lunes, 9 de febrero de 2015

Ilustres delincuentes


Ha tenido que ser la prensa la que empiece a filtrar los nombres de la lista Falciani, quizá por la vergüenza que constituiría para cualquier gobierno tener que admitir que muchos de sus personajes, popularmente llamados ilustres, son en realidad, especialistas en la evasión de impuestos que constituye hoy por hoy, uno de los delitos más perseguidos y menos juzgados, en este panorama político neocapitalista, que tanta importancia concede a la posesión del dinero.
No eran estos seres “ilustres” precisamente un ejemplo de comportamiento ciudadano y menos aún, de ese rancio patriotismo que suele adjudicarse la derecha como primer valor innegociable y que mueve a la risa, si uno analiza que en lugar de contribuir al desarrollo de los países a los que tanto dicen amar,  prefieren poner en práctica todo tipo de subterfugios para que sus cuentas privadas no sufran ningún menoscabo, salvaguardando sus riquezas en manos de bancos instalados en esos paraísos fiscales, que a la gente normal suenan como lejanos y virtuales, por las pocas posibilidades que cualquiera de nosotros tendría de abrir cuentas en ellos.
Ningún colectivo se salva de este pecado mortal tan corriente en nuestros días, dejando claro que cuando está por medio la avaricia, ni siquiera es normal avergonzarse cuando a uno le pillan cometiendo delito, aunque este delito suponga un grave perjuicio para la situación social del resto de los ciudadanos.
En cuanto empiecen a aparecer los nombres, seguramente muchos de nosotros descubriremos con estupor que algunos de nuestros ídolos, desgraciadamente, tenían los pies de barro y que esto de la honestidad parece necesariamente reservado para las clases proletarias, dado que en cuanto alguien levanta un poco la cabeza y por medio de su trabajo o por un golpe de suerte eleva un poco su nivel, se convierte inmediatamente en un monstruo sin corazón, que lucha denodadamente por sacar su capital del país, no sea que la construcción de hospitales y escuelas le recuerden a diario que lo que se invirtió en ellos, estaría mucho mejor en su cuenta.

Pero estos delitos, ni siquiera tienen penalmente un castigo ejemplar que evite la tentación futura de otros y hasta habría que considerar seriamente la posibilidad de que todos los ciudadanos honrados estemos equivocados en nuestros planteamientos, sobre todo si se compara el castigo que se aplica, por ejemplo, a traficar con una cantidad pequeña de droga, unos ocho años de prisión con la impunidad de que disfrutan toda una serie de evasores fiscales demostrados, que gozan de una libertad total, para indignación de los que miramos desde fuera.
No sé yo si la clave estará en dedicarse a cualquier actividad profesional que genere cierta fama y muy especialmente al ejercicio de la política, pero la realidad es que a cualquier trabajador con nómina suele Hacienda perseguirle hasta el acoso en cuanto se le descubre alguna irregularidad, mientras que diario se ven publicados en la prensa ejemplos de evasión de capitales millonarios por parte de personajes conocidos, que o no se juzgan nunca o  se saldan con sentencias irrisorias y sin devolución del montante defraudado, lo que aún resulta, si cabe, mucho más incomprensible.
A la hora que escribo este artículo, salta la noticia de que el Propio Falciani, acaba de fichar por Podemos.
Puede que sabiendo lo que sabe y lo poco que se ha hecho tras la revelación de sus incontables secretos, sea esta Formación la única que a nivel personal, le ofrezca un poco de esperanza para conseguir que su fuga con los papeles del delito no acabe siendo, como hasta ahora parece, una soberana tontería.



domingo, 8 de febrero de 2015

Cine para todos


En plena guerra electoral y mientras los líderes políticos se esfuerzan por ofrecer a los ciudadanos una imagen mejor que la de sus contrincantes, la Gala de los Goya irrumpe con su enorme dosis de glamur derritiendo la gélida noche de Febrero, ofreciéndonos a todos unas cuantas pinceladas de relax, que no nos vienen nada mal para evadirnos de nuestras cotidianas penurias, centrando nuestras miradas, únicamente, en lo que alguien dio en llamar hace tiempo, Séptimo Arte.
Agrada ver que la enorme subida del IVA  aplicado por el gobierno popular a los espectáculos no ha podido con este y que la familia del cine ha obtenido en 2014 un  éxito arrollador para los tiempos que corren, apoyados más bien en el arma indiscutible de su talento que en las ayudas que pudieran venirle por parte de un Ministerio que para más señas, está en manos de Wert, del que tantas veces hemos hablado y nunca para bien, en ninguna de sus funciones.
Sin embargo, tenemos en este país unos artistas nada proclives al desaliento, combativos donde los haya y no dispuestos a sucumbir ante la manipulación de los gobiernos, capaces de sacar medios de dónde no los hay y hasta de ofrecer a los espectadores toda una suerte de magníficas películas, incluso en el momento en que nadie con dos dedos de frente hubiera apostado porque pudiera salir nada bueno, de un arte acosado, vilipendiado e insultado reiterativamente desde las altas instancias de un poder, que no acepta que los intelectuales hayan naturalmente de estar, siempre y sin excepción, a favor del progreso.
La Gala de anoche, fue la demostración flagrante de que a este PP nada le sale según sus previsiones y a pesar de que fue este uno de los eventos más suaves en los comentarios sobre la situación política, tampoco faltaron perlas dirigidas literalmente contra nuestros gobernantes y muy especialmente, contra el Ministro Wert, que este año sí, se encontraba entre los asistentes al acto.
Comenzar con un elenco de actores y actrices relevantes, de todas las edades, sobre el escenario, cantando a coro Resistiré, pudo dar al ilustre Wert una idea de que con estos profesionales, ni ha podido ni podrá, por muchas trabas que ponga al desarrollo normal de su trabajo.
Y aún hubo de soportar la rotundidad del triunfo de La isla mínima, diez goyas consiguió la cinta de Alberto Rodriguez, que terminó de colocar a los profesionales andaluces en lo más alto, aún procediendo de una de las pocas Comunidades autónomas, en las que no gobierna el PP.
Poco se le dijo para la mala labor que ha hecho y sólo el Presidente de la Academia y el irreverente Almodovar , se atrevieron a desafiar cara a cara al Ministro y su séquito, el uno, quejándose abiertamente de la imposición del IVA y el otro, aclarándole personalmente, que no se contaba entre sus amigos.
Pero como la Gala no iba dirigida a las Instituciones políticas, sino al público en general, se ha de decir que fundamentalmente, cumplió sus objetivos.
Lujo, colorido, exhibición de alta costura en los cuerpos de la gente más guapa de España…y una explosión de fuerza frente al oscurantismo que se nos pretende imponer desde arriba, pero que no ha conseguido robarnos la ilusión de sentarnos de vez en cuando en una sala de Cine y ver una de esas películas nuestras, que surgen como por arte de magia, transportándonos a otra dimensión, aunque solo sea por breves momentos.

Me quedo, con la interpretación de Miguel Poveda del poema de Miguel Hernández “Para la libertad”. Tan vigente y estremecedor, como cuando se escribiera…

jueves, 5 de febrero de 2015

Romper con el pasado


Se cansa Tania Sánchez de predicar en desierto sobre la necesidad de que IU expulse inmediatamente a los militantes que aceptaron y usaron las tarjetas negras de Bankia y abandona el Partido que la había elegido candidata para la Presidencia de la Comunidad de Madrid, en un momento en el que todas las encuestas auguran un descenso más que evidente en la intención del voto que le darán los españoles.
Se marcha, dice, con la intención de fundar algo nuevo, pero que pueda concurrir con las ideas de cambio que pululan en el ambiente de otras Formaciones, por lo que no se puede descartar que finalmente decida sumar fuerzas con Podemos, que parece coincidir y mucho, con la manera de pensar que manifiesta esta joven promesa de la política española.
Hace tiempo que los planteamientos de Izquierda Unida, ya lo hemos dicho en alguna ocasión, se habían quedado bastante obsoletos, en la opinión de los ciudadanos y resulta particularmente difícil para cualquier colectivo progresar en el campo de la política, si no se asume la necesidad de evolucionar con los tiempos.
Quizá por eso, Podemos le ha comido casi todo el terreno a esta Formación de la que nadie podrá decir que no ha luchado por los problemas de la gente, pero que adolece de continuar unas líneas de actuación ciertamente anticuadas y de mantener en sus filas como personas más relevantes, a una serie de dinosaurios anclados en los principios de un comunismo recalcitrante que pudieron venir muy bien durante los años de la Dictadura, pero que han quedado sepultado por nuevas corrientes de pensamiento, más acordes con la modernidad y menos anquilosadas, en sus mensajes y en sus símbolos.
La insultante juventud de los líderes de Podemos, la magnífica formación académica que poseen y la fuerza que da la libertad de no llevar sobre la espalda una historia de luces y sombras que al final le relacionan a uno más con lo que pasó tiempo atrás que con lo que está ocurriendo actualmente, ha terminado por fagocitarse cualquier aspiración de poder que pudiera albergar IU y más aún si se tiene en cuenta que su recién elegido líder, Garzón, carece de todo el  carisma que le sobra a  Pablo Iglesias.
Y habiendo como hay más de una coincidencia programática con el nuevo Partido, lo natural y lo que todos esperaban, es que IU se una a la carrera imparable de Podemos, desapareciendo después de haber cumplido con dignidad, su cometido en la historia de este país nuestro.
Cualquier otra posibilidad, huelga y empeñarse en mantener vivo algo que está, por circunstancias que todos conocemos, prácticamente muerto o consentir que un partido de solera quede relegado a una presencia prácticamente testimonial en el panorama político, hace flaco favor a quienes durante años han batallado dentro de él y sobre todo, a la imagen que de IU, tenemos todos los españoles.

Tania Sánchez parece haber entendido con claridad meridiana este planteamiento, pero no sería de extrañar que tras su marcha, otros muchos decidieran poner punto final a su permanencia bajo estas siglas, lo que quizá sería sin duda, lo mejor para todos.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Un golpe de efecto


Parecía mentira que PP y PSOE  pudieran llegar a ponerse de acuerdo en algo,  tras las gravísimas acusaciones que han venido vertiendo uno sobre otro a lo largo de casi dos legislaturas pero ha bastado la entrada en escena de un enorme enemigo común, que amenaza con romper la bonanza de su alternancia en el Poder y en el Control de las Instituciones, para que los españoles hayamos tenido la oportunidad de contemplar otra de esas fotos que con toda seguridad quedará grabada en la memoria, como ejemplo de lo que podríamos llamar un golpe de efecto.
Ver a  Rajoy y a Pedro Sánchez sentados a la misma mesa, firmando con circunspección lo que ellos han dado en llamar un pacto contra el yihadismo y empezar a escuchar opiniones de mutuo agradecimiento e incluso empalagosas alabanzas lanzadas de parte a parte con la delicadeza que lo harían dos amigos, ha sido todo un hallazgo que por inusual, no consigue de los ciudadanos más que la sensación de estar siendo nuevamente engañados por uno de esos subterfugios que tan comunes son en el campo de la política, pero a los que uno nunca termina de acostumbrarse.
No obstante, el tiempo y el sufrimiento nos han enseñado que aquí nadie da  puntada sin hilo y el hecho de ser este un año electoral de importancia en el que todas las encuestas no anuncian precisamente buenos resultados para ninguno de los firmantes de este pacto, hace que la sospecha de que este inesperado acuerdo esconda en su interior alguna pretensión de aunar fuerzas frente a la ascensión de Podemos, ha empezado a crecer en la mente de los ciudadanos, prácticamente desde el mismo momento en que se anunció esta componenda que además, trae consigo una serie de recortes civiles que se pretenden ocultar bajo la excusa de la urgencia de combatir un terrorismo que poco o nada cambiará en sus planteamientos, sólo con la amenaza de aplicar una especie de cadena perpetua encubierta.
Puede que al PP, el pacto le venga estupendamente para remediar la imagen de absolutismo que ha venido blandiendo desde el mismo momento en que llegó al poder y que de repente haya encontrado en Pedro Sánchez un valedor del buen funcionamiento de sus políticas, pero al PSOE, que ha estado queriendo convencernos durante varios meses de que su nueva directiva rompía con los esquemas adquiridos durante la etapa de Zapatero, para acercarse a un pueblo del que fue un error alejarse, este pacto termina de hundirle en una ciénaga de pura inmundicia de la que ya no podrá salir y serán los votos de los españoles, los que se encargarán de probárselo.
Quizá lo próximo sea acudir al manido argumento de la extrema necesidad, para justificar una futura unión frente al torrente imparable de Podemos, al que ni los insultos, ni las acusaciones ni los ataques sincronizados que se han venido lanzando estos últimos días han conseguido frenar, como si cada una de las ideas propuestas por PP y PSOE, no consiguieran más que aumentar el número de votos que esperan conseguir en todos y cada uno de los próximos comicios.
La gota que ha colmado el vaso ha debido ser sin duda la participación multitudinaria en la convocatoria de La Marcha por el Cambio y ha faltado tiempo para poner en práctica esta especie de matrimonio exprés que refleja la foto de la firma, en un intento desesperado de convencer a los españoles que son ellos, PP y PSOE, los únicos capaces de ofrecer un sustento de seriedad, frente a la algarabía de las coletas, las cazadoras y los vaqueros raídos de estos recién llegados, con ínfulas de gobierno.
Pero las posibilidades reales son las que son y la historia vivida recientemente deja meridianamente claro que algunas fotos no hacen sino perjudicar para siempre y sin posibilidad de perdón, a los que aparecen en ellas.
Ya ocurrió con  aquella de Las Azores y el mundo siempre recordará a Bush, Bair y Áznar por lo que significó realmente aquel desastre, en contra de las aspiraciones de gloria que los tres líderes tenían, cuando alguien inmortalizó  el momento.




martes, 3 de febrero de 2015

Un pulso trascendente


A sólo unos días del triunfo de Tsipras en Grecia y tras su negativa a seguir negociando la deuda de su país con los elementos indeseables de la troika, parece que Bruselas empieza a plantearse la posibilidad de hacerla desaparecer, o al menos, de cambiarla por un Organismo que hiera menos la sensibilidad de los ciudadanos, que en cierto modo, odian la sola idea de ser controlados por esta especie de modernos colonizadores que pisotean la identidad de los pueblos.
Naturalmente, a Merkel no le gusta nada la idea y como no podía ser de otra manera, tampoco a nuestro Presidente Rajoy, que se opone contundentemente, junto a la lideresa alemana, a la condonación de una parte de la deuda griega  porque si finalmente Tsipras lograra cumplir este objetivo, constituiría un fuerte apoyo para el posible triunfo de Podemos.
Como vemos, no importa aquí si los griegos pueden o no continuar en la terrible situación en que se encuentran o si es posible o no de verdad, que el montante de lo que deben pueda llegar a ser  devuelto en algún momento, porque lo que realmente trae de cabeza a los líderes de los Partidos conservadores europeos es el peligro real de que los países del sur pudieran finalmente decidirse a protagonizar un cambio en los cimientos de lo que ha sido hasta ahora la manera de hacer política, dando al traste, quizá para siempre, con el lucrativo negocio que ha supuesto el método de la austeridad y los recortes.
Esta crisis, que nos ha servido a todos para saber a qué intereses reales sirven los magnates de la Comunidad y que ha roto todas las tradiciones del mercado laboral europeo, equiparándolo en sus precarias condiciones al asiático, si algo nos ha enseñado, es que ninguno de estos Partidos rutinariamente instalados en los órganos del poder, tienen ya nada que ver con las aspiraciones ciudadanas y mucho con las durísimas leyes que dictan los dueños del dinero, que han visto en exprimir a los trabajadores hasta el límite, una oportunidad de cuadriplicar sus beneficios.
 Y como a todos ellos les ha costado un verdadero esfuerzo llevarnos hasta los límites en que ahora nos encontramos y conseguir que muchos de nosotros estemos dispuestos a vender nuestra dignidad, a cambio de un puesto de trabajo precario con el que sortear la miseria en la que nos hemos visto obligados a vivir, gracias a sus malas artes, sentir amenazado este imperio creado a base de puro terror no puede ser para ellos algo deseable y mucho menos, si se tiene en cuenta la mayoría numérica que representan los ciudadanos de los países del Sur puestos en pie, apartándoles en las urnas, de cualquier labor de gobierno.
Poco importan a Rajoy los veintiséis mil millones de euros que Grecia nos debe y mucho conseguir que las propuestas de Tsipras fracasen de manera rotunda, antes de que empiecen a celebrarse los múltiples Comicios que tendrán lugar en nuestro país, en este 2015.
Porque si la troika desaparece y el nuevo Presidente heleno logra renegociar con éxito el asunto de su deuda con Europa, de algún modo,  se estará dando la razón a todo aquello que viene anunciando Pablo Iglesias en todas y cada una de sus intervenciones y al lema de “Si se puede”, que corean los ciudadanos en las calles, cada vez con más fuerza.
Pocas posibilidades electorales quedarían entonces a un Rajoy, además, fuertemente agobiado por los gravísimos problemas de corrupción que sacuden impíamente a diario a su Partido, por lo que no tendría otro remedio que aceptar que su etapa política queda finiquitada y no precisamente de una manera airosa, ni para él, ni para quienes le acompañaron en su etapa como Presidente.
Sin embargo, la voluntad de los españoles discurre por un camino bien distinto y la indignación acumulada en el transcurso de esta legislatura ha llevado a muchos de ellos a decidir, sin posibilidad de cambio, una intención de voto que no comulga ya con las manidas teorías defendidas por el recalcitrante bipartidismo y menos aún, con las de este Partido Popular falaz, triunfalista e incumplidor de promesas electorales, al que se han visto obligados a soportar con infinita paciencia, por causa de una tiránica mayoría absoluta que no ha permitido un solo resquicio por el que intentar retirarle la confianza.
Tampoco cuentan Merkel y sus socios con tiempo material para conseguir sus propósitos, pues en el caso de España, las elecciones andaluzas, se celebrarán el mes próximo y se entiende que con toda seguridad, Podemos conseguirá en ellas situar a muchos de los suyos en cargos de cierta importancia.
Será la puerta que dará paso al Partido de Iglesias a las Instituciones y para cuando lleguen las generales, ya no servirá el argumento de que son neófitos en labores de gobierno.
En el terreno coloquial, los españoles tampoco podemos ver a la troika. Es por ello, que representaría un enorme placer poder contemplar cómo desaparece del panorama político en general, y muy particularmente del griego, sobre todo por tener la oportunidad de ser testigos de cómo reaccionaran Merkel, Rajoy y todos aquellos que les siguen mansamente, si Tsipras gana el pulso y esto empieza a cambiar de verdad, para bien de todos nosotros.


lunes, 2 de febrero de 2015

Hoy, como ayer


Incluso antes de que pudiera comprobarse la repercusión que iba a tener la convocatoria de Podemos, aunque contando ya con la previsión de que la respuesta a su llamada fuera la que después se materializó en el Centro de Madrid, empezaron a aparecer mensajes amenazadores en las redes sociales, de ésos que ocultos tras el anonimato, animan a quiénes puedan tener sus facultades mentales en mal estado, a colocar bombas en sitios estratégicos y en este caso,  en la Puerta del Sol, que como todos sabemos, era precisamente el punto en que concluyó la Marcha por el Cambio.
Que en este País nuestro siempre ha habido descerebrados que encuentran únicamente en la violencia una vía para dar curso a sus retorcidos sentimientos, no es nada de nuevo y de ello podríamos hablar largo y tendido, esos luchadores a los que hacía alusión Errejón en su discurso, que ya tuvimos que lidiar con ellos, muchas veces de manera literal, en los duros años del franquismo.
Las nuevas tecnologías, sin embargo, ofrecen a estos individuos la cobertura perfecta para mantenerse en esa sombra que tan bien juega a favor de sus propósitos y naturalmente, las han adoptado como suyas, sin entender que precisamente la Red es un espacio absolutamente plural, que debe permanecer, por el bien de todos, lo más lejos posible de cualquier insinuación de carácter violento, sobre todo si lo que se potencia, es como en este caso, una acción que pudiera haber causado la desaparición de una multitud de inocentes.
Las Fuerzas de Seguridad del Estado, están tardando en averiguar la procedencia de estos mensajes, sobre todo si se tiene en cuenta que históricamente ya hemos tenido que lamentar, en algunas ocasiones, que determinados personajes llevaran a cabo acciones que terminaron con la muerte de varias personas, como por ejemplo, en el caso de la Matanza de Atocha, que algunos vivimos con auténtico estupor, en aquella etapa de terror que nos tocó soportar, al principio de la llegada de la Democracia.
Es evidente que hay quien no evoluciona nunca y que el mero hecho de tener que aceptar que un Partido como Podemos pueda convertirse en ganador de las Elecciones Generales, genera una inquina insoportable en los que permanecen anquilosados en posiciones de extrema derecha, sin haber sido capaces de avanzar ni un solo milímetro en la ideología que ya mantenían hace cuarenta años y que de nada les ha servido, si se mira bien, sino para vivir inmersos en un odio cerval hacia lo que el cómputo general de los ciudadanos ha aceptado como algo natural, en el desarrollo de los tiempos.
Pero hay que contar con que quienes pertenecen a estas isletas de intolerancia ni quieren ni pueden actuar con la lógica que lo haría cualquiera con un mínimo nivel de inteligencia y por tanto, conviene estar prevenidos contra lo que pudiera degenerar hacia extremismos mucho más graves, cosa que corresponde en su totalidad, a las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Porque si se consienten estas actitudes, considerándolas como ejemplo de lo que sería la libertad de expresión y no se entienden como lo que son, es decir, una incitación a cometer actos de terrorismo, se estaría incurriendo en un grave error del que tal vez, algún día, no quedaría más remedio que arrepentirse.
¿Pueden imaginar qué hubiera sucedido si alguien, siguiendo el consejo de estos energúmenos, hubiera colocado el sábado una bomba en la Puerta del Sol?

Puede que para ellos, cito literalmente, se hubiera “terminado de golpe con toda la escoria”, pero para los ciudadanos de bien, el resultado no habría sido otro que el de una matanza similar a la ocurrida en los trenes de Madrid en 2004 y por tanto, un acto terrorista en toda regla, aunque su autor se tratara de un loco que se hubiera limitado a seguir las indicaciones de un mensaje de twiter.

domingo, 1 de febrero de 2015

Imagen de futuro


Unas trescientas mil personas respondieron el Sábado a la llamada de Podemos y colapsaron el centro de Madrid demostrando que las previsiones electorales que las encuestas conceden a la formación ciudadana de Pablo Iglesias podrían quedarse incluso cortas, a juzgar por la empatía que existe entre el mensaje que lanza el nuevo líder y una ciudadanía hastiada de la podredumbre que corroe el panorama político español.
El espíritu del 15M, que planeó en todo momento sobre la celebración, no sólo por el emblemático lugar en que se celebraba, sino también porque una gran parte de los asistentes ya habían estado en la Puerta del Sol durante aquellas primeras asambleas, puede por fin materializarse, si nada lo remedia, en opción de poder y parece que nada  podrá frenar esta explosión de compromiso que han asumido los españoles, cansados de esperar que los Partidos tradicionales gobiernen en función de lo que verdaderamente preocupa a los electores.
La imagen, que puede ser la que debamos acostumbrarnos a ver con naturalidad de cara al futuro, no ha podido agradar, naturalmente, a los señores del bipartidismo, que cada vez más alejados de la realidad, no pueden permitirse otra opción que la de amenazarnos con la estrategia de un miedo que sin embargo, no tiene visos de triunfar entre los millones de españoles que ya han decidido dar un paso adelante en su concepción de cómo deberían ser los políticos que quieren al frente de las Instituciones de su Estado.
Los ataques, los enredos, las invenciones y el vade retro entonado por PP y PSOE, no han podido frenar los arrolladores deseos de la gente por participar en un proyecto que mueve a la esperanza y la asistencia masiva a la convocatoria de la Marcha por el cambio, deja claro que para los españoles la negra etapa que han vivido durante los años de crisis ha de quedar atrás, aunque hayan de construir desde cero un Sistema distinto al que hasta ahora conocíamos y que tan malos resultados ha ofrecido para todos, en los últimos años.
Oír a estos jóvenes líderes dirigirse de igual a igual a sus interlocutores, tener la absoluta seguridad de que conocen y comparten la innumerable lista de problemas que hemos venido padeciendo bajo la tiranía del dinero y contemplar la ilusión  con  que se enfrentan al durísimo reto que se les viene encima, resulta ser el bálsamo que necesitábamos para empezar a pensar que no todo está perdido y sobre todo, que lo que haya de acaecer se encuentra, precisamente, en nuestras manos.
A partir de esta fecha, nadie podrá decir que Podemos es una Utopía, ni considerar que la importancia que esta Formación tendrá en las múltiples elecciones que vendrán  este año, será mínima.
Las trescientas mil personas que abarrotaron el Sábado el centro de Madrid, suponen la mayor entrada conocida que haya habido en un mitin de cualquier formación política en el territorio español  y nada ni nadie podrá poner en duda la contundencia de este argumento.
Podemos ha devuelto a los españoles las ganas de participar en los asuntos del Estado, en esas cosas públicas que la corrupción de los Partidos tradicionales se han encargado de pudrir, con el inasumible descaro de manejarlas sólo en su propio beneficio y  está tan clara la línea que separa al equipo de Pablo Iglesias de los líderes del llamado Bipartidísmo, que no hay más que mirar alrededor y contar, con cifras reales, la gente que acude a escucharles.

No les va a quedar otra que abandonar a la fuerza todas sus posiciones de privilegio y desde luego, no porque ellos quieran, sino porque  les vamos a empujar nosotros.