miércoles, 16 de noviembre de 2016

A oscuras


Aún no ha empezado el invierno y ya hemos tenido varios casos de muerte relacionados con la pobreza energética, casos que contravienen todas las teorías triunfalistas que exhiben los populares, demostrando que en este país, han aumentado considerablemente las familias que rozan los extremos más terribles de la pobreza, teniendo incluso que vivir a oscuras, por no tener posibilidades de responder a las altísimas facturas de las Eléctricas.
Pero ya sabemos que ni las grandes Compañías ni estos Gobiernos abonados a las políticas europeas tienen corazón y estas historias, que de tristes que son, causan heridas imborrables en todos aquellos que tenemos la suerte de conservar la empatía con  quiénes nos rodean, poco o nada importan a esos poderosos cuya única ambición es la de ir obteniendo, año a año, más beneficios.
Sin embargo, esta gente que muere, que sufre impotente la imposibilidad de afrontar los gastos diarios de sus más urgentes necesidades y que padece la soledad, el silencio y la angustia que acompañan inexorablemente a la escasez, seguramente eran, hasta ayer, personas normales como nosotros, que tuvieron la mala suerte de caer en un bucle de catastróficas desdichas, casi siempre propiciado por una pérdida repentina de un empleo, que les permitía sacar a flote a sus más allegados y mantener la dignidad de poder andar con la cabeza bien alta, sabiendo que cuánto tenían procedía directamente del propio esfuerzo.
Prácticamente desde la post guerra, no se había oído hablar en España de casos de esta índole que tratamos y hay sido, a raíz de la llegada al poder del PP, de esos cuatro años ininterrumpidos de decretazos tiránicos, que aprobaron la Reforma laboral y otra serie de medidas absolutamente lesivas para las clases trabajadoras, cuando la seguridad familiar ha ido cayendo en picado, colocándonos en una situación de riesgo e incertidumbre de la que nos va a costar mucho salir, ahora que se ha facilitado a Rajoy, su continuidad en el gobierno.
Auténticamente abandonados a su suerte por los mandatarios conservadores, a los pobres de este país, a esos que no pueden ya  ofrecer
tres comidas diarias a sus hijos, a esos que se mueven entre tinieblas, viéndose obligados a utilizar velas para alumbrarse y mantas para resguardarse de los rigores del invierno, a esos que en muchos casos mueren, más que de oscuridad o inanición, de pura desesperación y tristeza, sólo les queda la impagable solidaridad de sus amigos y vecinos, que a veces también se ven impotentes para poder prestarles todo el apoyo que les gustaría, siendo como son, prisioneros de esta vorágine que se nos impone desde las esferas del poder y que nos ha hecho, a todos, retroceder a los niveles económicos que se manejaban , allá por los años cincuenta.
La cobardía de no querer enfrentarse a las Compañías de electricidad, a favor de los intereses de unos ciudadanos masacrados por la tiranía de las políticas europeas, ha de tener, necesariamente, una pronta respuesta por parte de la gente de bien, que no puede ni quiere permitir que sus conciudadanos continúen padeciendo los terribles efectos de la miseria.
Claro que provocar un enfrentamiento con estos gigantes eléctricos, terminaría de un plumazo, primero, con la posibilidad de utilizar las innumerables puertas giratorias que los políticos acostumbran a manejar cuando se retiran de sus cargos  e inmediatamente después, con la apacible relación que desde hace muchos años mantienen los políticos de la casta, con estas grandes Empresas.
Así, que volvemos a estar desolados ante el peligro y solo algunos gestos llegados desde los ayuntamientos del cambio, como el de Barcelona o Madrid, suponen un atisbo de esperanza, en esta lucha que mantenemos, para terminar con estos excesos que algunos se permiten.
Nada cambiará, sin embargo, si Partidos como Ciudadanos o PSOE, continúan prestando su apoyo al recién investido Presidente, olvidando que por encima de todo lo demás, ha de estar el bienestar de la gente.

Afligidos por la última muerte conocida, estos últimos días, uno se queda sin argumentos y teme, a la vista de lo ocurrido hasta ahora, la llegada del crudo invierno.

martes, 15 de noviembre de 2016

La cara de la pobreza


Poco han tardado  los Partidos de ultra derecha europeos en posicionarse al lado de Donald Trump, que sin haber confesado ningún tipo de ideología, más allá del republicanismo tradicionalista norteamericano, lanza mensajes muy similares a los que predican los griegos de Amanecer dorado o la propia Marie Le Pen y cuya elección resulta ser algo más que preocupante, ahora que el mundo occidental parece estar desmembrándose sin remedio, a causa de las agresivas políticas de recortes, que nos llevan a todos, al borde del abismo.
No es Trump el primero que aprovecha la desesperación de los desheredados para catapultarse al poder, ni será el último que a través de un mensaje populista de corte ultraconservador, arrastra a las masas consigo, hasta un terreno que por experiencias pasadas, parece extremadamente peligroso, sobre todo si a lo largo de su Presidencia, se coloca al lado de personajes como los mencionados anteriormente, constituyendo con ellos, un bloque.
Los políticos europeos, que han estado tensando la cuerda hasta colocar a los ciudadanos en posiciones francamente difíciles, miran ahora estupefactos como el monstruo se ha revuelto en su contra, enseñando unas garras que amenazan severamente sus intereses, aunque sin ser capaces aún de reconocer que este triunfo resulta ser una consecuencia directa de su nefasta gestión y que además, llega precisamente desde el que hasta ahora es considerado como el país más poderoso del mundo.
Hacen bien en temer, ya que su efecto podría ser contagioso y acabar colocando a Europa en manos de un grupo de mandatarios defensores de una ideología que en cierto modo se parece tremendamente a la hitleriana y que parecen dispuestos a poner patas arriba todas las premisas establecidas desde hace años en las Democracias europeas, sin que se pueda hacer absolutamente nada, si como puede ocurrir, fueran elegidos en las urnas.
Este primer aviso que llega de allende los mares, provocando un terremoto de convulsión en los mismos cimientos del viejo Continente, ha de servir sin embargo, para hacer una profunda reflexión sobre los motivos que llevan a los pueblos a tomar decisiones como ésta y muy fundamentalmente, sobre los gravísimos errores que se han venido cometiendo por parte de unos Gobiernos, con los que ya nadie parece, a día de hoy, sentirse identificado.
Y sin embargo, durante esta semana que ha seguido al triunfo de Trump, ni siquiera hemos oído a ningún mandatario europeo elaborar una autocrítica ante sus potenciales electores, como si esta vuelta de tuerca que se ha producido en la sociedad norteamericana, les fuera totalmente ajena y ese país viviera aislado del resto de un mundo que, desgraciadamente, todos sabemos globalizado.
Así que mientras deberían estar preguntándose qué mueve a los pueblos a la desafección por sus gobernantes, en Europa se han sentado a esperar a que Trump dé algún primer paso que les oriente sobre cómo podrían ser sus próximos cuatro años de gobierno, confiando sin razón, en una especie de milagro que les salvaguarde de la ascensión de los partidos de ultra derecha, en varias naciones de la Unión.
Algo así, debió pasar en Alemania cuando llegó el nazismo y nada hemos aprendido de la desgraciada historia que tiñó de sangre aquel tiempo. Ángela Merkel, aún atónita, ha sido de las primeras en felicitar al nuevo Presidente, sin ser capaz de reconocer algo que se parece peligrosamente a lo que ocurrió en su país y de lo que tanto ha costado deshacerse a sus compatriotas.
En honor a la verdad, esta etapa que se abre ante nosotros representa un nuevo tiempo de incertidumbre y seguramente no bastará con intentar conservar el poder, ahora en manos de Partidos tradicionales, sino que habrá que avanzar, urgentemente, en otra dirección bien distinta, si queremos que no nos arrastre el tsunami.
Porque entre la permisividad que se tiene con los Partidos de ultraderecha en Europa y la fustigación a que se somete a las Formaciones progresistas surgidas de los movimientos asamblearios, sólo queda una zona intermedia en la que continuar practicando una política neoliberal, que necesariamente, tiene los días contados, a causa de las innumerables equivocaciones que se han cometido.
Pronto, habrá comicios  en varias naciones europeas. Ya veremos por dónde sale el sol entonces y si no es demasiado tarde para frenar esa locura colectiva a la que lleva la desesperación cuando se conoce de cerca la cara de la pobreza.



lunes, 14 de noviembre de 2016

Como si nada hubiera pasado


Increíble la entrevista de Susana Díaz, en La Sexta, salvaguardándose descaradamente de los sucedido en el PSOE en los últimos tiempos y negándose reiteradamente a responder a la pregunta de si tiene o no la intención de postularse como futura Secretaria General y por ende, también como candidata a la Presidencia del país, por su Partido.
Inconcebible que ninguno de los periodistas presentes haya mencionado siquiera el golpe de estado que acabó  de un plumazo con el mando de Pedro Sánchez o la indignación que mueve actualmente a las bases socialistas, a causa de la decisión tomada por su cúpula, de abstenerse en la Investidura de Mariano Rajoy, para que volviera a ser presidente.
Inaceptable, que la Presidenta andaluza ose referirse a la pérdida paulatina de votos sufrida por su Partido, obviando intencionadamente la que ha venido sufriendo ella misma en Andalucía, en la que se ha visto obligada a gobernar en coalición con Ciudadanos, después de ochenta días de vacío de poder y haciendo concesiones como la dimisión de Cháves y Griñán, a los que tantas veces ha defendido denodadamente, delante de todos los medios.
Sorprendente, que se atreva la andaluza a poner en tela de juicio la inteligencia de los ciudadanos, escudándose cobardemente en el paso del tiempo que falta aún para la celebración de su congreso y que contará a su favor y en demérito de un Pedro Sánchez, que ahora mismo quizá sería capaz de vencerla, contando como cuenta, con un gran apoyo de la militancia.
Absurdo, que Díaz pretenda un apoyo por parte de los electores de la izquierda, sin considerar que ha quedado patente su obcecación por apoyar una abstención que ha dado al traste con el sueño de un gobierno de progreso y que aún se aventure a lanzar ciertos mensajes relacionados con los asuntos que más preocupan a los españoles, como si haber llevado en volandas hasta a la Presidencia a Rajoy, no fuera a tener consecuencias y las acciones protagonizadas por sus adeptos, hubieran de ser, obligatoriamente, perdonadas.
Terrible, que habiendo causado la gravísima herida que se ha producido en su propio Partido, por una cuestión de soberbia personal y un  orgullo mal entendido, que sólo aplauden los miembros de su vieja guardia, no pierda ocasión de criticar duramente a Podemos, quizá sin querer advertir, que sus acciones también han traído al Parlamento el temido sorpasso y que  por tanto, llegue o no a ser Secretaria general, no le quedará al PSOE otra opción que negociar con los de Iglesias, les guste o no y ahora además, en inferioridad de condiciones.
Escalofriante, que aún se atreva a defender delante de  las cámaras los postulados de una izquierda a la que hace bastante tiempo que dejó de pertenecer y a la que ha traicionado flagrantemente al prestar su apoyo incondicional a un PP, que ya ha empezado su campaña de un chantaje, que no le quedará más remedio que aceptar, si quiere librarse del ridículo que supondría para su partido, la convocatoria de nuevas elecciones.
Incalificable, la ausencia total de autocrítica y la banalidad con que se toma la Presidenta andaluza la situación que arrastran los suyos por la imposición de una gestora, anodina, sin autoridad y sin apoyos  de sus militantes y sobre todo, imperdonable, su soberbia, su despotismo y la ridícula pretensión de agradar, que choca violentamente con la opinión que de ella se tiene en un país, que sabe perfectamente lo que ha hecho.
Hay ambiciones que no merecen otra cosa, que el más estrepitoso de los fracasos. 



domingo, 13 de noviembre de 2016

Contra ira, paciencia


El revuelo mediático que ha levantado en los pasados días la venta del piso de Ramón Espinar, ha terminado por saldarse con el triunfo de la candidatura del joven, en las primarias de Podemos en Madrid, demostrando que en ocasiones excepcionales, los electores no se dejan influir por la machaconería de la prensa, siendo capaces de defender y conservar su propio criterio.
Como todos sabemos, se ha hablado mucho del empeño del grupo Prisa en derrocar a Espinar y en cierta medida a Pablo iglesias, que tácitamente apoyaba su candidatura, a favor de Rita Maestre, más próxima al pensamiento de Errejón y por tanto, mucho más acorde con las ideas políticas que se asientan en este país y menos proclive a radicalizar  una oposición en el Parlamento, ahora que el PSOE ha quedado rezagado frente a Podemos, tras haber otorgado el poder al Partido de Mariano Rajoy, hace algunas semanas.
Las campañas informativas orquestadas contra Podemos no son algo que pille de extraño a los votantes de izquierdas, que se han acostumbrado, prácticamente desde que naciera este movimiento asambleario heredero del 15M, a sufrir periódicamente ataques que han tratado de debilitar el torrente imparable de su avance en la política española, sin que por el momento se haya conseguido tal objetivo, quizá porque la mayoría de la información vertida por determinados profesionales afines a la derecha, ha quedado anulada por sendas sentencias de los jueces.
Que Ramón espinar se hiciera con Madrid, debía constituir un riesgo inaceptable para los defensores del estilo de la más pura casta, que no han dudado en utilizar, y de qué manera, un suceso ocurrido cuando el candidato contaba con sólo veinte años y que a pesar de no ser ilegal, por el modo de contarlo, lo parecía sin remedio.
Sin embargo, quizá no contaban los promotores de la historia, con que los simpatizantes y adscritos a Podemos no beben de las mismas corrientes de que se nutren los de los partidos tradicionales y son, en su mayoría, jóvenes y no tan jóvenes, con cierto grado de formación, acostumbrados a no dejarse intimidar por factores externos.
Así que el simple hacho de conocer que los políticos tradicionales apostaban por la candidatura de Maestre, ha constituido un hándicap no sólo para la candidata, sino también para la corriente que representa y por ende, ha acarreado un fortalecimiento para las posiciones de Pablo Iglesias y los suyos, que se ha visto consolidado, además, con el triunfo de Teresa Rodríguez, en Andalucía.
Queda pues claro, que cuando se trata de Podemos, de nada sirven las coacciones ni los escándalos orquestados desde las instituciones de poder, probablemente  porque el mensaje vertido por el Partido morado, ha conseguido implantar en la gente que lo apoya otro modo bien diferente de entender la política, que ha encontrado en la agresividad de lo cotidiano, un medio para ejercer presión sobre los gobernantes empeñados en hacer de la austeridad de los pueblos, su catecismo.
Contra la ira inoculada en la sociedad, a base de aluviones de información negativa, la paciencia se convierte en una impagable virtud que termina por conceder la victoria a los que esperan inalterables, que pase el tiempo.
El triunfo de Espinar en Madrid, representa un jarro de agua helada sobre las cabezas de sus detractores y llena de esperanza a todos los que aún son capaces de creer en la libertad de elección, por encima de los intereses materiales que mueven al mundo moderno.

Queda claro que no van a poder manejar a Podemos. 

jueves, 10 de noviembre de 2016

Adaptando criterios


Con la  resaca del triunfo de Trump presente en todos los ámbitos de la vida, los medios nacionales y extranjeros, incluidos los norteamericanos, dan por sentado que habrá que amoldarse a lo que sobrevenga, ahora que el país más poderoso del mundo depende de un excéntrico sin experiencia y auguran una etapa de incertidumbre en la que no se puede aventurar cuáles serán las primeras medidas que aplicará la Casa Blanca, cuando cambie de dueño.
Europa también trata de recuperarse del sobresalto que ha supuesto la derrota de Clinton, más afín a los intereses globales que mueven este mundo en el que todos vivimos y felicita, sin demasiado entusiasmo al vencedor, rezando para que se mantengan los acuerdos entre ambos Continentes.
Sólo Putin, al que Trump ha elogiado en numerosas ocasiones, lanza un mensaje en pos de un acercamiento entre las dos potencias, tradicionalmente enemigas, buscando quizá una aproximación que le estaba siendo imposible conseguir con Obama, fundamentalmente por las discrepancias al tratar el asunto de Siria.
Volviendo a la actualidad del país, Bruselas no ha tardado en exigir al nuevo Gobierno Rajoy que ponga en práctica una batería de recortes que quedaron pendientes en su anterior legislatura, confiando en que la sumisión demostrada por el líder del PP, continuará dando los apetecidos frutos que convienen a los poderosos europeos, para oprobio de los ciudadanos que vivimos aquí y que ya hemos pagado con creces, los efectos adversos de la crisis.
Pero mientras no se aprueben los presupuestos no hay nada que se pueda hacer y por eso andan los conservadores intentando por todos los medios recabar los apoyos de quiénes propiciaron la Investidura, hace sólo unos días y que  se encuentran divididos en su manera de afrontar este tema, o al menos eso dice Hernando, que en principio, ha negado que el PSOE vaya a votar a favor, aunque poco o ningún valor, tiene para nosotros su palabra.
Así que la pelota se encuentra en el campo de Rajoy y Rivera, que por supuesto no dudarán en ejercer presión sobre los socialistas, ahora que saben que se rinden con facilidad cuando se les amenaza con la convocatoria de nuevas elecciones y que capitaneados por una Gestora que depende directamente de los deseo de Susana Díaz, bien podría volver a apelar a nuevas necesidades relacionadas con ese patriotismo, que tan poco convence a la izquierda.
En previsión de males mayores, el PP ha comenzado una maniobra de acercamiento al PNV, al que le unen afinidades ideológicas y viejos acuerdos y aunque los vascos ya han manifestado en muchas ocasiones que no es fácil entenderse con Rajoy, todo dependerá de lo que se les ofrezca a cambio de un apoyo que en estos momentos, resulta ser urgente.
Y en esas estamos, con un ojo puesto en el Parlamento y otro en Norteamérica y esperando con idéntica expectación las reacciones de Trump y nuestro Presidente, que no ha tardado en manifestar al recién elegido su voluntad de seguir manteniendo las alianzas existentes, aunque no se sabe muy bien si Trump nos considera también a nosotros latinos y por tanto, portadores de desgracias para el bienestar de los ciudadanos a los que ahora dirige.
Yo creo que al final, se entenderán, más que nada porque pertenecen a un mismo tronco ideológico y también porque en el fondo comparten muchas opiniones, aunque en España no sea políticamente correcto decirlo.
La dependencia del mundo occidental de lo que pase en Estados Unidos, resulta indiscutible y por tanto, es seguro que Rajoy no se atreverá nunca a contradecir las opiniones de los que considera sus ídolos.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Sin aliento


Con la respiración contenida, el mundo recibe la noticia del triunfo de Trump en las elecciones norteamericanas, sin haber procesado aún cómo ha sido posible la indiscutible derrota de un personaje como la demócrata Hilary Clinton, que en principio, partía como vencedora, en todas y cada una de las encuestas.
En una de las noches más reñidas de cuántas recordamos los que tenemos ya unos años, las veleidades de los electores estadounidenses  han conseguido mantenernos despiertos hasta altas horas de la madrugada, atónitos ante los resultados que iban certificando la inesperada victoria de este carismático líder, detractor de todo aquello que se aparte de los más rancios valores que identifican a la América profunda.
Clinton, que ha quemado seguramente la última oportunidad que tenía para llegar a la Presidencia y que no ha concedido tregua a su oponente, en todo el tiempo que ha durado la farragosa Campaña, no contaba probablemente con la participación masiva de un voto fundamentalmente blanco que ha permanecido oculto, hasta el mismo día de los comicios y que le ha arrebatado cualquier posibilidad de proclamarse vencedora, a pesar de ser apoyada por casi todos los colectivos más desfavorecidos del país, como negros, hispanos y la mayoría de las mujeres.
Precisamente el hecho de ser mujer, posiblemente haya representado para esta candidata un auténtico hándicap, pues la falsa moral que aún impera en muchos lugares recónditos de USA, no permite a esta Nación estar preparada para ser gobernada por una mujer, por espléndido que sea su currículo.
El panorama que se abre, a partir de esta elección, para el mundo resulta ser innegablemente incierto, pues de cumplir escrupulosamente todas las propuestas expresadas en su programa, durante la Campaña electoral, las directrices seguidas en asuntos tan delicados como la guerra de Siria, podrían cambiar radicalmente, recrudeciendo aún más el conflicto.
Intenciones como la de levantar un muro en la frontera con México, el racismo declarado en los discursos contra negros o hispanos y las acusaciones de acoso sexual que se han producido contra Trump y que ponen en entredicho su opinión sobre las mujeres, se convierten ahora en auténticas y temibles amenazas que, de cumplirse, podrían perjudicar seriamente a un gran número de colectivos, a nivel mundial.
Su aguerrida defensa de la Patria, su americanismo recalcitrante y la opinión ofrecida ante millones de ciudadanos en todos sus mítines, preocupan y mucho a una comunidad internacional, que no da crédito a lo que acaba de suceder ante sus ojos y que ha empezado a reaccionar negativamente, en el plano económico, de manera inmediata.
De que a Trump se le permita o no llevar a cabo sus propuestas, dependerá a partir de este momento, que las relaciones con Europa continúen o no siendo fluidas y también que consiga o no, mantener la armonía con sus vecinos de Hispanoamérica.
Un mar de dudas, se abre hoy en todos los rincones de la tierra y este triunfo de la derecha más  recalcitrante en el país más importante del mundo, empequeñece aún más a los demás, sin que desgraciadamente y por su situación, puedan arbitrar una respuesta.
Meditar lo que ha pasado en este momento histórico, analizar detalladamente cómo han ocurrido las cosas  y sobre todo por qué, se convierte para todos nosotros en una obligación inaplazable, ante el temor de que hechos como éste puedan repetirse en otros lugares, haciendo al mundo retroceder hasta épocas que creíamos haber superado.
Cuando pase el asombro y la maquinaria del poder norteamericano eche a andar, ya se irá viendo cuál es la verdadera magnitud de este suceso. También en Estados Unidos queda mucho camino por recorrer y cuatro años para arrepentirse o no, de haber tomado una decisión como ésta.



martes, 8 de noviembre de 2016

En picado


La herida del partido  socialista no deja de sangrar y a los resultados de las encuestas que le pronostican una estrepitosa caída en intención de voto, habrá que añadir las diligencias abiertas por un juez de Madrid, contra los principales cargos de la Gestora y la Presidenta andaluza Susana Díaz, por supuestas coacciones sobre los diputados que decidieron votar no en la sesión de investidura y que finalmente se negaron unirse a la abstención que ha dado el poder al PP y ha colocado a Mariano Rajoy como Presidente.
Sin que se sepa aún de dónde ha partido esta acción y con líderes como Miguel Iceta u Odón Elorza exigiendo a la Gestora la convocatoria inmediata del Congreso, la labor de esta Ejecutiva en funciones, que quizá contaba con protagonizar un periodo tranquilo que le permitiera recomponer el destrozo que ellos mismos se arriesgaron a provocar, se convierte en una especie de bomba a punto de estallar en la cara a una vieja guardia socialista, demasiado acostumbrada a que sus órdenes fueran sumisamente acatadas y que no contaban con una contestación tan exagerada, por parte del ala más joven de su Partido.
 Todos somos conscientes, por lo que hemos vivido en los últimos tiempos, que la intención de la Gestora sería la de evitar la convocatoria que se le pide, al menos hasta que Susana Díaz considere que se dan todas las condiciones para empezar a liderar el PSOE, pero la deriva que han tomado los acontecimientos y la necesidad urgente de que en el Parlamento haya una cara que represente los intereses de todos los socialistas, cambia radicalmente las previsiones hechas con anterioridad, azuzando a Fernández a tomar alguna decisión que contente, al menos en parte, su militancia y a los disidentes.
Verdad es que propiciar ahora unas primarias, a las que seguramente Pedro Sánchez concurriría, no conviene en absoluto a las esperanzas de la Presidenta andaluza, a la que apoyan los barones del Partido y que al defenestrado Secretario General, también podrían salirle otros competidores de peso, como Borrell o el propio Iceta, que complicaran aún más, si cabe, el enmarañado panorama que viven los socialistas, bajo la atenta mirada del Parlamento.
Pero también es cierto que a Rajoy le sería mucho más difícil llevar a cabo sus pretendidos planes de chantaje, si quién llegara liderar el PSOE procediera directamente del grupo que se negó en redondo a concederle la abstención y que por lo tanto, estaría dispuesto a hacerle frente de otro modo, aún temiendo también, la convocatoria de nuevas elecciones.
Y mientras el PSOE va tocando fondo, empujado al abismo por la mano de sus propios fantasmas, la legislatura se pone en marcha, con el beneplácito de la derecha al completo, hasta el punto de que ya existen voces, como la de Esperanza Aguirre, que empiezan a hablar de la necesidad de una fusión entre PP y Ciudadanos, para que resulte mucho más sencillo aprobar según qué tipo de acuerdos.
Ojala y esa unidad aparentemente apacible entre los conservadores pudiera conseguirse también en la izquierda y hubiera algún modo de combatir a ese frente común que con tanta facilidad han logrado Rajoy y Rivera.
Si se atendiera sólo a los ideales, seguramente, esto sería posible, pero cuando entran en juego intereses de poder y liderazgo, viejos privilegios y trenes de vida de naturaleza casi insultante para los ciudadanos, la belleza de los pensamientos queda contaminada sin remedio, por la dinámica de ambición desmedida.

Así que auguramos larga vida a la legislatura que empieza.