miércoles, 29 de julio de 2015

La recta final


Tras un año trepidante de noticias, en el que hemos compartido a diario las múltiples sorpresas que nos deparaba el momento histórico que hemos estado viviendo, llega la hora del reposo y la reflexión que a todos nos corresponde por derecho y que suele llevarnos lejos de nuestra residencia habitual para conocer nuevos paisajes y tratar a otras gentes.
No creáis  que no me cuesta abandonar temporalmente la afición de escribir, a la que tengo querencia prácticamente desde la infancia o apartar la mirada del mundo de la actualidad, precisamente cuando se está poniendo interesante esta precampaña electoral, que augura un torrente de novedades que a todos nos interesan, pero la necesidad perentoria de abstraerse de vez en cuando y la incomparable felicidad de compartir experiencias con los más allegados, se impone periódicamente y ayuda a sobreponerse de las graves dificultades que atravesamos.
Quisiera, de nuevo, agradecer la paciencia que demostráis cuando seguís todos los días estas líneas salidas del corazón que lanzo al ancho mundo que me proporciona este medio y sobre todo, el aliento que me ofrecéis, demostrándome vuestra fidelidad desde lugares tan diversos.
Ya habréis notado que puede más la víscera que el cerebro y que en el fondo, por seria que quiera ponerme, sigo siendo la misma sentimental que cuando tenía veinte años.
Es por eso, por las personas y sus sentimientos, que procuro poner toda la carne en el asador en cada una de las líneas que escribo, buscando quijotescamente un poco de justicia que alumbre el negro panorama que nos circunda y que no parece tener, a corto plazo, una solución inminente.
Y esa búsqueda, que ha de tener la misma importancia para mí que para quienes reciben el mensaje y lo aceptan, se ha convertido en un motor, que me ayuda sobremanera a no perder la esencia de la ilusión, que aún a mis años, me resulta absolutamente imprescindible.
La nueva etapa que tenemos por delante se presume apasionante y perfecta para redirigir nuestras vidas, participando en un cambio de rumbo obligatorio para mejorar nuestra suerte.
Pero ahora es momento de parar, de hurgar en soledad, cada uno en su propia conciencia, de fortalecerse, de recuperar una buena dosis de alegría y de reinventarse, si cabe, para después volver, como auténticos hombres nuevos.
Queridos amigos, nos vemos en Septiembre.



martes, 28 de julio de 2015

El sustituto


Apea el PP a Alicia Sánchez-Camacho de su lista para las Elecciones Autonómicas Catalanas, sustituyéndola sin ofrecer mayores explicaciones por Xavier García Albiol, conocido como alcalde de Badalona y también por haber sido protagonista de varios episodios que muchos han considerado como xenófobos y que culminaron con la elección del lema  para su última campaña electoral, que no fue otro que “Limpiando Badalona”.
La decisión, que necesariamente ha de tener que ver con el ascenso imparable de Ciudadanos, que en tierras catalanas parece acaparar ahora las preferencias de los llamados españolistas que antes votaban al PP, ofrece sin embargo ciertas dudas por la elección del nuevo candidato, que no parece ser precisamente, el más adecuado para liderar un cambio para mejor, debido  a sus ideas ultramontanas, sobre todo en el campo de una inmigración, muy abultada en Cataluña.
Ese aparente odio ancestral hacia todos los que vengan de fuera, a los que ha llegado a llamar delincuentes, sin ningún rubor, ante los medios de comunicación de media España, convierten a García Albiol, más en un representante de la extrema Derecha, que de un Partido que gusta de declararse centrista y que aboga, al menos en apariencia, por nuevas estrategias que reconduzcan los fracasos recibidos en las urnas.
Puede que al PP le parezca que esta especie de populismo barato que lidera Albiol, atraerá a un electorado perteneciente a las clases medias altas, que muchas veces se han quejado de la intrusión de los inmigrantes en sus ciudades y pueblos, pero la Comunidad catalana en general, se compone de un público numeroso y diverso que por lo que vemos en las encuestas publicadas, más bien  se halla en un momento crucial en el que su preocupación más importante será elegir si quiere o no votar por la Independencia.
Así que esta suerte de rechazo por lo foráneo, no puede hacer otra cosa más que complicar la dura decisión que han de tomar los catalanes en Septiembre, por lo que de seguro, cualquier persona normal con ideología de derechas preferirá mil veces votar a Ciudadanos, que a un candidato del PP, con una complicada historia de presunto racismo.
No es que Alicia Sánchez Camacho haya sido precisamente querida por la mayoría de los catalanes, pero es verdad que, al menos, ha luchado con uñas y dientes en todos los foros por las que considera sus convicciones, enfrentándose en los peores momentos, a los movimientos nacionalistas.
Quizá por eso, ha debido pensar Rajoy, que ya no resultará útil en la próxima campaña y con mucha más celeridad de la que se ha empleado con la multitud de corruptos imputados en los últimos tiempos, la manda a casa sin honor y sin agradecer los servicios prestados a una causa que sin duda, no es otra que la suya misma.
Duro futuro espera a los populares en esta Comunidad con el candidato que hoy eligen y hasta podrían desaparecer de la política catalana, si me apuran, si no dan marcha atrás inmediatamente.
Artur Mas, que tanto ha  discrepado de la opinión del actual Presidente, debe estar frotándose las manos al haber conocido que Albiol será uno de sus próximos oponentes.
En la batalla que se librará en Cataluña el próximo Septiembre, este nuevo Candidato, lo vaticino, tendrá un papel meramente testimonial, frente a las incisivas fuerzas nacionalistas y el ímpetu de la coalición de izquierdas en la que se incluye a Podemos.
Un nuevo error de este Ejecutivo trasnochado y previsible, que evidencia que ya ha dado de sí todo lo que podía, en esto del juego político.


lunes, 27 de julio de 2015

A cara descubierta


Lo peor de todas estas tramas de corrupción que están apareciendo a diario, no está sólo en la cantidad de capitales que se ha sustraído a los españoles a través de ellas, sino en la amarga sensación de que una multitud de nuestros representantes políticos ni siquiera poseían los mínimos valores fundamentales que se necesitan tener, para alcanzar la categoría de persona.
Los comentarios provenientes de las conversaciones telefónicas que estos individuos han venido manteniendo entre ellos, mientras saqueaban las arcas del País, dan una idea de la catadura moral que toda esta suerte de arribistas, sin ideología, sin pundonor y sin vergüenza poseen y no se explica cómo nadie, desde la dirección de sus Partidos, no ha investigado  sobre su antiguo proceder, antes de colocarles en las listas que les permitían acceder a un puesto de responsabilidad, que después utilizaron para un enriquecimiento personal descarado y soez, perjudicando gravemente la  solvencia de todo el Estado.
No hay más que oír atentamente los diálogos que intercambiaban, el tono  siempre rayano en la grosería con que se refieren en ellos a sus “benefactores” y el desprecio que demuestran hacia las obligaciones propias de sus cargos, para comprender inmediatamente que con individuos así, no es de extrañar que hayamos caído en el pozo sin fondo del que tanto trabajo nos está costando salir y que nos ha colocado en una situación de emergencia que debemos, literalmente, a esta mafia encubierta que ha ocupado los sillones de las Instituciones.
En el caso del Partido Popular, que vuelve estos días a enfrentarse a nuevas investigaciones relacionadas con la trama Púnica, parece del todo imposible que todas estas atrocidades hayan venido sucediendo durante más de veinte años, sin que ninguno de los que han formado parte de los gobiernos de José María Áznar y ahora de Mariano Rajoy, se hayan percatado de las actividades de toda esta interminable lista de corruptos, que en muchísimas veces se movían en los círculos más cercanos a la Presidencia, como puede ser el caso de Bárcenas.
Parece evidente que estos círculos de corrupción, cercan cada vez más a la isla aparentemente “impoluta” de los órganos del poder, salpicándolos casi a diario con una sombra cada vez más grande de pura sospecha y que a pesar de alegar constantemente un  total desconocimiento de todos los hechos, la verdad trata de abrirse paso entre unas excusas que empiezan a sonar increíbles y que deterioran aún más, si cabe, la mala imagen que el pueblo tiene ya de estos dirigentes.
El hecho de que todas las investigaciones apunten además, a una financiación ilegal de Campañas Electorales, Congresos y Actos, celebrados en toda España, tampoco ayuda a que los populares consigan convencer de su inocencia a una población que en general, padece directamente los efectos de las medidas tomadas bajo su mandato, para gestionar esta crisis.
La coincidencia de esta serie de Celebraciones, de costo millonario, con la pérdida generalizada de poder adquisitivo que ha sufrido la Sociedad y con la supresión de tantos y tantos derechos sociales de los que disfrutábamos con anterioridad, no pueden, sino generar en nosotros, una profunda repugnancia difícil de olvidar, de cara a próximos Comicios.
Muchas explicaciones tendría que ofrecer el PP para conseguir convencernos de su tan cacareada inocencia, aunque a causa de la mayoría absoluta que consiguió, de momento, se está librando de tener que hacerlo.
La táctica de mirar a otro lado, el hecho de declarar ahora, con las generales encima, su sentimiento de vergüenza, ni cambia el curso de la negra historia que bajo su mandato hemos vivido, ni redime a los estafadores del bien público, ni logra borrar el hecho de que fueron sus militantes más predilectos.
La podredumbre de esta clase de políticos, que se ha instalado entre nosotros con el único objetivo de saquear al País, no nos deja otra alternativa más que la de apartarles a través de las urnas de nuestras vidas, desear que no vuelvan nunca y luchar para que la justicia funcione con dureza, haciéndoles pagar hasta el último de sus delitos y obligándoles a devolver, por supuesto, el inmenso capital que nos robaron, a cara descubierta y mofándose descaradamente de todos y cada uno de nosotros.



domingo, 26 de julio de 2015

Nubes de verano


Si no fuera porque Rajoy y los suyos han decidido no irse de vacaciones, para tratar de llegar a las Elecciones Generales habiendo cumplido, al menos, alguna de las promesas que hicieron antes de llegar al poder, el tedio del verano ya se hubiera adueñado de nosotros, propiciando una relajación total, sobre todo en los asuntos que atañen al campo de la política.
Pero este año no se mueve nadie, sobre todo porque desconfían de que lo que pudieran hacer los demás en su ausencia, bien pudiera restarles un buen puñado de los ansiados votos que, según las encuestas, bailan de un lado a otro sin ninguna lógica natural, pero que son necesarios si se quiere alcanzar el poder, en solitario o en coalición con otros.
Tampoco pueden dormirse en los laureles, pues la actualidad judicial que no cesa, continua desvelando a diario nuevos casos de corrupción o simplemente, ahondando en los viejos, cuyo alcance resulta verdaderamente difícil precisar, pues son telas de araña cuyo radio crece como la espuma, afectando cada vez a más gente.
Toca ahora al ex Presidente de la Comunidad Valenciana, que ayer, negando cuánto se le achacaba, renunció a la Presidencia del PP en su Región, convirtiéndose así en otro de los pesos pesados de la Formación conservadora que abandona el barco, justo cuando más se le necesita.
También la trama púnica sigue ofreciendo nuevos sobresaltos a Rajoy que, no obstante, permanece en el cargo como si las corruptelas de su gente nada tuvieran que ver con sus responsabilidades como número uno del Partido y lo que ha llovido desde que llegó a la Moncloa, le hubiera sucedido a otro Presidente.
 Menos mal que los españoles tomamos nota detallada de lo que acaece  a nuestro alrededor e incluso encontrándonos en destinos vacacionales, andamos pendientes de las noticias, al ser la situación que atravesamos, tan sumamente delicada.
Tenemos muy presente y va a ser muy difícil que lo olvidemos, que el montante manejado en las numerosísimas tramas de corrupción procede directamente de nuestros bolsillos y que con él, se podrían haber remediado con creces, muchos de los males que nos afectan, si quién Preside el Gobierno de la Nación hubiera elegido mejor los representantes de su Partido, en cargos de Instituciones y fundamentalmente, de Ayuntamientos.
Entretanto, Pablo Iglesias sale elegido como candidato a la Presidencia por Podemos, en unas elecciones en las que ha votado muy poca gente, tal vez, porque estamos en plena canícula.
Baja este Partido en las encuestas y sube Ciudadanos como la espuma, demostrando que los españoles, por una mera cuestión de clasismo, confían todavía más en las corbatas, que en las coletas.
Los meses que faltan hasta la campaña son, sin embargo, cruciales, por lo que cuando acabe el Verano y todos retornemos a nuestros lugares de origen, teniendo que volver a enfrentarnos con la crudísima realidad cotidiana, ya veremos qué pasa, a quiénes votamos y si han funcionado o no, las estrategias de los unos y de los otros.





jueves, 23 de julio de 2015

Reformas de urgencia


Remueve el PP el panorama político nacional, promocionando una Reforma de la Ley Electoral que concedería todos los cargos siempre a la lista más votada, aunque sin mencionar  siquiera la posibilidad de las tan ansiadas listas abiertas.
No perdonan los conservadores haber perdido tan amplia parcela de poder, en favor de las coaliciones alcanzadas por otras Fuerzas gracias a los pactos y aunque no tendrán tiempo material, afortunadamente ,para aprobar esta nueva propuesta que hacen, clarifican por dónde pudiera ir el camino, en el caso hipotético y bastante improbable, de que ganaran en las Generales.
Pero la grandeza de la Democracia se funda, en gran parte, en la capacidad de negociación que sean capaces de generar Partidos políticos de distinto signo y que se opone a la consabida tiranía  que suele caracterizar a quiénes obtienen mayorías absolutas.
 Los de Rajoy han vislumbrado en esta reforma que proponen un filón para continuar teniendo peso en la política del país, peso que de ocurrir en las Generales algo parecido a lo acaecido en las Municipales y Autonómicas, podría desinflarse irremediablemente, relegándoles a una posición nada grata para los que ven en el servicio público, una forma de enriquecerse.
Por eso se afanan en sacar adelante cuántas leyes sean posibles, antes de que se les eche encima la campaña electoral, haciendo juegos malabares en estos últimos momentos, por intentar contentar a una Sociedad hastiada de soportar el despotismo de sus dirigentes.
Ocurre sin embargo, que el pueblo español ha conseguido aprender en esta legislatura mucho más que en todas las anteriores y los sucesos que han sobrevenido de la mano de este PP, sordo a sus reclamaciones y proclive a terminar con todos sus derechos, van a ser difíciles de olvidar y no cabe la menor duda, de que lo pagarán en las urnas.
Que obtengan o no mayoría, resulta pues, del todo irrelevante, pues el número de votos que cuenta es siempre el que se obtiene después de haber agotado las vías de pacto, por parte de todos los participantes en los comicios.
Aprobar una reforma Electoral que no contemple la posibilidad de las listas abiertas, que son las que exigen los ciudadanos para poder votar de manera individual a personas concretas, independientemente del Partido al que pertenezcan, constituye hoy por hoy, una temeridad que no va a ser en absoluto apoyada por ninguna de las otras Fuerzas.
No obstante, resulta inquietante que el PP siga haciendo estas propuestas que sólo a si mismo favorecen y esto puede dar una idea clara de cuáles suelen ser sus pretensiones y en qué lugar quedan para ellos las preferencias de los ciudadanos.
Por suerte, esta ley no puede ser aprobada en esta legislatura y Don Mariano y los suyos habrán de conformarse, por mucho que les duela, con lo que decidamos nosotros el próximo invierno.


miércoles, 22 de julio de 2015

Psicosis de secuestro


La desaparición de tres reporteros españoles en Siria ha hecho saltar todas las alarmas y la preocupación se ha instalado en el País, a la espera de saber con exactitud qué ha sucedido desde la última vez que fueron vistos, aunque la falta de noticias hace presagiar que pudiera, como en otras ocasiones, tratarse de un secuestro.
La situación de la zona donde se encontraban los tres profesionales se halla en plena ebullición, tras varios años de  guerra y las últimas ejecuciones de profesionales de todo el mundo, a manos de islamistas radicales, aumentan la inquietud por lo que pueda suceder a estos periodistas.
Sin embargo, no hay certeza alguna de que haya podido producirse un secuestro y no hay que olvidar que en un país azotado por continuos enfrentamientos, resulta fácil que se pierda el contacto con el exterior, sobre todo si se van persiguiendo determinadas noticias.
Todos los corresponsales de guerra que se deciden a intervenir profesionalmente en algún punto caliente saben que asumen riesgos extremos y por ello, suelen encontrarse psicológicamente preparados para afrontar cualquier eventualidad que pudiera surgirles en el cumplimiento de sus funciones.
Lo que distingue a este momento de otros, es el hecho de que Occidente se esté encargando a diario de alimentar una neurosis colectiva contra todo lo que rezume tintes de islamismo y también que los grupos radicales, que podríamos considerar pequeños en relación a la cantidad de gente que practica la religión de Mahoma, han teñido sus acciones de una exagerada violencia, absolutamente imperdonables para nuestra cultura, en pleno siglo XXI.
Hemos asumido por ello un terror patológico a los árabes que resultaría difícil de explicar, si nos parásemos a pensar profundamente la injusticia que cometemos.
Debe quedar claro fundamentalmente que no solo todos los árabes no son terroristas, sino que además, la mayoría de ellos, repudian la vileza de las acciones que unos pocos exaltados que practican su misma religión cometen, pero además, tampoco debemos olvidar que este tipo de atrocidades que a todos nos escandalizan, han sido también una constante que se ha venido dando en cada uno de los conflictos bélicos ocurridos, en cualquier parte de este mundo nuestro.
Podríamos recordar, sin tener que mirar demasiado atrás, los genocidios que se cometieron en la guerra de los Balcanes, en pleno corazón de Europa y no por ello se ha demonizado en ningún momento a serbios croatas o macedonios, de la manera que se está haciendo con los musulmanes.
La desaparición de los reporteros españoles, que habrá de ser investigada para que se aclare la verdad de los hechos, es una prueba más de esta psicosis irreprimible que nos asalta y nos mantiene en vilo, probablemente sustentada en la teoría del terror, a la que tantas veces recurren los que nos gobiernan.
Es pronto pues, para aventurar suposiciones y no queda más remedio que dejar pasar un poco de tiempo, mientras los responsables de exteriores ponen en funcionamiento toda la maquinaria de que disponen, para cuando suceden casos como éste.
Ahora está exclusivamente en sus manos hacer un buen trabajo y conseguir, a la mayor brevedad posible, que estas personas regresen a casa. 


martes, 21 de julio de 2015

Una coalición decisiva


Accede Podemos a formar parte de una coalición de izquierdas, de cara a las Elecciones catalanas, poniendo en serios apuros las ínfulas independentistas de Mas y quiénes le siguen, a la vista de los buenos resultados que se prevén allí, para la Formación de Pablo Iglesias.
Esta unión temporal, que por los que la forman termina de aclarar la tendencia política de Podemos, supone para muchos un avance que bien pudiera extenderse al resto del País, si se negocia con cabeza, de cara a las  Generales.
Pero de momento, la campaña catalana se ha convertido en el foco de la noticia, al haberlas convertido el actual President en un plebiscito para decidir si se quiere o no la independencia, por lo que la irrupción de esta coalición de izquierdas podría ser la llave para que la balanza se decante hacia uno u otro lado, aunque Iglesias ya ha aclarado que su Partido es favorable a que se celebre un Referendum.
Hace apenas un año, Mas y Junqueras se encontraban absolutamente convencidos de que el triunfo de la corriente independentista obtendría un aplastante triunfo, pero los resultados de las municipales en Cataluña se han encargado de hacerles ver con claridad meridiana que quedan muchas batallas por librar para conseguir el fin apetecido.
La entrada en política de organizaciones ciudadanas y muy particularmente en Cataluña de la que lidera Ada Colau, ha conseguido cambiar radicalmente la intención de voto de los catalanes, seguramente por comprender que padecen en carne propia todas las consecuencias derivadas de la crisis y que los recortes han llegado, precisamente, de la mano de quién con más ardor reclama ahora la independencia.
Es verdad que Mas sigue contando con el voto de los catalanistas convencidos, sobre todo de los que provienen de la alta burguesía catalana, pero ni él, ni Oriol Junqueras han sabido canalizar, en su batalla por conseguir la independencia, el numeroso voto de una juventud, cuya opinión se acerca mucho más a los principios y las propuestas de los nuevos partidos.
Podría decirse que la batalla se librará en Cataluña, justamente entre viejos y jóvenes y que puede que la clave esté en sopesar qué cosas pueden esperar para más adelante y cuáles resultan acuciantes de ser resueltas, como ocurre en el caso del paro o la restitución de los derechos sociales a los que  han tenido que renunciar, obligados por las políticas llevadas a cabo por los actuales gobernantes.
Ni PSOE ni PP, tendrán la menor incidencia en el resultado de las elecciones Autonómicas, pues los dos, por razones bien distintas, han quedado prácticamente apartados del poder y también porque ambos fueron contrarios a la celebración del pasado Referendum.
Así que la coalición de izquierdas, queda ahora a la cabeza de quiénes defienden que es razonable otorgar el derecho a decidir, pero que la gravedad de la situación impone como prioritaria la resolución de otras cuestiones, aparcando la consulta hasta que se consiga una reforma constitucional, que la convierta en legal, de hecho.
Mucho y profundamente tendrán que pensar los catalanes antes de acudir a las urnas y como siempre, será su decisión  la que ponga la nota final a este conflicto, que se me antoja menos vivo en los últimos tiempos.
Para Mas, perder sería el final de su extraña carrera, al haberlo apostado todo a una carta y haber considerado nimio lo demás, incumpliendo muchas de sus obligaciones.
Ganar, consolidaría aún más si cabe a Pablo Iglesias como líder indiscutible en el País y con la inestimable baza  de haber conquistado, también, al dificilísimo electorado de Cataluña.
No se podría decir cuál de los dos se juega más. Habrá que verlo en los próximos meses.