miércoles, 3 de septiembre de 2014

Alcaldes a medida


Tras oír la declaración del Ministro Montoro y habiendo comprobado que el Partido Popular  es  incapaz de medir  con el mismo rasero el caso de Pujol y cualquiera en el que los implicados sean miembros de su propia familia política, no hay más remedio que llegar a la conclusión de que la poca fiabilidad que quedaba a los correligionarios de Rajoy ha quedado definitivamente muerta y que no se puede dar tregua al esfuerzo por conseguir que abandonen el poder cuanto antes.
Está claro que no será fácil conseguirlo, si se tiene en cuenta que abusando de la mayoría absoluta que obtuvieron en las últimas elecciones generales, no hacen otra cosa que aprobar Reales Decretos y leyes que aseguren su eternización en los cargos de mayor responsabilidad del Estado, intentando además, que los españoles crean a pies juntillas las rocambolescas teorías que urden a tal fin, dando por hecho que la inteligencia de los ciudadanos ha de estar necesariamente, muy por debajo de la suya.
La pretensión de que los alcaldes sean elegidos atendiendo a la lista más votada, aunque evitando en todo momento que dichas listas sean, por fin, abiertas, viene a corroborar  que el miedo a perder el timón de grandes ciudades que tradicionalmente han sido granero de votos para el PP, como Madrid o Valencia, se ha instalado en el mismo corazón de Génova, sobre todo desde que Podemos avanza con fuerza, poniendo en peligro incluso el segundo puesto del PSOE y la elecciones municipales pudieran convertirse en la sentencia por la que el pueblo condenara al ostracismo a un bipartidismo que se ha corrompido hasta la misma médula y que ha hecho de la vida política un esperpento irreconocible, en cualquier Democracia moderna.
Poco importa que el PP haya venido defendiendo la Ley de Hont  con uñas y dientes desde su propia creación, ni que se haya beneficiado descaradamente de las rentas que esta manera de elegir representantes le ha regalado hasta este momento. La avaricia por perpetuarse en el poder es la única premisa que mueve los corazones de estos liberales al servicio del capital y la primera razón que aprenden, en cuanto son incluidos, como candidatos, en alguna lista.
No cuentan, claro, con que ni los ciudadanos de Madrid o Valencia, ni todos los que habitan en pueblos y ciudades del país, han tenido casi tres años para valorar seriamente las consecuencias de su gestión y que cuando llegue la hora de acudir a las urnas lo harán, en conciencia, sin que pueda afectar para nada la manera de elegir los alcaldes y mucho el recuerdo de las vicisitudes y tragedias sufridas en carne propia, durante el tiempo en que ha estado gobernando el PP.
Dudar  que la iniciativa de los electores será libre, constituye, en sí mismo, una imperdonable ofensa para quienes considerándonos adultos y capaces de discernir por nosotros mismos, somos tratados por nuestros gobernantes, como niños de pecho.
Y la vileza de intentar manipular un imperfectísimo sistema de elección, que ha de ser necesariamente cambiado, pero hacia otras directrices, supone una prueba flagrante de que Rajoy jamás pone por delante las aspiraciones de su pueblo, sobre todo si chocan frontalmente con su ambición de seguir siendo Presidente, a ser posible con una nueva mayoría absoluta, que le asegure de nuevo, no tener ningún tipo de oposición.
El sabe bien que ésta es la forma de hacer y deshacer cuánto quiera, sin tener que contar con nadie.
A nosotros nos corresponde demostrarle que no es esa la clase de Presidente que queremos, recordándole a la vez, que la Democracia es el gobierno de las mayorías, pero no la tiranía de quiénes   las obtiene.



martes, 2 de septiembre de 2014

Las cifras de la verdad


Los datos del paro hechos públicos hoy, contradicen radicalmente las ínfulas triunfalistas de Rajoy, demostrando que la verdad siempre acaba por ser conocida, colocando a cuál en el lugar exacto que le corresponde y sin que sirvan de nada los subterfugios empleados, de la índole que sean, para tratar de ocultarla.
Ya presagiábamos hace unos meses que los brotes verdes a que hacía referencia el PP y esos miles de puestos de trabajo de ínfima calidad que presumían haber creado, gracias a su gestión política, eran un espejismo creado por la llegada del Verano y la consecuencia lógica de un aumento de las prácticas turísticas en nuestro país y del periodo de rebajas en el comercio.
Naturalmente, el pronóstico se ha cumplido y sólo un día después de la aparición de Rajoy en un mitin en el que su delirio  se materializó en todo el contenido de un discurso en el que se alardeaba de que los brotes verdes se habían ya convertido en raíces profundas, la cruda realidad que nos vemos forzados a soportar todos los españoles se ha aparecido ante sus ojos, en forma de un aumento del desempleo, echando por tierra cualquier presunción que tuviera en mente y frustrando sus planes para las próximas elecciones municipales, gane o no la lucha que mantiene ahora, por colocar en las alcaldías al candidato de la lista más votada.
No han entendido en el PP que con los ciudadanos no se juega y que el engaño continuado y la contumacia al hacer un tipo de política que perjudique a las mayorías y reste bienestar social, acaba teniendo siempre un coste electoral, al menos mientras seamos libres para expresar nuestra opinión, cada vez que se nos consulta.
Tampoco parecen haberse dado cuenta de que su estancia en el poder depende precisamente de la fuerza de esos votos y que el tiempo que permanezcan al supuesto servicio de la Nación va en relación directa a la complacencia que demuestre el pueblo soberano con su gestión, que en este caso, no ha podido ser más desastrosa.
No ayuda nada un incumplimiento flagrante de promesas electorales, ni ir asfixiando poco a poco a las familias que conforman este País, con recortes que les han llevado directamente hasta los brazos de la más estricta miseria, ni el hecho de encontrase en una situación de tal desamparo, que sería propia de un territorio tercermundista que en el caso de España, creímos haber abandonado, afortunadamente, hace ya mucho tiempo.
Tener además blandiendo sobre la cabeza la espada de los innumerables casos de corrupción en los que se han visto implicados los miembros del Partido y muy concretamente aquel, en el que Bárcenas señala con su dedo a la mismísima cabeza de la cúpula dirigente de Génova, se convierte inevitablemente en un hándicap añadido para que a los españoles se les pase por la cabeza volver a votar al PP, ni por supuesto,  creer una sola de sus palabras.
Los ciudadanos de este país, nos hemos visto por otra parte, obligados a ejercer la única oposición real que el Partido Popular ha tenido, desde que llegara al poder en Noviembre de 2012. Un PSOE envilecido por la conducta de un puñado de nefastos dirigentes y una derechización absoluta de esta Formación, se han encargado de otorgarnos esa enorme responsabilidad, que hemos tenido que asumir, como una cuestión de mera supervivencia.
Y como en esto de la política, no hay como empezar a practicar para aprender deprisa la lección de que casi siempre se juega con cartas marcadas, la experiencia acumulada en las calles durante todo este tiempo, nos ha servido, sin la menor duda, para tener muy claro que solo podremos tener aquello que seamos capaces de conseguir por nuestros propios medios, sin dar más oportunidades a meros charlatanes de feria que únicamente persiguen aumentar su patrimonio personal, casi siempre en perjuicio de la espalda de los trabajadores.
Es por eso, que nos molesta profundamente cuando se acusa a Formaciones como Podemos, desde las instancias del poder, de populismo, ya que todo lo que tiene que ver con el pueblo es lo que sentimos como propio, lo que nos duele y lo que realmente ahora nos interesa, pues no es populismo relatar cronológicamente la situación real que ha estado viviendo el País durante esta larguísima crisis, ni las historias humanas que todos hemos conocido a nuestro alrededor, sin que ninguno de estos pseudo políticos haya hecho absolutamente nada por evitarlas.
Esta negra cronología, triste, luctuosa e inaceptable, no es otra cosa que nuestra realidad, la de todos nosotros, que además de electores, somos fundamentalmente, personas y que vivimos y respiramos, precisamente, en las desastrosas condiciones que nos han regalado nuestros políticos.
Quizá por eso, aguardamos nuestro momento, resguardados de los discursos de macroeconomía triunfalista con que nos obsequian nuestro Presidente y los suyos, cada vez que aparecen, en unos medios, casi siempre inclinados a ser vasallos de quienes sostienen el cetro del poder, sin respetar el principio de fidelidad a la verdad al que se deben, como informadores que se dicen.
Tengan por seguro que cuando llegue la ocasión, aquí gobernará quienes nosotros decidamos. Ese sí que es un principio absolutamente inamovible, en cualquier Democracia que se precie.






lunes, 1 de septiembre de 2014

De vuelta


Un Septiembre de calor reventón nos recibe a la vuelta de las vacaciones como si se fuera a reiniciar el verano y añade un punto de sorpresa a las rocambolescas historias que rodean a la vida de los españoles, a quienes las noticias no permiten recuperar resuello, ni siquiera en el tiempo que en principio, habíamos destinado al ocio y a una merecida tranquilidad que nos corresponde en buena ley, después de tanto sobresalto.
Ha sido este agosto, además de inusual en su climatología, profuso en sucesos de toda índole, incluso en cuestiones políticas, como si la carrera contra reloj  por las elecciones municipales se hubiera anticipado de manera precipitada y todas la Formaciones que pretenderán obtener una parcela de poder a través de ellas, se encontraran ya en el punto de salida, completamente pertrechadas para la intención de llegar primeras a la meta.
El caso Pujol continua acaparando portadas sin permitir que el paso de los días reste un ápice de interés sobre los entresijos que encierra, lo que contribuye cada vez con más fuerza a que el Referendum de Artur Mas pierda cualquier posibilidad que tuviera, no ya en las altas instancias judiciales, sino en el corazón de una gran parte de los catalanes, que son en definitiva, quienes al fin y a la postre, interesan.
Por su parte, Rajoy ha debido emplear su periodo vacacional en intentar cimentar de la mejor manera posible su teoría del triunfalismo que sigue sin convencer en absoluto al pueblo español, pero que parece gustar a Merkel, como ha dejado claro en la visita que hizo a nuestro país el pasado mes y en la que fue recibida por los ciudadanos con cajas destempladas, dada la fama de la que goza entre nosotros.
Ello ha bastado a nuestro Presidente, su más fiel servidor, para sacar pecho en su primera aparición televisiva y presumir sin recato de lo bien que lo ha hecho para salvar a la Patria del negro porvenir que sin su llegada providencial le aguardaba, por supuesto sin mencionar la herencia que va dejando en su camino y que cuenta con seis millones de parados y una pérdida casi total de todos los derechos laborales y sociales  que  disfrutábamos antes de que tomara el poder y que ahora se han ido por la alcantarilla que todas sus reformas y recortes nos han traído, gracias y solo gracias, a esa gestión de la que tanto alardea, con la esperanza de no perder un solo voto.
Pero es que Podemos avanza imparable en la carrera y está a punto de desbancar al PSOE como segunda fuerza política, según auguran las encuestas celebradas sobre la intención de voto de los españoles, sin que por el momento, estén funcionando ninguna de las estrategias de difamación que sobre el Partido de Pablo Iglesias urden a diario los representantes del bipartidismo y que están consiguiendo justamente el efecto contrario al que se pretendía, logrando que se instale casi sin hacer nada, en un lugar preferente del panorama político del país.
Cómo no, los innumerables casos de corrupción en los tribunales continúan sumando información y presuntos culpables a los que ya existían como tales y si los jueces no pierden el norte y son capaces de salir airosos de las innumerables presiones externas que probablemente están recibiendo, pronto llegará el momento de que un incontable desfile de facinerosos delincuentes financieros empiece a desfilar por los juzgados para, con un poco de suerte, ser condenados a pagar su inaceptable y cuantiosa deuda con una sociedad incapaz de perdonar sus delitos.
Sin embargo, la mejor noticia que nos ha traído Agosto, ha sido sin duda el inesperado reencuentro de Estela Carlotto, una de las más prestigiosas abuelas de Plaza de Mayo, en Argentina, con un nieto que le arrebató la dictadura hace casi cuarenta años y que tras someterse voluntariamente a las pruebas de ADN, ha conseguido contactar con esta luchadora, ofreciéndole la mejor recompensa posible a unos años de esfuerzo, que sólo quienes han buscado alguna vez el rastro de un desaparecido conocen y que no deja de ser la mayor penitencia de cuántas puede alguien soportar, cuando se trata de seres queridos.
La alegría de esta abuela ejemplar, naturalmente, oscurece toda la importancia que hayan podido tener otros asuntos que con toda seguridad, habrán de tener solución en un futuro y nos enseña que por muy mal que estén las cosas, nunca, jamás, hay que perder la esperanza.

Con esta idea, retomo la voluntad de escribir tras el descanso estival y así os lo digo, para que conste, en este primer día de Septiembre.

miércoles, 30 de julio de 2014

Un alto en el duro camino


Llega la hora del descanso estival, tras un año marcado por un ritmo frenético de noticias, sobre las que he intentado en todo momento informar desde un punto de vista objetivo, pero con la autoridad que da emitir la opinión personal, cuando se habla de cosas que a todos nos afectan.
Han sido doce meses difíciles para todos nosotros y muchas veces ha costado trabajo decidir sobre qué escribir, aunque al final, parece que he conseguido sacar adelante esta deliciosa rutina y vosotros me habéis premiado con vuestra atención, devolviéndome la alegría de saber que el esfuerzo se ve correspondido con la fidelidad de gente que se asoma a esta humilde ventana, prácticamente desde todo el mundo.
Un agradecimiento especial, a todos aquellos lectores que me siguen desde determinadas zonas de conflicto, como es el caso de Ucrania por ejemplo, y también a los que se arriesgan entrando en la red estando en sus países prohibidos hacerlo. Su fidelidad diaria y la satisfacción de saber que en cierta medida, puedo ayudarles a estar informados de lo que ocurre en España, con total libertad, representan para mí un motor que no me permite parar y una fuente de inspiración en este oficio de hilar palabras, que tanto me gusta y aprecio.
Vamos ahora a descansar los unos y los otros, dejando un tiempo para reflexionar sobre todas las cosas sobre las que hemos hablado este año y sin olvidarnos del vínculo que nos une y que volveremos a reactivar en Septiembre.
Os pido que me esperéis y que no desfallezcáis  en el intento de conservar la esperanza en que la vida cambiará, para mejor, siempre ayudada por el esfuerzo común que nos permita al fin, conseguirlo.
Las noticias, que seguirán llegando también en mi ausencia, os pido que las interpretéis como os dicte el corazón y que os permitáis, porque podéis, el derecho de hacerlo en total libertad, sin que nadie pueda influir en vuestro pensamiento.
A la vuelta, con el ánimo renovado, quizá podríamos comentarlas como un tema global, que  sería el tema central del primero de mis artículos.
No os digo más, descansad, disfrutad, vivid el momento y nunca dejéis que la desesperación os pueda. Es una orden que no admite ninguna discusión.



martes, 29 de julio de 2014

Las cifras del escándalo


Aunque todavía no hay un cálculo exacto de la fortuna que poseen los Pujol, la cifra que se baraja podría escandalizar al más escéptico de los lectores, sobre todo si se tiene en cuenta los puestos de trabajo que podrían haberse creado con ella y las necesidades que se podrían haber remediado, estando el País como está.
Estos fraudes, en los que se habla de miles de millones de euros, como si se tratara de céntimos y que se han convertido en una cosa habitual, de esas que se leen en los periódicos todos los días, ya ni siquiera consiguen asombrar a la mayoría de los ciudadanos, aunque inciden de manera absolutamente desfavorable, en la imagen que tienen de toda la clase política.
Estamos hartos de que se nos intente convencer de que los políticos corruptos son una minoría, mientras las noticias diarias se encargan de contradecir tal afirmación con la contundencia de la verdad rotunda y ya ni siquiera es posible hacer distinciones entre Partidos, en cuanto a estas prácticas ilícitas, pues todos ellos tienen en sus filas  innumerables casos, cada cual más espeluznante y que enturbian irremediablemente, el presente y el futuro de la credibilidad que ofrecen.
Lo que vivimos y lo que nos duele cada vez que se nos descubre la total desvergüenza con que se comportan los políticos es  haber cometido el error irrecuperable de haber puesto alguna vez nuestra confianza en ellos, para después haber sido traicionados y saqueados de manera tan contundente y que mientras se nos exige un permanente sacrificio común para solucionar los problemas económicos por los que todos atravesamos, los fondos, en cantidades astronómicas, continúen siendo desviados hacia paraísos fiscales, con total impunidad, sin que los evasores demuestren ningún signo de preocupación por la situación que dejan tras de sí, ni por las necesidades perentorias que nos toca sufrir, a diario, sin posibilidad de ser resueltas.
No queda después de esto  más que preguntarse si la política de recortes que se nos impone es verdaderamente necesaria o si sería suficiente para salir del abismo, con que todos los corruptos devolvieran las cantidades que han venido defraudando al Estado, dejando las arcas de la Hacienda pública vacías y privando a la sociedad de los derechos sociales que tanto necesita.
Porque si pudiéramos hacer el ejercicio de sumar todas las cantidades que se han esfumado de las instituciones públicas, a manos de estos ladrones de guante blanco que se han multiplicado como una plaga en los últimos tiempos, al menos, se podría devolver y aún sobraría, el dinero que se ha utilizado para rescatar a la Banca, lo cual nos permitiría vivir sin el agobio de vivir bajo la vigilancia europea y poder afrontar el futuro, de manera distinta.
Cuánto nos han robado los políticos, es un misterio cuya respuesta no conoce nadie y la lista de delincuentes fiscales sigue aumentando todos los días, mientras la Justicia les regala la impunidad y la oportunidad de seguir ejerciendo una profesión que ha resultado ser de lo más lucrativa.
Por eso, el hecho de que  Jordi Pujol haya renunciado hoy a los privilegios que disfrutaba como ex Presidente de la Generalitat o el que Jaume Matas haya entrado ayer en la cárcel para cumplir una escuálida condena de nueve meses, ya no nos sirve.
Queremos que nos devuelvan hasta el último euro que nos han robado, que se les aplique una contundente y ejemplar condena y que la paguen, en la misma situación que disfrutan los presos comunes en las Instituciones penitenciarias españolas. Y que no puedan volver a ejercer, jamás, ningún cargo que tenga nada que ver nosotros.



lunes, 28 de julio de 2014

Nubes de verano


Los buenos resultados de la EPA, de los que Mariano Rajoy ha alardeado ante las cámaras de Televisión como si se debieran al éxito de la aplicación de su Reforma Laboral, habrá que atribuirlos a la buena marcha del turismo que todos los años abre el campo laboral español, creando puestos de trabajo que no son más que lo que son, nubes de verano que después se disipan con la llegada del Otoño.
La llamada de las playas que atrae a una buena cantidad de personal extranjero y que trae continuos desplazamientos en el sector nacional con la época de vacaciones, naturalmente provoca una reacción en cadena que empieza por la contratación de personal en hoteles y hostelería y sigue con la de dependientes de comercio, ahora en rebajas, pues es natural que al aumentar el número de personas, se reactive en cierta medida, el consumo.
Porque Rajoy en su intervención ni siquiera hace referencia al tipo de empleo del que se habla y mucho menos, a la remuneración que genera a los nuevos trabajadores, ni tampoco a la duración del contrato que acaban de firmar los nuevos empleados, ni a la duración de la jornada laboral que habrán de cumplir los aludidos y que todos intuimos, será necesariamente larga.
Sin embargo, parece haber llegado la hora de empezar a presumir de objetivos cumplidos, ya que solo faltan unos meses para la celebración de Elecciones Municipales y el PP no puede por menos que intentar una maniobra agresiva de manipulación de los datos, si quiere mejorar la mala previsión de resultados que le adjudican todas las encuestas.
Los casi seis millones de parados pesan como una losa en los resultados de esta legislatura y recuerdan con su presencia el evidente fracaso de la Reforma Laboral con que nos han premiado los populares, por lo que la buena marcha del sector turístico, supone un soplo de aire fresco para las ambiciones futuras de Rajoy y los suyos, aunque todos sepamos que estas cifras que publica la EPA, son desafortunadamente, pasajeras.
Poco o nada habla el PP de la creación de nuevas Industrias que puedan poner al país en el mismo plano laboral que otros países emergentes y ni siquiera se sugiere en el discurso qué se piensa hacer como sustitutivo del empleo que generaba el sector de la construcción, cuya burbuja provocó en parte la crisis que actualmente padecemos y que no tiene visos de ser remediada, si no se aborda la aventura de abrirse a otros campos más acordes con los tiempos que corren, por ejemplo el de la tecnología o la ciencia.
Pero mientras otras naciones más avispadas se dedican a invertir fuertemente en estos sectores, en España se manda a los científicos y tecnólogos fuera, obligándoles a esta emigración forzosa por falta de oportunidades para trabajar aquí, en este panorama que ha dejado tras de sí la aprobación del despido libre y una reducción de salarios que coloca, por ejemplo, a un ingeniero, en una categoría salarial similar a la que podría tener un peón en Alemania.
No nos dejemos engañar por las apariencias. Los que acaban de encontrar estos trabajos, siempre temporales, algunos con periodos de prueba de dos meses sin sueldo y con horarios que superan con mucho las ocho horas de trabajo, con toda probabilidad, volverán a engrosar las listas del INEM, en cuanto los turistas regresen a sus casas.
Así que en Otoño volverá a haber tormenta y este espejismo que se nos trata de vender como un repunte de recuperación quedará seguramente eclipsado por otros datos bien distintos en las encuestas de la EPA. Advertirlo antes de que pase, es una obligación.
Creer al PP resulta ya para los españoles, prácticamente imposible.




domingo, 27 de julio de 2014

En la intimidad


La confesión de Jordi Pujol, de haber estado ocultando una abultada cuenta en Suiza durante más de treinta años, según él, procedente de una herencia que le dejó su padre, se produce justo en el momento en el que Artur Mas tiene previsto reunirse con Rajoy para hablar del tema del Referendum, y perjudica claramente todos los intereses de CIU, rompiendo estrepitosamente la mítica imagen que los ciudadanos catalanes tenían de su persona, de una manera providencialmente oportuna, lo cual podría suavizar  el acaloro de la reivindicada Independencia.
Por qué Pujol elige este preciso momento para confesar voluntariamente su delito, ni queda claro en el escrito que presenta, ni puede ser pasado por alto, ya que hace sólo unas semanas, negaba ante las cámaras de televisión cualquier relación familiar con la evasión fiscal en general e incluso apremiaba a la justicia a que les llamara a declarar, para poder al fin, defenderse de las acusaciones que sobre ellos se venían vertiendo, desde hacía demasiado tiempo.
Algunos dicen que todo puede tener que ver con la inminente publicación de El Mundo sobre dichas cuentas y esto podría tener sentido, si los Pujol no constituyeran en Cataluña una familia de poder infinito, cuya impunidad ha venido siendo avalada durante mucho tiempo por el Estado español, al haber necesitado varios Presidentes ,el apoyo de Convergencia para gobernar y ser Pujol el referente más valorado de dicho grupo que ahora lidera Artur Mas, pero que ha seguido rindiendo al ex Presidente, honores de auténtica pleitesía.
Pero si se mira detenidamente lo que está sucediendo  en Cataluña y la evidente tirantez de las relaciones con un Estado español que necesita desesperadamente encontrar una salida para afrontar las reivindicaciones de soberanismo que se le exigen, esta confesión se convierte en una baza de impagable congruencia, si se tiene en cuenta que el enorme mazazo que ella representa para los ciudadanos catalanes, bien podría hacerles reflexionar sobre la honradez de las proposiciones hechas por Convergencia y sobre todo, de la limpieza de miras de los que ahora la lideran y de Mas en concreto.
Y si a esto se suma el acoso mediático del Mundo sobre los Pujol y el hecho de que las informaciones que pudieran aparecer en breve en la prensa, pudieran ir cerrando el círculo de sospecha sobre ellos, quizá una conversación en la intimidad, en catalán por supuesto, de por ejemplo, el ex Presidente Aznar, con el patriarca de los Pujol y alguna jugosa oferta que de momento se nos escapa, podría convenir a ambas partes, si se tratara de intercambiar  amnistía fiscal, por independencia.
Que en cualquier territorio los corruptos establecen como prioridad absoluta su propio bienestar, por encima de cualquier patriotismo o bandera, es un hecho probado y en esta Península nuestra, no iba a ser distinto.
Es más, en los innumerables casos que hemos conocido en los últimos años, en los que se han juzgado y en los que se encuentran en este instante en proceso de serlo, todos y cada uno de los protagonistas de las historias han orientado siempre su defensa a obtener una salida lo más airosa posible para sí mismos, sin importar que la imagen del Partido al que pertenecen o la ideología que supuestamente defienden, queden definitivamente dañadas, llegando incluso a negociar mejoras de condenas, a cambio de tirar de la manta en que estaban envueltos, una parte, o la totalidad de sus compañeros.
 Pujol no va a ser la excepción que confirme la regla y si ha venido ocultando en Andorra durante más de treinta años un capital que, según El Mundo, podría superar en mucho, los seiscientos millones de euros, habrá que suponer que si ha sido descubierto, su deseo será sin duda, tratar de salvaguardar una parte importante de esta fortuna, que tampoco había declarado al fisco catalán, demostrando con esta acción, lo poco o nada que le ha venido importando la buena marcha de su suelo patrio.
Sinceramente, por mucho que a Jordi Puyol le muevan las ínfulas independentistas que Artur Mas ha conseguido instalar en el corazón de una mayoría de catalanes, poder blanquear total o parcialmente su dinero y el de su familia debe importarle en estos momentos infinitamente más, pues debe pensar que más vale continuar siendo español y rico, que catalán independiente y pobre.
Por eso, algo no huele bien en esta repentina confesión, que se ha presentado a los medios como un profundo ataque de arrepentimiento y que no cuadra en nada con la enorme inteligencia que se le atribuye al ex Presidente de los catalanes.
Pero sí que es verdad que su traición daña y de qué manera, mucho más a los intereses de Cataluña que a los de España en general y que le reporta a Mariano Rajoy, un impagable motivo para continuar negándose, apelando a esta razón de peso, a la celebración del Referendum.
Ya veremos lo que sucede en días venideros, pero la proximidad de la reunión entre Mas y Rajoy, que se celebrará el treinta del presente mes, viene ya marcada por la importancia inaplazable de este tema, que sin duda ha aportado al Presidente español una inyección de moral y al catalán, una  incómoda historia que tener que explicar y que hace palidecer, desde luego, todo lo que tenga que ver con sus ansias de independencia.