lunes, 9 de marzo de 2015

La cólera de Aguirre


Tanta amabilidad entre Aguirre y Rajoy nos confundía y ha bastado un día para que se desataran las iras de la ex Presidenta de la Comunidad de Madrid, que no podía aceptar la candidatura que se le ofrecía desde Génova si no era poniendo ella las condiciones, lo que viene a demostrar que realmente no se encuentra a disposición de su Partido, sino que actúa en función de su propio interés, como ya hace tiempo habíamos descubierto.
No está dispuesta Esperanza a abandonar la Secretaría General de  Madrid, sólo por el hecho de aspirar a una Alcaldía que tal vez no obtenga y le ha faltado tiempo para hacer llegar un mensaje a Mariano Rajoy aclarándole que únicamente lo hará, si es elegida para el cargo  al que concurre y no desde el mismo momento en que sea proclamada candidata, como era la intención que albergaba el Presidente de la Nación, a ver si de una vez podía librarse de alguna manera del acoso permanente a que le somete la incombustible ex Presidenta.
El regalito envenenado que Rajoy le enviaba ha sido inmediatamente descubierto y como era de esperar, no ha gustado nada a esta veterana de la política que con astucia ha sabido escapar en todo momento de cualquier historia que pudiera causarle un perjuicio a nivel personal y que ante todo, para qué negarlo, ama por encima de todas las cosas el poder, por lo que de ninguna manera lo sacrificaría, si no resulta ser absolutamente necesario.
Tanto es así, que ni siquiera ha querido hablar del asunto con María Dolores de Cospedal, a la que odia visceralmente desde siempre y ha tenido que intervenir Rajoy, que se encontraba en Panamá, para dar cumplida respuesta a las exigencias de Aguirre, al comprobar que su cólera podía, si no se ponía inmediatamente remedio, dar al traste con la recién estrenada candidatura y dejar al PP con la papeleta de tener que elegir a otro deprisa y corriendo.
La postura de fuerza de la ex Presidenta se basa fundamentalmente, en la necesidad que tienen los populares de recuperar el voto del sector más conservador de la sociedad, que perdieron entre otras cosas, al renunciar a llevar adelante la Ley del Aborto de Gallardón y que por razones que ya hemos explicado ampliamente otras veces, Aguirre podría aglutinar alrededor de su persona, al pertenecer ella misma a esta tendencia ultraconservadora, que difiere en muchas cosas, de la manera de hacer política que está llevando a cabo el gobierno.
Si Esperanza se va, Rajoy lo sabe, con toda probabilidad, Madrid estaría perdido y aunque esto también podría ocurrir siendo ella candidata, la debacle será en este caso, infinitamente menor y con ello se cuenta en Génova, a pesar de tener que tragar una píldora que disgusta sobremanera a casi toda la cúpula popular, incluido el Presidente.
El tema, que sin duda dará que hablar en los próximos días, se encuentra por el momento zanjado, siempre según fuentes cercanas a los populares, aunque cualquier paso en falso podría hacer tambalearse los acuerdos a los que hayan podido llegar estos dos enemigos irreconciliables.
La ambición de ambos, está claro, sobrepasa la esfera de los sentimientos y da una idea de hasta dónde son capaces de llegar los políticos de la vieja escuela por conservar ese estatus personal que durante tanto tiempo les ha proporcionado toda una suerte de privilegios y a pesar de que su primera obligación, aunque ya se nos haya olvidado, se supone que era  procurar por todos los medios, el bienestar de todo el país.
Pobres de nosotros, los españoles, si por esos azares del destino, nos viéramos obligados a seguir gobernados por esta clase de gente.



domingo, 8 de marzo de 2015

Dúo de Reinas


El flemático Mariano Rajoy elige, agotando al máximo los plazos, a Cristina Cifuentes y Esperanza Aguirre como Candidatas a la Presidencia Autonómica  y la Alcaldía de Madrid, propinando un tácito varapalo a Ignacio González, tras la reapertura del caso del ático de Benalmádena, que tantos quebraderos de cabeza le ha traído.
No le ha quedado otra opción al líder de los populares que la de apartar al actual Presidente de la Comunidad, que como ya decíamos hace unos días, estaba prácticamente seguro de repetir como candidato junto a su querida Aguirre, que por su parte, no ha dudado en aceptar el llamamiento de su Partido, aún teniendo que prescindir del que fuera su número dos y demostrando que puede más la ambición que la solidaridad con el que fuera su amigo.
Apuesta el PP por este dúo de Reinas, compuesto por dos destacadas figuras archiconocidas en la política nacional, la una por haber sido la número uno del gobierno de Madrid durante los años en que se fueron fraguando las más importantes tramas de corrupción que se encuentran en la actualidad en manos de la justicia y la otra, por haber estado al frente de la Delegación de Gobierno en la capital y haber ordenado todas las actuaciones policiales frente a los múltiples actos de protesta que se han venido sucediendo en esta legislatura y de cuya dureza, no ha quedado a nadie la menor duda, sobre todo en la forma en que se ha perseguido y acosado a los manifestantes, indiscriminadamente y sin que existiera en ninguna ocasión, un móvil que justificara la violencia que se ha ejercido sobre ellos.
Sin embargo, Rajoy parece confiar en que estas dos mujeres consigan aglutinar el voto perdido del PP, la una, por representar manifiestamente los intereses del ala más conservadora de la Formación y la otra porque, al menos en apariencia, estaría más cerca de las posturas centristas que en muchos casos se han ido abandonando durante los últimos años, causando estragos en la intención de voto, según reflejan todas las encuestas.
 Poco o nada parecen importar las enormes diferencias que han tenido Rajoy y Aguirre, prácticamente desde que se conocieron, ni la profunda enemistad existente entre ellos, que ninguno de los dos ha tenido la delicadeza de disimular de cara a la galería, cuando se trata de no perder uno de los graneros de votos tradicionalmente conservadores, que junto a los de la Comunidad valenciana constituyen prácticamente el grueso del poder con que siempre han contado los populares en España.
Pero si los pronósticos se cumplen, ni Cifuentes ni Aguirre ocuparan los puestos a que aspiran durante los próximos cuatro años, en un ambiente convulso que nada tendrá que ver con la plácida comodidad a que estaba acostumbrado el PP, en esta parte del territorio patrio. Todo el protagonismo que tuvieron habrá entrado a partir de entonces en franca decadencia y habrán de enfrentarse no sólo a su tradicional enemigo, el PSOE, sino también a los elegidos pertenecientes a Podemos y casi con toda seguridad,  a los procedentes de los Ciudadanos de Albert Rivera, que representan además, una fuerte competencia ideológica para los populares.
Así que más que Reinas, Cifuentes y Aguirre se convertirán, con toda probabilidad, en dos simples peones de brega a los que no quedará otro remedio que soportar lo mejor que puedan los purulentos ataques que sin duda están por llegar, de parte del resto del arco político, en un periodo en el que seguramente llegará la resolución judicial de muchos de los casos abiertos de corrupción que acucian a su Partido y que hasta ahora, se han ido dilatando en el tiempo, quizá por razones de un poder, que para entonces ya estará perdido.
Puede que la venganza de Rajoy contra Aguirre consista precisamente en eso. En poder verla destronada y lanzada a las fauces de todos los leones que la esperan con avidez para devorarla, en sentido estrictamente político, mientras él hace lo que puede por evitar su propia debacle, si es que eso es aún posible.






jueves, 5 de marzo de 2015

Espejismos


Si todas las teorías conspirativas denunciadas por los políticos españoles hubieran sido ciertas y se hubiera pretendido ir contra otros en tantas ocasiones como se ha dicho, a lo largo de los últimos años de nuestra Historia,  muchos de los sucesos importantes que han quedado plasmados en los libros para la posteridad hubieran tenido otro final muy distinto al que conocemos y un gran número de personas que han tenido que enfrentarse después a la justicia por flagrante comisión de delito permanecerían en el poder, mientras que nuestras cárceles, hoy por hoy, estarían plagadas de conspiradores.
Pero suena bien declarar ante los medios de comunicación que se es víctima de persecución cuando pesa sobre uno la sombra de alguna sospecha y defender a capa y espada una decencia que en muchas ocasiones queda luego bastante maltrecha cuando aparecen determinadas evidencias, aunque sólo sea para intentar alcanzar una impunidad que en muchos casos, ha resultado ser del todo incomprensible.
No pasa un día sin que aparezca una nueva denuncia sobre algaradas conspirativas y ahora le ha tocado el turno al Presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en relación con un ático en Estepona, que viene siendo investigado por la policía desde hace bastante tiempo y que vuelve al plano de la actualidad, de manos de un periodista del Mundo, precisamente cuando se daba casi por cierto que Gónzalez sería el candidato elegido por Rajoy para continuar en el puesto que ocupa, contando con que los ciudadanos le siguieran otorgando su voto.
Sucesor de Esperanza Aguirre cuando abandonó el puesto, Ignacio González se ha paseado por una cuerda floja, prácticamente desde el mismo día en que ocupó su cargo y hasta ahora, había conseguido zafarse de la multitud de sospechas  de toda índole que han pululado sobre su cabeza, aunque en numerosas ocasiones ha estado a punto de ser imputado por la justicia, como cuando lo fue su propia esposa, después liberada sin que se nos haya explicado bien por qué, cosa que viene siendo bastante habitual, aunque no nos convenza en absoluto.
La respuesta de González a estos artículos de El mundo ha sido inmediata y cómo no, apoyada en el argumento de la recurrente teoría de la conspiración, llegando al punto de acusar a varios cargos policiales de haber intentado extorsionarle en cierta reunión que mantuvieron hace algún tiempo, por lo que no se explica que sigan ocupando sus cargos.
Le ha debido sentar fatal que cuando prácticamente contaba con ser proclamado candidato, por cierto tal vez, junto a su amadísima Esperanza Aguirre, la prensa haya venido a truncar todas sus ilusiones volviendo a retomar el tema del ático alquilado o regalado, dicen las malas lenguas que por Enrique Cerezo, insistiendo en que la titularidad del mismo se consiguió a cambio de determinados favores en el terreno inmobiliario, que se convirtieron en mucho más importantes, cuando heredó la Presidencia de la Comunidad.
Mientras se prueba o no, Rajoy no se puede permitir incluir en las listas electorales a González, sobre todo porque tratándose de Madrid, no debe arriesgarse a perder  la fidelidad de un electorado, bastante escamado últimamente con tantos casos de corrupción ocurridos dentro del marco geográfico en  que habitan.
Así que la retrasadísima elección de candidato, habrá de hacerse al final, deprisa y corriendo y teniendo que recurrir a algún nombre que, al menos en principio, se encuentre totalmente limpio de polvo y paja, dentro de una Autonomía, en la que nadie parece ser lo que parece y en la que no paran de surgir corruptelas políticas relacionadas de algún modo con el PP, por mucho empeño que ponga este Partido, en no reconocerlo.
Como otras veces, tampoco le funcionan a González sus delirios conspirativos y de momento, se ha encontrado con que uno de los mandos policiales a los que acusa de extorsión, le ha interpuesto una demanda, que ya veremos si acaba prosperando.

 Y es que los espejismos que sueñan ver algunos, probablemente en un intento desesperado por escapar a una realidad que se impone por encima de sus deseos más íntimos, terminan por desvanecerse ante sus propios ojos dejándoles en evidencia ante una Sociedad que no puede evitar esbozar una sonrisa, cada vez que se le habla de esta caza de presuntos inocentes, que al final, resulta que no lo son tanto.

miércoles, 4 de marzo de 2015

El límite de la paciencia


Tras varios años de lucha para recuperar los ahorros robados en el asunto de las preferentes, a la gente se le ha agotado hoy la paciencia y han perdido los nervios, a la llegada de Miguel Blesa a los juzgados, produciéndose un intento masivo de linchamiento, repelido inmediatamente por los agentes de la policía nacional.
La injustificable acción, sin embargo, tiene mucho que ver con lo que hemos ido conociendo, casi con cuentagotas, de la pasada historia de Blesa y que necesariamente debe afectar mucho más que a cualquiera de nosotros, a todos aquellos que han visto como sus ahorros de toda la vida se esfumaban por el coladero ofrecido a todos ellos por la Banca, como una panacea para incrementar los intereses producidos por el dinero que cada uno poseía y que ha resultado ser después, una de las estafas más grandes de cuántas se han producido en este país, sin que por el momento, nada hayan hecho ni los políticos ni los jueces, para que la totalidad de los afectados puedan recuperar lo robado.
Entretanto, Blesa, Rato y los suyos disfrutaban descaradamente de un nivel de vida inimaginable para cualquier ciudadano decente, despilfarrando auténticos capitales, en la peor época de la crisis, amparados tras la opacidad de las tarjetas Black que Bankia, la entidad que ha necesitado ser rescatada y que casi lleva a la quiebra al país entero, ponía a disposición de estos individuos, por supuesto sin declarar su existencia ante Hacienda, como todos sabemos.
Cayó el Juez Silva, sin que se le haya restituido en su puesto, por ordenar la encarcelación de Blesa, seguramente estando seguro de la podredumbre que se ocultaba bajo su rimbombante puesto y aún hoy, a pesar de todo cuanto hemos ido conociendo después, este individuo y varios más de los que se codeaban con él de igual a igual en la Entidad que dirigía, continúan en la calle, mientras los preferentistas siguen apostados en la calle, clamando en un desierto, para que les sea devuelto lo que éstos y otros personajes de similar catadura les estafaron, amparados por el silencio de un Gobierno, que ha decidido mirar hacia otro lado en esta cuestión, como en tantas otras que por ser como son, le perjudican considerablemente.
Visto el panorama, lo raro es que la paciencia de los preferentistas, muchos de ellos personas de avanzada edad, haya  conseguido llegar hasta aquí y que nadie haya perdido los nervios de manera violenta antes de hoy, a pesar de que muchos de sus compañeros hayan incluso muerto, esperando en vano una resolución para sus gravísimos problemas.
Cómo esperaba Blesa que reaccionara esta gente ante su presencia, no lo sabemos, pero sí que hemos podido oír en varias ocasiones lo que manifestaba sobre el asunto, adoptando por cierto, una actitud significativamente despreciativa y chulesca, que podría añadir, si cabe, mayor indignación al sentimiento general que los afectados por las preferentes ya manifestaban contra él y que hoy se ha materializado en un conato de violencia, que afortunadamente, no ha quedado después, en nada.
Prepárense sin embargo estos personajes relacionados directamente con este entramado, para recibir cada vez que aparezcan públicamente, la repulsa de este casi millón de preferentistas, cuya vida han convertido en un auténtico calvario y no esperen, desde luego, recibir de ellos, ninguna comprensión, aún cuando terminen siendo juzgados y condenados por la justicia.
Al fin y al cabo ¿Qué han hecho ellos por estas personas, sino atacarles, vejarles y colocarles innecesariamente al borde la ruina económica, por cierto, sin el menor pudor al hacerlo?





martes, 3 de marzo de 2015

Frenar a Tsipras


No es  casualidad que el recién elegido Presidente de Grecia acuse a España y Portugal de conspirar  para frenar cualquier posibilidad de éxito en planteamientos políticos que nada tienen que ver con la austeridad y los recortes, ni es de extrañar que su opinión sobre la manera de gobernar de Rajoy en el caso de nuestro país, coincida plenamente con la que manifestaron todos los líderes de la oposición en el Debate del Estado de la Nación, la semana pasada.
Teniendo en cuenta que las naciones que ocupan geográficamente el sur de Europa han venido padeciendo problemas idénticos a los que acucian a Grecia  y que los ciudadanos lusos y españoles han alcanzado los mismos niveles de indignación que los helenos en los últimos tiempos, resulta razonable que ahora que se acercan las elecciones, el voto tradicionalmente otorgado a Partidos conservadores y socialdemócratas, derive hacia horizontes parecidos a los que ofrece la formación de Tsipras, por lo que no sería productivo ni para el Presidente portugués ni para el nuestro, que pudiera cambiar radicalmente el rumbo político trazado desde Europa, que tan sumisamente llevan acatando, desde que comenzó esta interminable crisis.
Frenar a Tsipras se ha convertido en una necesidad que ha  de afrontarse a la mayor brevedad posible y es por tanto, absolutamente creíble el mensaje que el Presidente Griego se atreve a lanzar, aún a riesgo de poner en peligro las buenas relaciones existentes hasta ahora con lusos y españoles, al haber comprendido el primer día de su mandato que no recibirá ningún tipo de apoyo por parte de estos supuestos aliados, sino más bien, un ataque frontal que evite como sea, la más mínima posibilidad de que sus medidas se conviertan en exitosas, aún siendo radicalmente opuestas a las que dicta Merkel  desde el bunker inexpugnable que ha establecido en su amada Alemania, tan poco grato para la mayoría de los ciudadanos del sur y tan valioso para los prebostes capitalistas que manejan sin piedad, las riendas de nuestro mundo. 
En el caso de España, Rajoy sabe muy bien que si Tsipras consigue avanzar, aunque sea un palmo, por un camino distinto al que marcan los dictados de las grandes potencias europeas, la victoria de Podemos, primero en las Municipales y autonómicas y después en las Generales que se celebrarán a finales de año, podría estar garantizado y la debacle de un bipartidismo obsoleto que ya no representa a una gran parte de la sociedad, ser un hecho que  no tendría vuelta atrás, complicando de manera ostensible todas las previsiones que para nuestro futuro se habían manejado desde las más altas esferas del Poder absoluto que nos tiraniza.
Así pues, que el Presidente Rajoy responda a las críticas llegadas desde Grecia con el argumento de que no deben hacerse promesas que luego no se pueden cumplir, viendo la paja en el ojo ajeno e ignorando la viga en el suyo, resulta absolutamente irrelevante, ya que la fuerza de la razón y el establecimiento de la verdad termina siempre por imponerse a cualquier subterfugio ideado para escapar airoso de las situaciones que son, en sí mismas, totalmente adversas.
Porque puede que a Grecia no se la esté dejando actuar, en lo que constituye una clara injerencia en los asuntos de otro Estado, seguramente por encontrarse en soledad, aún, frente a los gigantes que manejan la marcha de una economía exclusivamente diseñada para el enaltecimiento de los ricos, pero si cunde el ejemplo de lo ocurrido allí y en otras naciones, los ciudadanos deciden cambiar con sus votos un rumbo político que ya se considera decididamente  insostenible, la fuerza de los nuevos Partidos políticos y por tanto de sus Presidentes, podría aumentar considerablemente, consiguiendo que la unión haga viable otra clase de futuro, libre del yugo asfixiante que nos aplica una Europa desde hace tiempo desligada, del sentir de la gente.
Puede patalear Rajoy cuánto quiera y puede intentar mil y una maniobras de persuasión con la única ambición de permanecer en el poder, incluso volviendo a lanzar un millón de promesas que, como todos sabemos, después no cumpliría, pero le falta precisamente ese contacto cotidiano con la realidad que vive esta sociedad, para entender meridianamente que como le auguran las encuestas, no solo tiene los días contados como Presidente de este país, sino que además, merece con toda justicia, ser apeado del puesto que ocupa, no ya por lo que pueda ocurrir o no en el país heleno de ahora en adelante, sino por la voluntad de estos españoles a los que tanto maltrató, de todas las maneras posibles, durante el tiempo que duró su mandato.






lunes, 2 de marzo de 2015

Un poeta en un mundo de lobos


El poeta Luís García Montero ha aceptado ser Candidato de Izquierda Unida en la Comunidad de Madrid, que tras la marcha de Tania Sánchez se encuentra atravesando uno de los momentos más bajos de toda su historia y que si hubiera que confiar en las encuestas, ni siquiera obtendría representación en el Parlamento de la Capital, tras la celebración de las elecciones.
El gesto, que honra a este luchador impenitente y que demuestra que todavía quedan soñadores dispuestos a sacrificar su estabilidad personal a favor de la ideología que siempre defendieron, sólo podría partir de quien poseyendo una sensibilidad especial, como es el caso de un poeta, no considera como prioridad absoluta la obtención del poder y sí la necesidad de ser útil a la sociedad, de la mejor manera posible.
Lo tiene crudo una persona así en el mundo de lobos en que se ha convertido el ejercicio de la política, pues poco tiene que hacer la inocencia frente al entramado alevoso en que suelen desenvolverse los asuntos de Estado y en principio, puede dar la impresión de que cuenta con muchas posibilidades de ser devorado en cualquier punto del camino que ahora inicia, probablemente con toda la ilusión con que se afronta cualquier nuevo proyecto, sin querer asumir que muchos de ellos pueden estar, desgraciadamente y a pesar de la buena voluntad, abocados al más estrepitoso fracaso.
Pero desde otro punto de vista, quizá sea de verdad necesario que gente así vaya reemplazando, a la mayor brevedad posible, a toda la caterva de depredadores que se ha instalado en las Instituciones, más con la idea de obtener un enriquecimiento personal que con la de contribuir al bien común, para regenerar si fuera posible, la esperpéntica situación que subyace bajo el aparentemente apacible mundo de la política y que ha provocado, a través de los incontables casos de corrupción que hemos padecido en los últimos años, una desconfianza generalizada en quienes se dedican a este fin, haciendo que su buena imagen hoy por hoy, nos parezca del todo irrecuperable.
Históricamente, pocos de los poetas que han aceptado el compromiso de defender públicamente una ideología han terminado precisamente bien, recuérdense los casos de Lorca, Hernández o Neruda, por ejemplo, pero es de agradecer que los intelectuales tengan, además del afán de crear obras maestras, algún interés en formar parte de los asuntos que atañen a las mayorías populares, demostrando a los simples mortales que no son una élite aislada de cerebros que habita en parcelas alejadas del resto de la sociedad, sino que también son capaces de convivir y luchar por alcanzar los mismos logros que el resto de nosotros.
Su opinión, que probablemente casi en ningún caso suele coincidir con la de aquellos que no han sido dotados para las artes, supone no obstante, un soplo de aire fresco en este ambiente dominado actualmente por la tiranía de lo material y pone una nota de necesaria espiritualidad en el devenir de una historia que parece escrita exclusivamente para gente sin alma, que ya ni siquiera considera que valores como la honestidad o la decencia, puedan formar parte inherente de la naturaleza de los hombres.
 Mucho va a tener que batallar el poeta con las ansias de poder de algunos de sus correligionarios y más aún con el ideario obsoleto que enarbolan impenitentemente los líderes de la vieja guardia, pero es muy probable que a pesar de los pesares, su llegada sea lo más conveniente que pueda ocurrir a Izquierda Unida en este momento, si de verdad quiere salir del bache oscuro en que se encuentra inmersa y no ser, literalmente, fagocitada por el empuje de Podemos.

No nos queda pues, otro remedio, que dar la bienvenida a Luís García Montero a esta tierra inhóspita de la política, con la esperanza de que consiga alcanzar cierta estabilidad en la cúpula de IU y sobre todo, con la ilusión de que logre trasladar algunos matices de su oficio de poeta a la tribuna del Parlamento de Madrid, que falta le hace.  

domingo, 1 de marzo de 2015

Calentando motores


La celebración del Día de Andalucía coincide este año con la apertura de una Campaña Electoral que se prolongará prácticamente a lo largo de todo el año, a causa de los múltiples Comicios que los españoles tenemos por delante y que comenzarán, precisamente, el próximo veintidós de Marzo, en esta Comunidad Autónoma del Sur del País.
Preparados en la línea de Salida, los líderes de los principales Partidos Políticos que concurren a las elecciones en Andalucía, calientan motores con la esperanza puesta, algunos, en no perder el apoyo que durante años les ha brindado la población, como es el caso del PSOE y del PP, en menor medida, y otros, en conseguir abrirse un hueco que les permita ofrecer al resto del país una idea aproximada de lo que podría ser su manera de hacer política a nivel nacional, cuando lleguen las generales, dado que nunca hasta ahora tuvieron representación parlamentaria en esta Comunidad y nos referimos, naturalmente, a Ciudadanos y Podemos.
Esta parte de la Nación, particularmente castigada por los efectos de la crisis, a la vez que tácitamente sancionada por la osadía de no haber votado mayoritariamente al PP en las últimas Generales, será sin embargo, la primera en establecer un baremo indicativo de las posibilidades de cambio que luego podrían materializarse en las Municipales y  en la que los ciudadanos podrán demostrar si deciden apostar por seguir confiando en la línea continuista que ofrecen las Formaciones tradicionales, o aceptan el desafío que les lanzan los líderes de nuevo cuño recién llegados al panorama político español, cuyas propuestas podrían definirse como ciertamente arriesgadas y revolucionarias.
Tenemos por delante pues, una interesante etapa en la que unos y otros pondrán todo  su empeño en apropiarse de los votos de los andaluces y la importancia que numéricamente tiene esta Comunidad compuesta por ocho provincias, no puede ser obviada por ninguno de  los candidatos en estos Comicios, por lo que de seguro, está por llegar una dura y cruenta batalla que irá alcanzando su punto álgido a medida que se vaya acercando el día de la Convocatoria y que ha de servir a los ciudadanos que habitan en esta parte del territorio patrio para llevar a cabo una profunda reflexión que más que apoyarse en los argumentos que esgriman los protagonistas de la historia a lo largo de ciudades y pueblos, debiera servir para que cada cual interpretase individualmente qué clase de vida podría llevar, a partir del 22 de Marzo, en el caso de que venciesen los unos o los otros.
Tradicionalmente gobernada por un PSOE, seriamente afectado en esta región por el gravísimo asunto de los ERE, pero naturalmente enfrentada a los políticos provenientes de la derecha, quizá por la reminiscencia de un caciquismo latifundista que durante años hundió al pueblo en la más absoluta miseria, Andalucía ha sufrido en estos últimos años una mayestática desilusión por la manera de comportarse de muchos de aquellos en los que había confiado para gobernar su destino y no le queda otro remedio que asumir que los tiempos en los que los socialistas les parecían un modelo de honestidad y limpieza, pasaron, por lo que ha llegado la hora de pararse a pensar si será suficiente para ellos el lavado de cara que supone para esta Formación el liderazgo de Susana Díaz, o se debe avanzar, un poco a ciegas, para que el poder cambie de manos y lo asuman ahora otras gentes mucho menos experimentadas, pero de las que se podría asegurar su limpieza.
En contra de lo que una buena parte del país podría seguir pensando todavía, los andaluces nada tienen que ver con la leyenda negra que sobre ellos se ha cernido durante casi toda su historia y la inmensa mayoría de esta población ni vive de las subvenciones agrícolas que tanto critican los gerifaltes de determinados partidos nacionalistas, ni son tan incultos como presumen los pobladores de otras regiones mucho más favorecidas en el plano económico por los gobiernos de todo signo, ni tan dados a la fiesta, el jolgorio y la ociosidad como gusta hacer creer a los que tradicionalmente han hecho de la vejación y el insulto el único argumento para calificar a los que , sencillamente, no conocen.
Los andaluces, por el contrario, han aprovechado hasta el último aliento todas y cada una de las posibilidades que se les han brindado desde la llegada de la democracia y son, sin el menor género de dudas, la parte de la población española que más ha podido avanzar en todos los aspectos, hasta la llegada de esta interminable crisis.
Por eso precisamente, la seguridad de que el resultado de sus elecciones será maduro y consecuente con lo que ocurre en la actualidad, constituye toda una certeza y puede que precisamente estos resultados terminen constituyendo lo que podría ser una gran lección para los demás y una apertura de caminos de cara a un futuro, si el sur tiene la valentía de dar un paso adelante, con la única intención de avanzar y otros no se escudan mañana, en la necesidad de permanecer anclados a un pasado reciente, que no ha traído más que desolación para todos y cada uno de nosotros.