostensiblemente enojadas a las tres Formaciones de derechas que conviven en este momento en el país, cuestión que le está acarreando una serie incontable de enemigos, cuya sed de venganza empieza a parecer insaciable y más que evidente.
El asunto Cospedal, que hace un daño irreparable a la proyectada imagen de limpieza que Casado pretendía dar al PP, en un intento a la desesperada por romper con un pasado de corruptelas que sin embargo les perseguirá para siempre indefectiblemente, no sólo remueve intensamente los malos recuerdos de los casos de corrupción que costaron a Rajoy y los suyos la pérdida del poder, sino que los relaciona directamente con oscuras maniobras urdidas en los despachos de su propia Sede, en la que ya se movía, entre otros, el actual Secretario General del Partido.
Sin poder olvidar que Casado se alzó con el poder en las primarias, gracias precisamente al apoyo que le prestaron los compromisarios que se habían inclinado antes por Cospedal, para evitar a toda costa que la elección recayera en Soraya Sáinz de Santamaría, lo natural, ahora que han salido a la luz estas vergonzosas grabaciones que han provocado la marcha de su socia, por la puerta de atrás, sería que el líder conservador presentara también su inmediata dimisión o al menos, convocara un nuevo proceso de primarias que le ratificaran o no, en su puesto.
Naturalmente, eso nunca sucederá, pues Cospedal basa su marcha en un deseo de no querer perjudicar en nada a su partido, aunque todos sabemos que la realidad es que no podía permanecer de ninguna manera en su puesto, dada la gravedad de las acciones milimétricamente preparadas que todos hemos podido oír en las grabaciones y que constituyen una verdadera vergüenza, por la naturaleza de los medios que se emplearon para conseguir fines del todo inconfesables.
Y sin embargo, toda la ira del PP, se concentra en sus críticas a Sánchez, sin reconocer que la mayoría de las veces se encuentran dentro de sus filas, sus más férreos enemigos ni tampoco que los tiempos en que llenaban plazas de toros, se han ido para no volver, teniendo en cuenta que las lealtades con las que parecían contar incondicionalmente, han quedado ahora divididas en tres facciones encabezadas por líderes distintos, dispuestos a hacerse, empleando métodos de extrema contundencia, con la mayoría de los votos fijos de la derecha.
El frustrado atentado contra Pedro Sánchez viene a demostrar que las derechas de este país  están labrando a pulso  un crecimiento rápido y extremo del clima de crispación entre los ciudadanos y que cuando se juega con fuego, aunque las intenciones sean meramente de carácter electoralista, a veces terminan por producirse incendios que luego no hay manera de controlar, pues no todo el mundo posee la suficiente frialdad emocional que permite reconocer que en política, unas veces se gana y otras se pierde.
Estos lodos vienen de los fangos provocados deliberadamente en actos como el celebrado por Rivera y por VOX, el pasado Domingo en Alsasua y que enaltecen una clase de patriotismo que insufla en las masas un deseo incontrolable de venganza  que nace en el interior de algunos individuos incapaces de aceptar los principios fundamentales por los que se rige una Democracia y menos aún, hechos puntuales que como en el caso de la exhumación del dictador, provocan en ellos la sensación de que poder eliminar de la escena a quiénes consideran sus peores enemigos, constituyen, a los ojos de sus propios correligionarios, un acto de puro heroísmo.
Trazar las líneas entre lo que significa literalmente respetar la libertad de pensamiento  y estas provocaciones gratuitas que se llevan a cabo bajo el amparo de este inalienable derecho, pero de manera burda y tácitamente violenta, urgen en estos momentos de  delicadeza extrema que vivimos y habría que clarificar plenamente hasta dónde se puede llegar en la organización de según qué convocatorias, que quizá deberían ser inmediatamente desautorizadas, por lo que esconden debajo de esa supuesta intención de pasear un tipo de españolización, basado en un exhibicionismo feroz de determinados símbolos que en realidad, no son propiedad exclusiva de quién los porta en calles y plazas.
La detención de este individuo, por cierto experto en el manejo de armas de fuego, es la voz de alarma que nos avisa de lo que se podría estar cociendo en estos momentos en el país, por lo que sería aconsejable, para líderes como Casado y Rivera, moderar el tono de exaltación que están empleando últimamente en todas sus intervenciones, pues por mucho que les pese, los Partidos de izquierdas y también los nacionalistas catalanes y vascos, han sido, exactamente igual que ellos, elegidos en las urnas por los votos de millones de ciudadanos.
Ignorar el aviso, continuar calentando el ambiente, como si Pedro Sánchez hubiera llegado al poder de manera ilegítima, sólo porque está tratando de hacer unas políticas que a las derechas no les interesan, sería, como despreciar inaceptablemente la voluntad de una buena parte de esta sociedad, que por cierto, no les pertenece ni tiene la obligación de pensar de la misma manera que ellos.
La violencia, que ha de ser necesariamente denostada en todos los casos, cuando es empleada para atentar contra los pilares de la Democracia, se convierte en inadmisible y repulsiva y sólo puede traer consigo, respuestas de similar calibre que lleven a situaciones caóticas que terminen por lesionar gravemente el Estado de derecho.

   

  





miércoles, 7 de noviembre de 2018

La peor sentencia




Finalmente y tras varios días de discusión  el Tribunal Supremo falla a favor de la Banca, en el caso de los impuestos de las hipotecas, en una maniobra sin precedentes que no sólo anula el fallo emitido por sus propios compañeros, por cierto expertos en estos temas, hace sólo unos días, dudando de su capacidad profesional, sino  que también crea en la sociedad española una duda más que razonable sobre la imparcialidad del poder judicial y del principio de igualdad ante la Ley, al que tienen derecho todos los ciudadanos.
En una votación absolutamente igualada que se inclinó del lado de la Banca, precisamente por el voto de Díez Picazo, contra el que Podemos ha tratado sin  éxito de querellarse por prevaricación, los quince votos de los magistrados que estaban en contra de la anterior sentencia, lograron imponerse sobre los catorce que pretendían resolver a favor de los clientes, en una sentencia que ha indignado profundamente a los afectados por este tema e incluso a la Organización de Jueces para la Democracia que exige la inmediata dimisión del presidente del Supremo, Carlos Lesmes y también del citado Díez Picazo, por considerarlos los principales artífices de esta maniobra inaudita.
Tampoco han reaccionado bien la mayoría de los Partidos políticos españoles, a excepción del PP, que ayer tarde evitaba pronunciarse sobre el tema, sin que este hecho pueda sorprendernos en absoluto y una cascada de críticas, a cada cual más dura, ha caído sobre este Tribunal que podría considerarse como un puntal fundamental para que la justicia funcione correctamente, en este país nuestro.
Ya ayer por la tarde, Pablo Iglesias invitaba a los ciudadanos a manifestarse ante el edificio en el que han estado reunidos estos jueces durante casi tres días, manifestando abiertamente su total y absoluta desconfianza en la limpieza de este veredicto, por considerar que los quince magistrados que han ganado la votación se han rendido sin condiciones a las fuertes presiones recibidas desde la Banca.
El fallo se ha reflejado sin embargo en fuertes subidas en la Bolsa, poniendo de manifiesto, como ya sabíamos, que el dinero es el que mueve indefectiblemente este mundo en el que vivimos y la satisfacción de las Entidades bancarias, tampoco se ha hecho esperar, al comprobar que  han ganado una partida en la que se jugaban fundamentalmente, una buena parte de sus beneficios.
Y sin embargo y tal como decíamos ayer, la sensación que queda en la calle es que nos encontramos en una situación de total indefensión ante unas leyes que dependen en exclusividad de la interpretación que quieran darle los jueces y cuya aplicación, que habría de ser estricta y precisa, cuando están en juego los intereses de la gente de a pie que conformamos esta Sociedad, queda supeditada a la opinión personal  e incluso a la inconfesable ideología de unos magistrados, que no por serlo se encuentran en un nivel superior al del resto de los seres humanos y que como tales, pueden cometer gravísimos errores que como en este caso, laceran los intereses de los más humildes.
Estas interpretaciones de la Ley, en muchos casos peregrinas, como podrían ser las de los jueces discrepantes en el caso de la manada y en otros, simplemente inaceptables, como en el asunto de estos impuestos de las hipotecas, se han convertido, sin embargo, en algo inherente a la aplicación de las leyes en este país, en el que empezamos a pensar que las sentencias no se atienen escrupulosamente a lo que dicta la ley, sino a los inclinaciones personales de los encargados de presidir los tribunales, en su mayoría, proclives a ponerse a favor de la parte más poderosa.
Ni que decir tiene, que estas decisiones partidistas, cada vez más frecuentes, en el mundo de la legislatura, producen un gravísimo daño a la imagen de la Justicia, como tal y que provocan en la sociedad un rechazo que roza la repugnancia y una desconfianza general que va, desgraciadamente, in crescendo, situando a los jueces que cumplen con dignidad estrictamente con sus funciones en un plano que no les corresponde  y dejando la sensación de que cierto tipo de tácita corrupción, ha podido apoderarse de un sector mayoritario de los encargados de administrar justicia.
Cuando el refranero español, que suele ser bastante sabio, dice que no sólo hay que ser honrado, sino además, parecerlo, parece estar haciendo alusión a casos como el que hoy estamos tratando, pues no puede evitarse que decisiones como la que se tomó en la tarde de ayer, levanten sospechas sobre la actitud de ciertos jueces, cuyos argumentos no sólo no logran convencer a los profanos en estas materias, sino tampoco a una buena parte de sus `propios compañeros, que discrepan abiertamente y sin cortapisas, de fallos como este.
Sin saber aún cómo reaccionará el gobierno de Sánchez, que se comprometió profundamente con todas las causas sociales, pero esperando cierta contundencia en la respuesta, aunque para ello haya que legislar basándose en nuevos argumentos, todos los ciudadanos nos hemos levantado con la triste impresión de que por muchos abusos que contra nosotros cometa la Banca, jamás seremos capaces de ganar, pues el apoyo judicial que para ello precisaríamos, nos falla estrepitosamente. Es terrible tener que reconocerlo, pero a la vista de los acontecimientos, no podemos pensar otra cosa.